¿Qué sabemos hasta ahora de la variante ómicron del Covid-19?
Poco después de que se detectó por primera vez la variante ómicron en el sur de África, se hizo evidente que era altamente contagiosa. Foto: dan74/Alamy

Desde que se registraron los primeros casos de la variante ómicron, se ha propagado rápidamente, impulsando una ola de contagios en muchos países. Sin embargo, los científicos también han estado trabajando a toda velocidad. A continuación, presentamos un resumen de los conocimientos científicos cada vez más amplios sobre la variante ómicron.

Propagación

Poco después de que se detectó la variante por primera vez en el sur de África, se hizo evidente que la variante ómicron era altamente contagiosa. De acuerdo con la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA), la variante ómicron está presentando una ventaja de propagación con respecto a la variante delta.

“Aunque ahora tenemos una gran certeza de que existe un componente sustancial de evasión de la respuesta inmune, la muy alta tasa de crecimiento y los hallazgos en el laboratorio sugieren que también puede estar contribuyendo el aumento de la transmisibilidad”, señala la última evaluación del riesgo correspondiente a la variante ómicron.

El crecimiento de la variante ómicron se ha reflejado no solo en el número récord de casos confirmados, sino también en las pruebas aleatorias con hisopos realizadas en la comunidad. De acuerdo con los últimos cálculos de la Oficina Nacional de Estadística, aproximadamente una de cada 25 personas en Inglaterra –lo que equivale a 2 millones 024 mil 700- tuvo Covid-19 en la semana que terminó el 23 de diciembre.

Vacunas

Varios estudios han demostrado que la variante ómicron tiene una gran capacidad para evadir la respuesta inmune.

Según los últimos datos publicados por la UKHSA, dos dosis de las vacunas anticovid de Oxford/AstraZeneca ofrecen poca protección contra el contagio sintomático, mientras que 20 semanas después de una segunda dosis de las vacunas de Pfizer/BioNTech o Moderna se observa que la protección contra la variante ómicron es de solo un 10%.

Sin embargo, se ha comprobado que las dosis de refuerzo aumentan esta protección hasta un 65-75% entre dos y cuatro semanas después de la vacuna, y disminuyen hasta un 40-50% de protección a partir de 10 o más semanas después de la dosis de refuerzo.

Los datos de la aseguradora Discovery Health y del Consejo Sudafricano de Investigación Médica sugieren que la protección contra las complicaciones graves después de dos dosis era de aproximadamente el 70% en el caso de la variante ómicron, en comparación con el 90-95% en el caso de la variante delta.

No obstante, una investigación del Imperial College de Londres sugirió que la efectividad de la vacuna contra la hospitalización 60 días después de la dosis de refuerzo varía entre el 80% y el 86% contra la variante ómicron, dependiendo de la rapidez con la que disminuye la protección de la dosis de refuerzo.

Estos hallazgos coinciden con los últimos datos de la UKHSA, los cuales sugieren un 88% de efectividad de la vacuna contra la hospitalización dos semanas después de la dosis de refuerzo.

Respuesta inmune

Algunos expertos han sugerido que los altos niveles de protección contra la enfermedad grave pueden atribuirse, en parte, a la acción de diferentes componentes del sistema inmunológico. Mientras que las mutaciones de la variante ómicron le confieren una gran capacidad para escapar de los anticuerpos neutralizantes, las investigaciones demuestran que es menos capaz de esquivar las células T del organismo.

Sin embargo, el profesor Danny Altmann, inmunólogo en el Imperial College de Londres, señala que siguen existiendo incógnitas. “Si ómicron ha prosperado evadiendo la protección más eficaz a través de (anticuerpos neutralizantes), no es de extrañar que los diferentes y numerosos blancos de las células T estén intactos, pero (nosotros) aún carecemos de pruebas de que esto nos proporcione alguna protección”, dijo.

Enfermedad grave

Investigaciones recientes realizadas en Reino Unido corroboran las primeras sugerencias de que la variante ómicron puede causar una enfermedad menos grave que la variante delta, incluso en el caso de las personas no vacunadas y que no se han contagiado con anterioridad.

De acuerdo con las últimas cifras de la UKHSA, se calcula que, en general, las personas contagiadas con la variante ómicron tienen la mitad de probabilidades de ir a urgencias o ser ingresadas en el hospital en comparación con las personas contagiadas con la variante delta, mientras que el nivel de riesgo de hospitalización es aproximadamente un tercio del nivel correspondiente a la variante delta.

Los datos también revelan la importancia de las vacunas anticovid, pues se observa que el riesgo de hospitalización disminuye en un 81% después de tres dosis, en comparación con los casos de la variante ómicron que no están vacunados.

Atención médica

Como han señalado los expertos, aunque solo un pequeño porcentaje de un gran número de personas contagiadas termine en el hospital, sigue siendo un gran número. Y tanto las hospitalizaciones como el número de pacientes de Covid-19 en el hospital están aumentando.

Los modelos publicados por los investigadores de la Universidad de Warwick el jueves, que aún no han sido revisados por pares, sugieren que incluso en el caso de que la variante ómicron tenga una gravedad del 50% comparada con la variante delta, se podrían producir picos de 1.4 millones de contagios diarios, alrededor de 13 mil 600 hospitalizaciones diarias y 2 mil 890 muertes diarias en enero en Inglaterra, aunque estas cifras se encuentran dentro de un rango de cálculos.

Estas proyecciones parten del supuesto de que Inglaterra permanezca bajo las medidas del plan B únicamente, que se lleve a cabo un rápido despliegue de las vacunas de refuerzo y que la eficacia contra la enfermedad grave con la variante ómicron sea del 85% después del refuerzo, aunque los expertos advirtieron que se basaron en los datos del 17 de diciembre, lo que significa que algunos escenarios potenciales podrían haber cambiado desde entonces.

El equipo también señala que si el nivel de protección de las dosis de refuerzo fuera mayor, el número de personas que requerirían hospitalización sería menor. También existen otros factores de incertidumbre que podrían afectar la magnitud de los picos, entre ellos si la variante ómicron posee el mismo tiempo de reproducción que la variante delta.

La profesora Christina Pagel, directora de la Unidad de Investigación Clínica Operativa de la UCL, señaló que incluso en los escenarios optimistas del equipo, es probable que las hospitalizaciones sean mayores que el pasado mes de enero bajo las presentes medidas del plan B.

“Uno de los aspectos más preocupantes de su modelo es que el tiempo para prevenir estas presiones en los hospitales fue la semana pasada o, a más tardar, el día después de Navidad. Si esto resulta cierto, supondrá nuevas y enormes presiones para el Servicio Nacional de Salud dentro de unas semanas”, comentó.