Los 10 mejores libros sobre relaciones a distancia
La nostalgia se acelera… Eric Bana y Rachel McAdams en la película de 2009 'The Time Traveler's Wife'. Foto: Moviestore/Rex/Shutterstock

El problema de estar separado de la persona que amas es tan antiguo como el transporte. Pero hace 50 años, las conversaciones telefónicas internacionales quedaban totalmente descartadas. Hace 30 años no había internet. Mi abuelo propuso matrimonio por carta, desde una isla del Océano Índico, después de haber visto a mi abuela una vez. Cada vez existen más personas que mantienen relaciones a distancia (carreras, familia, pandemia), pero la experiencia ha cambiado. Esperamos inmediatez, para saber lo que está pasando ahora.

Existe un placer agridulce en extrañar a alguien y alegría en los reencuentros y en tener nuevas historias para compartir. ¡Pero muchas cosas pueden salir mal! Las llamadas se pierden, los mensajes se sobreanalizan, se agravan las discusiones que podrían terminar con un beso. Esa brecha entre lo que se quiere y lo que se puede comunicar es el sueño de un escritor.

En mi novela Wild Pets, Iris, una escritora deprimida que estudia en Nueva York, mantiene dos relaciones transatlánticas, una con su novio, Ezra, que está de gira con su banda, y otra con su mejor amiga, Nance. Se envían correos electrónicos, WhatsApp, Skype, FaceTime, comparten listas de reproducción en Spotify, etc. La tecnología promete una sensación de unión, pero no puede apaciguar nuestra hambre de proximidad física.

De acuerdo con internet, una estrategia de las relaciones a larga distancia es leer el mismo libro al mismo tiempo y conversar sobre él. Nunca fui diligente. Pero la idea de estar en una relación a larga distancia mientras leemos un libro sobre el amor a distancia es agradablemente trascendental. Aquí están mis recomendaciones:

1

La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger

Conoce a Henry De Tamble, un bibliotecario con personalidad voraz, y a Clare Abshire, una artista plástica. Henry tiene un trastorno genético que lo saca del presente y lo lanza desnudo a través del tiempo a momentos aleatorios. La novela se desarrolla alternando sus perspectivas, de modo que vemos cómo cada uno de ellos vive su historia de amor de forma diferente. Es un anhelo acelerado: Henry siempre se desvanece, y Clare lo extraña. Pero ellos aprovechan al máximo cada momento que pasan juntos. El libro es casi comestible en sus descripciones de la comida, los libros, el punk, el sexo y el olor del papel manuscrito.

2

Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie

Un estudio de cómo las tramas de las historias de amor pueden separarse y luego converger. Ifemelu y Obinze se enamoran en la preparatoria en Lagos. Ella se va a Estados Unidos a estudiar. Obinze intenta seguirla, pero después del 11 de septiembre de 2001 no puede obtener la visa, y se desliza hacia la vida indocumentada en Londres. Ambos se enfrentan a una matriz de desafíos diferentes y cargados desde el punto de vista racial. Su vínculo es cercano y este libro muestra lo difícil que resulta para los jóvenes crecer al mismo ritmo ante tanto cambio. Cuando a Ifemelu le ocurre algo que no puede soportar compartir con Obinze, él no tiene por qué saberlo, deja de contestar sus llamadas.

3

Dónde estás, mundo bello, de Sally Rooney

Esta novela alterna entre capítulos en tercera persona y una correspondencia por correo electrónico entre Alice y su mejor amiga Eileen. Como lectores vemos lo que ocurre y cómo las chicas deciden contarse lo que pasa, lo que nos dice mucho sobre el estilo propio; lo que compartimos y lo que decidimos reservarnos. Me gustó mucho la libertad con la que las chicas se expresan por escrito, y el alcance de los temas que tratan en internet en comparación con su timidez entre ellas.

