Así logró Britney su libertad después de casi 14 años
Los fanáticos de Britney Spears reaccionan con alegría al fallo de tutela

Una jueza aprobó el fin de la tutela de Britney Spears, liberando a la estrella del pop del controvertido acuerdo legal que ha controlado su vida durante casi 14 años.

La sentencia constituye una extraordinaria victoria para la cantante, quien durante años luchó para recuperar su independencia frente a los tribunales, que en 2008 le quitaron el derecho a tomar decisiones básicas sobre sus finanzas, su carrera y su vida personal.

La decisión del viernes de anular la tutela, una forma de custodia designada por el tribunal, significa que Spears retomará el control de su patrimonio y ya no tendrá que pagarle a un equipo de profesionales y abogados para que supervisen sus asuntos.

Cae confeti mientras la gente celebra la noticia de que se terminó la tutela de Spears. Foto: Caroline Brehman/EPA.

“La tutela de la persona y del patrimonio de Britney Jean Spears se da por terminada por el presente”, dijo la jueza de Los Ángeles Brenda Penny, al anunciar el fallo. La jueza indicó que John Zabel, un contador involucrado en la parte financiera de la tutela, continuará temporalmente desempeñando una función limitada en el manejo de algunos asuntos administrativos, incluyendo la transferencia de activos y la planificación del patrimonio.

Una multitud de fanáticos lanzó confeti y estalló en vítores y coros de “¡Britney es libre!” tras el fallo de la jueza, y sus seguidores gritaron al unísono la canción Stronger de la estrella del pop.

“Su música me ha ayudado a superar algunos de los momentos más difíciles de mi vida”, dijo Vanessa Rundlett, de 35 años, que viajó desde Rhode Island para asistir a la audiencia y lloró cuando la noticia sobre la finalización llegó a la multitud fuera del tribunal. “Ella es un pilar de fortaleza. Ha resistido todo esto y no ha perdido la fe”.

Spears tuiteó tras el fallo: “Dios bendito, quiero tanto a mis admiradores… El mejor día de la historia”, y compartió un video de la celebración fuera del tribunal, usando el hashtag #FreedBritney.

Antes del fallo, Mathew Rosengart, el abogado de Spears, dijo al tribunal que él y otras personas involucradas en la tutela habían establecido una “red de seguridad” para sus finanzas y sus asuntos personales con el fin de garantizar una transición sin problemas.

Los abogados de los tutores y los padres de Spears declararon que apoyaban la finalización de la tutela, y la jueza señaló que estaba de acuerdo en que “ya no era necesaria”.

La finalización de la tutela ocurre cinco meses después de que Spears, de 39 años, habló públicamente sobre el acuerdo por primera vez en el tribunal, alegando que la habían obligado a tomar medicamentos y a realizar actuaciones en contra de su voluntad, y que su padre, Jamie Spears, había sido un tutor abusivo que controlaba estrictamente los detalles íntimos de su vida. Un juez suspendió a su padre de la tutela en septiembre.

El caso ha provocado protestas internacionales y ha suscitado un amplio escrutinio sobre el trato que los medios de comunicación dan a las estrellas femeninas del pop y sobre el poco transparente sistema de tutelas que afecta a millones de personas. Los fanáticos, que llevan años organizando manifestaciones #FreeBritney, cerraron el viernes la calle frente al juzgado en el centro de Los Ángeles para manifestarse en apoyo a la finalización y planearon una “fiesta por la libertad” en la noche.

La primera vez que Spears fue puesta bajo tutela fue cuando se enfrentaba a aparentes problemas de salud mental en medio de los despiadados abusos de los paparazzi en 2008. Rápidamente se opuso al acuerdo y al papel de su padre en el mismo, según revelaron los informes desde entonces, e intentó contratar a su propio abogado para que la defendiera. Sin embargo, los tribunales dictaminaron que no tenía capacidad para elegir un abogado y, en su lugar, le asignaron un abogado de oficio, Samuel D Ingham III.

Por lo general, se establecen tutelas cuando las personas mayores o enfermas ya no pueden tomar decisiones por sí mismas, pero en el caso de Spears, los tribunales establecieron una tutela indefinida incluso mientras ella continuaba con su exitosa carrera. El acuerdo la obligó a retribuir a Ingham, a su padre y a su equipo legal, así como a otras personas implicadas en el proceso judicial.

Spears se opuso firmemente al acuerdo durante años, según informó el New York Times este año, citando documentos legales confidenciales, sin embargo, Ingham, que ganó aproximadamente 3 millones de dólares representando a Spears, cobrando 475 dólares por hora, no abogó por la finalización de la tutela. En 2016, mientras Spears presentaba su exitosa residencia en Las Vegas y lanzaba su noveno álbum de estudio, describió una serie de inquietantes acusaciones a un investigador del tribunal, mostraron los registros.

Tras el testimonio de Britney Spears, junto con un par de documentales sobre el caso, las partes implicadas manifestaron su apoyo a la finalización de la tutela. Foto: Valérie Macon/AFP/Getty Images.


