Elecciones alemanas: ¿quiénes compiten, cuáles son las problemáticas y quién ganará?
Angela Merkel visita el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Múnich. Foto: Action Press/Rex/Shutterstock

¿Cuándo son las elecciones?

El 26 de septiembre, Alemania votará por el vigésimo parlamento de la posguerra, tras lo cual Angela Merkel dejará su cargo de canciller después de 16 años.

Las casillas de votación en los 299 distritos electorales del país abrirán a las 8:00 horas y cerrarán a las 18:00 horas. Las personas que dispongan de un pasaporte alemán que han vivido en el país durante al menos tres meses son elegibles para votar, los ciudadanos alemanes que viven en el extranjero pueden solicitar participar en las elecciones de forma remota y se les permite votar bajo ciertas condiciones.

Debido a la pandemia, se prevé que un número mayor de personas emitirá su voto por carta. En las últimas elecciones federales de Alemania en 2017, el 28.6% de los votos fueron votos por correo; este año, hasta el 50% de los votantes elegibles en algunas regiones ya solicitaron poder emitir su voto por correo, aunque a mediados de septiembre se habían publicado menos que en años anteriores.

Tan pronto como las casillas de votación cierren a las 18:00 horas, las emisoras publicarán una encuesta de salida, seguida de los resultados previstos basados en los recuentos públicos en los distritos electorales representativos.

¿Quiénes compiten?

Habrá 47 partidos enumerados en la boleta electoral, lo que permite que cada votante emita dos votos: uno para un candidato que compite en su distrito y otro para una lista de candidatos de los partidos en su estado federal.

Un umbral del 5% limita el número de partidos que pueden enviar un delegado a Bundestag después de la votación. Se prevé que seis partidos superarán los obstáculos: los dos Volksparteien tradicionales que han gobernado a través de una “gran coalición” durante los últimos ocho años, llamados la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de centro-derecha y el Partido Socialdemócrata de centro-izquierda (SPD), el Partido Verde, el partido proempresarial Partido Democrático Libre (FDP), el populista de derecha Alternative für Deutschland (AfD) y el izquierdista Die Linke, que precipitadamente se encuentra cerca del obstáculo del 5%.

Una política que no competirá en las elecciones es la canciller saliente, por primera vez en la historia de Alemania, Merkel no se presentará a la carrera electoral para representar al distrito Pomerania Occidental-Rügen – Pomerania Occidental-Greifswald I, que lo ha ocupado continuamente desde que se creó después de la reunificación en 1990.

Tres partidos nominaron candidatos oficiales para reemplazarla, aunque no se indicarán sus nombres como tal en las papeletas: la CDU presentó a su líder del partido, Armin Laschet; el SPD, al actual ministro de Finanzas y vicecanciller, Olaf Scholz, y los Verdes, su colíder Annalena Baerbock.

¿Cuáles son las grandes problemáticas?

Dado que el gobierno saliente comprometió que Alemania se convertirá en estado neutral en gases de efecto invernadero para 2045, una de las preguntas dominantes es cómo la economía más grande de Europa reducirá las emisiones de carbono de su industria.

Los Verdes y Die Linke quieren cumplir el mismo objetivo en poco tiempo, en parte eliminando gradualmente las centrales eléctricas de carbón para el año 2030, ocho años antes de lo previsto actualmente. El FDP quiere alcanzar la neutralidad climática para 2050, mientras que la AfD rechaza el consenso científico sobre el cambio climático causado por el hombre y no ha presentado alguna política climática.

Uno de los puntos críticos de la campaña es si los objetivos ambientales tendrán un impacto en la vida cotidiana. Mientras que la CDU y el FDP hacen hincapié en el comercio de emisiones, SPD, los Verdes y Die Linke buscan introducir límites de velocidad en las autopistas alemanas y lograr que los vuelos de corta distancia sean poco atractivos o incluso ilegales.

Las consecuencias económicas de la pandemia son otro tema dominante. A pesar de que Alemania asumió grandes cantidades de deuda para hacer frente al efecto de los dos confinamientos prolongados, el CDU y el FDP rechazan futuros aumentos de impuestos, y los últimos prometen recortes de gran alcance. El SPD y los Verdes, por su parte, comentan que pretenden ofrecer reducción fiscal a las pequeñas empresas, pero también reintroducir un impuesto a la riqueza de aproximadamente del 1% para las personas con altos ingresos.

Algunas problemáticas han destacado por su ausencia. Aunque todos los grandes partidos, excepto la AfD, expresan su compromiso con el proyecto europeo, sus manifiestos respecto a este tema no son detallados.

¿Quién ganará?

Esta carrera electoral es una de las más abiertas en la historia reciente, con tres partidos que en varias etapas ganaron ventaja en las encuestas de opinión. Después de que el CDU y los Verdes dieron a conocer a sus candidatos en la primavera, el partido ecologista superó brevemente a los conservadores en el primer lugar. Cuando la estrella de Baerbock se desvaneció, tras las acusaciones de que plagió fragmentos de un libro y exageró su currículum, el CDU restableció la posición en la encuesta de la que disfrutó durante el primer año de la pandemia. Pero el candidato del CDU, Laschet, se ha visto propenso a cometer errores y débil dentro de su propio partido, y en las últimas semanas el SPD se ha adelantado para convertirse en el nuevo favorito sorpresa.

Esencialmente, se pronostica que ninguno de los partidos ganará más del 25-27% de los votos como máximo, lo que significa que el partido ganador de la noche no presentará automáticamente al próximo canciller a menos que pueda construir una coalición que tenga una mayoría gobernante.

Con el 6-10% de los votos que se prevén este año estarán destinados a partidos que no superen el umbral parlamentario, esa mayoría puede necesitar tan solo el 46% de los votos.

Incluso en ese sentido, las encuestas actuales indican que el próximo gobierno alemán requerirá un acuerdo de reparto de poder entre tres partidos diferentes, como una coalición entre SPD, Verdes y FDP (apodada “coalición de semáforo” por los colores tradicionales de los partidos) o CDU, Verdes y FDP (apodada “coalición de Jamaica”).

¿Qué pasará después?

Si ningún partido obtiene una mayoría absoluta, dos o más partidos iniciarán conversaciones exploratorias para determinar su intención de entrar en una coalición entre sí. Si se puede establecer un deseo básico de cooperación, las partes iniciarán conversaciones de coalición para determinar qué partido se encargará de qué ministerio, culminando en un tratado de coalición.

Mientras estas conversaciones están en curso, el antiguo gobierno permanecerá en el poder en un rol interino, posiblemente durante meses: no existe un límite de tiempo para la formación del gobierno, aunque el parlamento debe reunirse por primera vez al menos 30 días después de la votación, para elegir al nuevo presidente. La elección del nuevo canciller se realiza solo después de que el gobierno de coalición llegue a un acuerdo.