La OMS advierte que ómicron podría saturar los sistemas de salud a medida que los casos aumentan en Europa
Un trabajador del sector salud realiza una prueba de Covid-19 en un centro de pruebas en Roma. Europa ha experimentado un aumento de casos, el cual ha provocado advertencias de que los sistemas de salud se verán saturados. Foto: Alessandro Serranò/AGF/REX/Shutterstock

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la variante ómicron del coronavirus podría colapsar los sistemas de salud, a pesar de que las primeras investigaciones sugieren que provoca una enfermedad más leve, ya que los registros de casos diarios disminuyeron en Europa y Estados Unidos, mientras que China, Sudáfrica y Alemania volvieron a imponer estrictas restricciones para erradicar los contagios.

El aumento del número de casos de Covid-19 ha causado estragos en todo el mundo, obligando a muchos países a tomar difíciles decisiones entre restricciones económicamente punitivas y medidas para controlar la propagación del virus.

Estados Unidos redujo a la mitad el periodo de aislamiento de los casos asintomáticos para intentar mitigar las consecuencias, mientras que Francia ordenó a las empresas que sus empleados trabajen desde sus hogares al menos tres días a la semana.

Por segundo año consecutivo, en Alemania se impusieron restricciones de contactos con motivo del Año Nuevo, ya que la principal economía europea cerró los clubes nocturnos y obligó a celebrar competencias deportivas a puertas cerradas.

A pesar de enfrentarse a un brote mucho menor en comparación con los focos mundiales del virus, China no ha relajado su estrategia de “cero Covid-19“, imponiendo órdenes de permanecer en casa en muchas partes de la ciudad de Yan’an.

Los cientos de miles de residentes afectados en dicha localidad se unieron a los 13 millones de personas de la ciudad de Xi’an, que iniciaron un sexto día de confinamiento en sus hogares mientras China luchaba contra su mayor número de casos diarios en 21 meses.

“Estoy a punto de morir de hambre”, escribió un residente de Xi’an en la plataforma Weibo, similar a Twitter.
“No hay comida, mi complejo de viviendas no me deja salir y estoy a punto de quedarme sin fideos instantáneos… ¡por favor, ayuda!”.

Muchos residentes de Xi’an también se han quejado en las redes sociales de las restricciones, entre las que figuran la prohibición de conducir y el hecho de que solo un miembro de la familia tiene permitido salir a comprar alimentos cada tres días.

Este confinamiento es el más severo en China desde que la ciudad de tamaño similar, Wuhan, fue aislada del mundo en los primeros días de la pandemia.

Sudáfrica informó que reanudaría sus actividades de rastreo de los contactos de las personas contagiadas de coronavirus, después de la reacción negativa suscitada por los planes para suprimir dicha medida.

Las autoridades de salud señalaron el jueves que suspenderían el rastreo de contactos en todos los lugares, excepto en las prisiones y las escuelas, ya que consideraban que la mayor parte de la población ya se había expuesto al virus a través de la vacunación o la infección.

Se recuperarán dichos protocolos después de que el Departamento de Salud se vio inundado de preguntas y comentarios de los medios de comunicación, las partes interesadas y la población tras la publicación de la normativa revisada.

La variante ómicron, altamente contagiosa, ha impulsado el aumento de casos en muchos países, y tanto Holanda como Suiza informaron el martes que se ha convertido en la cepa dominante en sus países.

Grecia, por su parte, registró un nuevo récord diario de 21 mil 657 casos, que de acuerdo con las autoridades de salud está relacionado con el aumento de la variante ómicron.

La OMS alertó sobre el peligro de la autocomplacencia, a pesar de que los hallazgos preliminares sugieren que la variante ómicron podría provocar una enfermedad más leve.

“Un rápido aumento de ómicron… incluso si se combina con una enfermedad ligeramente más leve, seguirá provocando un gran número de hospitalizaciones, sobre todo entre los grupos no vacunados, y causará una alteración generalizada de los sistemas de salud y otros servicios críticos”, advirtió la responsable de incidentes de Covid-19 de la OMS Europa, Catherine Smallwood.

Sin embargo, la OMS destacó la disminución del 29% en la incidencia de casos observada en Sudáfrica, país que notificó por primera vez la variante a la OMS el 24 de noviembre.

Señaló que los primeros datos de Gran Bretaña, Sudáfrica y Dinamarca –país que actualmente tiene el mayor índice de contagios por personas del mundo– sugerían que existía un menor riesgo de hospitalización en el caso de la variante ómicron en comparación con la variante delta.

No obstante, se necesitaba más información para comprender la gravedad de la variante ómicron en términos de marcadores clínicos, incluido el uso de oxígeno, la ventilación mecánica y la muerte. También se precisaba más información sobre la forma en que la gravedad de la enfermedad se podría ver afectada por un contagio previo de Covid-19, o por la vacunación.

Para frenar su avance, las naciones europeas volvieron a imponer restricciones con dolorosas consecuencias económicas y sociales.

Ante el récord de contagios, Francia no llegó a dictar una orden de permanecer en casa, pero pidió a los empresarios que hicieran que su personal trabajara desde casa tres días a la semana siempre que fuera posible.

Finlandia anunció el martes que prohibirá la entrada de viajeros extranjeros no vacunados. Solo quedarán exentos los residentes, los trabajadores esenciales o los diplomáticos.

Suecia comenzó a requerir pruebas negativas para los viajeros no residentes que lleguen a su país a partir del martes, un día después de que Dinamarca –país que actualmente tiene el mayor índice de infección per cápita del mundo– adoptó la misma medida.

En Alemania, las reuniones privadas ahora están limitadas a 10 personas vacunadas –o a dos hogares cuando se encuentren presentes personas no vacunadas– y cerraron los clubes nocturnos. Todas las competencias deportivas se realizarán ahora a puertas cerradas.

“Es necesario hacer algo para reducir las cifras de contagio”, señaló un residente de Berlín a AFP TV.

Sin embargo, no todos aceptaron las medidas.

Miles de manifestantes salieron a marchar por toda Alemania en la tarde del lunes contra las restricciones, con algunos de ellos lanzando fuegos artificiales o botellas a la policía y dejando al menos 12 agentes heridos.

Más allá de los conflictos sociales, la pandemia ha sido un castigo económico, en particular para sectores como el de los viajes.

Desde el viernes se han cancelado aproximadamente 11 mil 500 vuelos en todo el mundo, y se han retrasado decenas de miles de vuelos más, durante uno de los periodos de mayor afluencia de viajeros del año.

Varias compañías aéreas culpan a la escasez de personal causada por los picos de los casos de la variante ómicron.

El aumento en Estados Unidos se ha visto impulsado por la variante ómicron, así como por los grandes grupos de residentes no vacunados y la falta de acceso a pruebas rápidas y sencillas.

El presidente Joe Biden comentó el lunes que algunos hospitales estadounidenses podrían llegar a estar “saturados”, pero que el país estaba en general muy preparado.

Recalcó que el impacto de la variante ómicron no sería el mismo que el del brote inicial del Covid-19 o el de la variante delta de este año.

“Ómicron es una fuente de preocupación, pero no debería ser una fuente de pánico”, dijo Biden.

En un esfuerzo para evitar la escasez masiva de personal durante el aumento, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos redujeron el lunes el periodo de aislamiento para los casos asintomáticos de 10 a cinco días.

Estados Unidos es el país más afectado por la pandemia, y se está aproximando al máximo diario de 250 mil casos que registró el pasado mes de enero.

En colaboración con Agence France-Presse