Al parecer, la cantante dijo al tribunal que los implicados en la tutela la hicieron presentarse mientras estaba enferma con fiebre, que su equipo de seguridad y su asistente tenían su tarjeta de crédito y la utilizaban cuando querían, que estaba limitada a recibir un subsidio semanal y que su padre le prohibió realizar cambios estéticos en su cocina. En una audiencia a puerta cerrada ese mismo año, el periódico Times informó que también dijo que fue obligada a ingresar a un centro de salud mental en contra de su voluntad, lo que consideró una represalia por haber hablado en un ensayo.

A pesar de esas objeciones privadas, el acuerdo continuó durante años con pocos cambios. En fechas más recientes, Ingham comenzó a plantear su preocupación por el trato que Jamie daba a su hija, declarando ante el tribunal el año pasado que ella tenía “miedo de su padre”, pero el abogado no solicitó que Spears recuperara su independencia.

El caso tomó un giro dramático en junio, cuando Spears solicitó que se le permitiera hablar públicamente y entonces detalló sus quejas, incluyendo afirmaciones de que su novio no tenía permitido llevarla en su carro y que se le prohibió quitarse sus anticonceptivos. También dijo que no sabía que podía presentar una petición para terminar la tutela.

En julio, a Spears se le permitió contratar a su propio abogado y contrató a Rosengart, quien desde entonces abogó enérgicamente por la destitución de Jamie y se comprometió a investigar sus acciones y el manejo del dinero de la cantante.

En medio de la agitación provocada por el testimonio de Spears y dos documentales explosivos sobre el caso, las partes de la tutela se manifestaron y dijeron que ahora apoyaban la finalización.

El viernes, la jueza programó una audiencia de seguimiento para el 19 de enero con el fin de resolver las cuestiones administrativas pendientes relacionadas con el patrimonio, pero dijo que la tutela quedaba, en efecto, terminada de forma inmediata.

Junior Olivas, uno de los primeros fanáticos en protestar afuera de la corte, dijo que cuando comenzó a manifestarse en abril de 2019, pensó que Spears sería liberada de la tutela en un mes. No tenía ni idea de que se trataría de una batalla que duraría años: “Se necesitaron documentales y que todo el mundo hablara de ello, pero oh Dios mío, por fin estamos aquí… Sabía que este día llegaría. Pero pareció que tardó una eternidad”

Meg Radford, otra organizadora de #FreeBritney desde hace tiempo, señaló que fue justo a principios de este año que Jamie llamó a los fanáticos “teóricos de conspiración” por expresar su preocupación por su bienestar. “Jamie Spears fue capaz de controlar la narrativa llamándonos locos… y las actas judiciales permanecieron selladas durante tanto tiempo que la gente no fue capaz de descubrir la verdad”.

Incluso con el acuerdo terminado, Rosengart dijo que continuará investigando a Jamie, incluyendo las recientes declaraciones de que contrató un equipo de seguridad que vigilaba los mensajes privados de su hija.

El caso ha provocado iniciativas para reformar las tutelas a nivel estatal y federal, y en California se aprobó recientemente una ley que establece el derecho de los tutelados a contratar a su propio abogado.

Jasmine E Harris, profesora de derecho de la Universidad de Pensilvania y experta en tutelas, señaló que este tipo de finalización era poco frecuente. Una vez que un tribunal consideraba que una persona era incapaz de tomar decisiones, explicó, le resultaba difícil a esa persona demostrar que se le debían restituir sus derechos y, en la mayoría de los casos, las tutelas duraban hasta que la persona moría.

“Creo que esto habría durado otros 13 años si no hubiera sido por ese momento… en el que a Britney se le permitió hablar en su propio nombre”, señaló Harris, y añadió que esperaba que la población comprendiera ahora que personas de todas las edades podían perder su independencia a través del sistema de tutelas, y que esto constituía una cuestión de derechos de las personas con discapacidad. También instó a que se realizaran más inversiones en alternativas a las tutelas para que las personas pudieran obtener el apoyo que necesitaban sin la “opción nuclear” de que se les quitaran sus derechos básicos.

Radford comentó que los activistas de #FreeBritney seguirán luchando por lograr la rendición de cuentas en la tutela de Spears y por una reforma más amplia: “Creo que este caso legal pasará a los libros de historia, y el caso de Britney será el catalizador de un cambio significativo en las tutelas y custodias y en la forma en que tratamos a nuestros ancianos y discapacitados en el sistema judicial”.

Y añadió: “Espero que Britney se tome su tiempo para sanar y aprender a reincorporarse al mundo… Y que cuando esté preparada, si quiere contar su historia, me encantaría escuchar algún día esta historia directamente de Britney”.

Tras la audiencia del viernes, los fanáticos rompieron a llorar y bailaron en señal de celebración.
“He seguido a Britney desde que era un niño”, dijo Carlos Atune, de 29 años, con voz entrecortada. “Ella nos brindó felicidad y esperanza a todos, y ahora también merece ser feliz. Ahora que es libre por fin puede tomar sus propias decisiones”.

Bri Martínez, de 27 años, dijo que la lucha de Spears durante la tutela le ayudó a tener confianza: “Como mujer discapacitada, estoy muy agradecida por formar parte de este movimiento. Me ha dado la oportunidad de realzar mi voz”.