4

Where reasons end, de Yiyun Li

El hijo de Li, Vincent, se suicidó a los 16 años. Este libro, una serie de diálogos entre Nikolai, de 16 años, y su afligida madre, está ambientado en “un mundo no especificado en el tiempo y el espacio”, “un mundo creado por las palabras y sólo por las palabras”. Ese espacio es el único en el que ella puede conservarlo y mantener viva su relación.

5

Ada o el ardor, de Vladimir Nabokov

Este libro recompensaría un estudio diligente por parte de una pareja deseosa de tener algo de qué hablar. Se presenta como las memorias del Dr. Ivan (Van Veen), que es, entre otras cosas, un “estudiante del tiempo” que hace una crónica de su amor de toda la vida por Ada Veen. Abarca 100 años, pero está tan lleno de juegos de palabras, anagramas, rompecabezas y referencias que si desplegáramos cada alusión a otra cosa, podría durar un tiempo infinito.

6

Bluets, de Maggie Nelson

Una avalancha de 240 fragmentos poéticos o lo que Nelson llama “proposiciones” destinadas a su examante, “el príncipe de azul”. Este libro se escribió durante tres años cuando Nelson tenía el corazón roto y cuidaba a un amigo cercano que quedó tetrapléjico. Se trata de lo que ocurre cuando la relación termina, pero una persona sigue hablando. Recurre a Sei Shōnagon, a la teología budista, a John Berger, a Leonard Cohen y a Marguerite Duras, entre otros muchos escritores, aunque en pocas ocasiones se dirige directamente al príncipe. Cuando lo hace es devastador: “No 81: Lo que sé: cuando te conocí, comenzó un flujo azul. Quiero que sepas que ya no te responsabilizo“.

7

Novelas napolitanas, de Elena Ferrante

A lo largo de los 60 años que abarcan los cuatro libros, Lila y Lenu (cuando hablan) cambian su forma de comunicación: cartas, llamadas telefónicas, su conexión casi psíquica. En el primer libro, la creencia de Lenu en la brillantez de Lila se ve reforzada por la capacidad de Lila para comunicarse por escrito; antes de que Lenu se convierta en escritora, es la lectora de Lila. Tienes la sensación de que absorbe las palabras de Lila y las reutiliza. En un verano, Lenu le escribe una emotiva carta de varias páginas. Cuando Lila por fin le responde, Lenu queda cautivada: “La leí y la vi, la escuché”.

8

El palacio de papel, de Miranda Cowley Heller

Elle y Jonas se han amado desde que eran niños, pero ella se mudó del país y ambos se casaron con otras personas y tuvieron hijos. En un momento de conexión innata, abrasada por la lujuria, el tiempo y la distancia pueden desaparecer (temporalmente). Cuando se reencuentran es como una pieza de origami: 50 años de placeres, mentiras y traumas diarios doblados en 24 horas. En uno de mis momentos favoritos, los dos se caen de la risa por una broma que hicieron hace 30 años. La esposa de Jonas no se ríe.

9

El sermón del fuego, de Jamie Quatro

Maggie, que está casada, comienza a intercambiar cartas con James, un poeta. Se enamora, entra en pánico y comienza a escribirle cartas a Dios. Justo al principio, Maggie dice que “la forma más segura de enamorarse de alguien que no es tu cónyuge: imagina la vida que podrían tener juntos después de que ambos cónyuges hayan fallecido”. Esto capta lo mucho que las relaciones a distancia se basan en amar a la persona en la que crees que se convertirá el otro, y en la voluntad de narrar tu propia historia de amor y persistir en imaginar su futuro.

10

Paddington, de Michael Bond

Este libro salió a la venta en 2014, después de la película. Paddington le escribe cartas a la tía Lucy en el Hogar para osos jubilados en la época más oscura de Perú. Contiene 15 de estas cartas, retomando las historias de los libros originales de Bond, incluyendo la amistad de Paddington con el señor Gruber, el vendedor de antigüedades, y su intento de cortarse el cabello. También hay mermelada.