¡Sin bikinis! La federación de handball cambia las reglas del uniforme tras las presiones por norma sexista
El equipo femenino de handball de playa de Noruega fue multado por usar shorts en lugar de bikinis durante un partido. Foto: Norwegian Handball Federation

La Federación Internacional de Handball respondió a las acusaciones de sexismo cambiando sus reglas respecto a los uniformes femeninos para permitir el uso de shorts y playeras de tirantes en lugar de bikinis y crop tops.

El organismo mundial que rige este deporte ha sido objeto de la presión internacional desde julio, cuando la Federación Europea de Handball apareció en las noticias por imponer una multa de mil 500 euros al equipo femenino noruego de handball de playa por usar shorts como sus homólogos masculinos durante el torneo Euro 21 en Bulgaria. En aquel momento, la federación calificó los shorts como “ropa inapropiada“.

En algún momento del último mes, la federación modificó discretamente su reglamento de handball de playa, el cual estipula ahora que “las atletas deben usar shorts cortos y ajustados“. Los atletas masculinos pueden seguir usando shorts regulares de hasta 10 cm por arriba de la rodilla “si no son demasiado holgados”.

La decisión es el resultado de una campaña de la activista australiana residente en Noruega Talitha Stone, cuya petición, apoyada por la organización para la equidad de género Collective Shout, consiguió 61 mil firmas.

“Espero que este sea el principio del fin del sexismo y de la cosificación de las mujeres y las niñas en el deporte”, comentó Stone, quien lideró la campaña de Collective Shout en 2012 contra la Liga de Fútbol Americano en Lencería. “Y que en el futuro todas las mujeres y niñas sean libres de participar en el deporte sin temor a desperfectos en su vestimenta y al acoso sexual“.

Comparación del exuniforme femenino de handball de playa (izquierda) y el actual. Foto: Federación Internacional de Handball

En julio, la estrella del pop estadounidense Pink apoyó al equipo noruego, tuiteando que estaba orgullosa de que “protestaran contra las reglas tan sexistas” y ofreciéndose a pagar sus multas. El ministro de cultura y deporte del país, Abid Raja, describió la decisión como “completamente ridícula”, y las asociaciones deportivas femeninas de toda Europa también pidieron la dimisión de los presidentes de la federación internacional y la Federación Europea de Handball.

El mes pasado, los ministros de deportes de cinco países europeos, Dinamarca, Noruega, Suecia, Islandia y Finlandia, escribieron una carta conjunta dirigida a la Federación Internacional de Handball en la que los instaban a actualizar las arcaicas normas de vestimenta “no solo para dar lugar a las actuales atletas femeninas, sino también para apoyar y animar a todos los atletas, independientemente de su género o procedencia, a seguir practicando deporte”.

En aquel momento, las normas de la federación establecían que las jugadoras de handball de playa debían usar “tops y bikinis y eventuales accesorios”, mientras que los jugadores masculinos debían usar “playeras de tirantes y shorts y eventuales accesorios”.

Incluso ahora, existen diferencias en cuanto a los requisitos para que las mujeres usen uniformes “ajustados al cuerpo” y “ceñidos”, cuando no existe una norma correspondiente para los hombres.

Las atletas se han manifestado en numerosas ocasiones contra la doble moral de los uniformes. A las mujeres se les exige que usen uniformes más reveladores en varios deportes, incluyendo el atletismo, el voleibol de playa y el tenis.

En 2011, la Federación Mundial de Bádminton decretó que las mujeres debían usar faldas o vestidos para jugar en el nivel de élite con el fin de ayudar a revivir el decaído interés por el bádminton femenino.

Una década más tarde, en julio de este año, la doble campeona mundial paralímpica Olivia Breen comentó que se quedó sin palabras e indignada después de que un funcionario le dijera que sus calzoncillos de competencia eran “demasiado cortos e inapropiados” mientras competía en los Campeonatos de Inglaterra unas semanas antes de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.