Dibujo a lápiz de un anciano es identificado como obra de Van Gogh
'Study for Worn Out' de 1882 se expone en el Museo Van Gogh desde el viernes hasta el 2 de enero. Foto: Koen van Weel/EPA

Un dibujo a lápiz de un anciano destrozado, con la cabeza entre las manos y con aspecto de estar completamente agotado, fue identificado como una obra de Vincent van Gogh.

El Museo Van Gogh de Ámsterdam informó el jueves la autentificación del dibujo como obra del propio artista. Teio Meedendorp, investigador principal del museo, dijo que se trataba de un descubrimiento “espectacular” que arroja luz sobre los primeros años de la carrera artística de Van Gogh cuando vivió en La Haya, una época menos conocida que sus años en París o el sur de Francia.

El dibujo es similar a otra obra muy apreciada de la colección del museo, titulado Worn Out. Se trata de una versión anterior del mismo tema y se ha titulado Study for Worn Out.

Fue dibujado a finales de 1882, cuando Van Gogh tenía 29 años y llevaba dos años de carrera artística. Dibujaba tantos estudios de personas como podía, con frecuencia reclutando modelos del Dutch Reformed Old Men’s and Women’s House, pagándoles una modesta cuota de quizás 10 centavos y algo de café.

Llamó a estos modelos sus “hombres huérfanos” y “mujeres huérfanas”. Uno de sus favoritos fue el hombre del dibujo recién descubierto, Adrianus Jacobus Zuyderland, el único de estos modelos cuyo nombre se conoce.

Van Gogh utilizó un grueso lápiz para carpintería y lo dibujó sobre un grueso papel de acuarela. La hoja mide 48.8 cm por 30 cm. Para completar el dibujo, frotó bolitas de pan en las partes más claras de la ropa del modelo. Posteriormente, cubrió el dibujo con un fijador a base de leche y agua, lo que hizo que el lápiz se volviera más oscuro y mate.

Los expertos datan el dibujo a finales de noviembre de 1882 y lo relacionan con otras obras que realizó en esa época. En una carta a su hermano Theo habló sobre los dibujos. “Hoy y ayer dibujé dos figuras de un anciano con los codos sobre las rodillas y la cabeza entre las manos… Tal vez haga una litografía de ello. Qué buen aspecto tiene un viejo trabajador, con su traje remendado de tela bombazine y su cabeza calva”.

En aquel momento, Van Gogh aspiraba a trabajar como ilustrador de revistas para ganar dinero por sí mismo y no depender tanto de su hermano.

El dibujo pertenece a una colección privada de Holanda desde aproximadamente 1910. Se expone en el museo desde el viernes hasta el 2 de enero, fecha en la que regresará a su propietario.

En un año habitual, el museo recibe hasta 300 consultas de personas que creen poseer un Van Gogh perdido. Muy pocas de ellas llegan al museo, y todavía son menos las que resultan ser auténticas.

Meedendorp comentó que fue emocionante hacer el descubrimiento. “He trabajado con Van Gogh durante una parte importante de mi vida, especialmente con los dibujos, y siempre es un deleite tenerlos en la mano y verlos de cerca. Es absolutamente encantador contemplar estos dibujos de La Haya; se puede seguir muy bien el proceso de trabajo de Vincent… la forma en que maneja el lápiz”.

“Cada vez que observas de cerca dibujos como éste, te dan ganas de agarrar tú mismo un lápiz y ponerte a dibujar”.