El partido conservador de Reino Unido readmite a diputado que acosó sexualmente a una empleada
Un alto cargo del personal conservador señaló que la readmisión de Rob Roberts, diputado por Delyn, en el norte de Gales, transmitía una 'señal preocupante al personal parlamentario'. Foto: Parlamento del Reino Unido/PA

Un diputado fue readmitido en el Partido Conservador de Reino Unido, a pesar de que se descubrió que acosó sexualmente a un miembro del personal.

Se suspendió la afiliación de Rob Roberts al partido durante 12 semanas y se le prohibió la entrada a la Cámara de los Comunes durante seis semanas, después de que un comité independiente comprobó que realizó repetidas insinuaciones sexuales no deseadas a una persona que trabajaba en su oficina y utilizó “su posición como empleador para presionarla para que accediera“.

El lunes, Roberts recuperó su afiliación al partido, pero aún está suspendido como jefe de grupo parlamentario, lo que significa que forma parte del parlamento como independiente. Sin embargo, el diputado por Delyn, en el norte de Gales, sigue sentándose en el lado gubernamental de los bancos verdes de los Comunes, y vota en concordancia como jefe de grupo parlamentario.

Un vocero del partido conservador confirmó la readmisión de Roberts y que aún estaba suspendido como jefe de grupo parlamentario.

Aunque Roberts cumplió su suspensión del Parlamento, evitó ser objeto de una petición de destitución. Esta suele producirse automáticamente cuando se suspende a un diputado durante más de 10 días. Sin embargo, debido a que Roberts apeló contra el veredicto inicial del comisionado de normas, resultó que la legislación vigente en materia de destitución no abarcaba su castigo, ya que el caso fue juzgado por un organismo independiente conocido como “panel de expertos independientes”.

El fracaso de la sede conservadora “para detener la readmisión de Roberts significa que su suspensión como jefe de grupo parlamentario solo es verbal”, señaló un miembro del personal conservador a The Guardian. Y añadió: “Esto transmite una señal preocupante a los miembros del personal parlamentario que siguen enfrentándose a comportamientos depredadores y abusivos todos los días“.

La presidenta del partido laborista, Anneliese Dodds, comentó que su readmisión en los conservadores era escandalosa, y criticó al gobierno por haber votado en contra de una moción para cambiar la ley de manera que el castigo de la petición de destitución pudiera aplicarse con carácter retroactivo.

“Rob Roberts debió haber dimitido como diputado en el momento en que fue suspendido del Parlamento por conducta sexual inapropiada”, señaló Dodds. El hecho de que haya regresado al Partido Conservador demuestra que lo han dejado libre de culpa, añadió.

“Justo la semana pasada, el gobierno votó en contra de permitir que los votantes de Roberts eligieran si era la persona adecuada para representarlos, y ahora están eligiendo readmitirlo como miembro de su partido. Una vez más, el Partido Conservador actúa como si existiera una regla para sus diputados y otra para todos los demás”.

El líder de los Comunes, Jacob Rees-Mogg, instó a Roberts a hacer lo “honorable” y dejar su cargo como diputado, pero argumentó que un castigo retrospectivo iría en contra del principio de que no se debe imponer una sanción “que no estaba disponible en el momento en que se resolvió un caso determinado”.

El informe de los investigadores sobre Roberts señaló que este aceptó que “algunos aspectos de su comportamiento” hacia un miembro del personal fueron “inapropiados” y se ofreció a disculparse, pero “rechazó la clasificación de su conducta como ‘sexual’, prefiriendo el término ‘romántico'”.