Se necesitan medidas urgentes para detener el tráfico de niños en los orfanatos de todo el mundo: informe
En Camboya, el número de instituciones de cuidado residencial aumentó un 75% en la última década, a pesar de la drástica disminución del número de huérfanos. Foto: Bsip Sa/Alamy

Es necesario tomar medidas inmediatas para impedir el tráfico y la explotación de niños en los orfanatos, según un informe mundial.

La organización benéfica internacional para la infancia Lumos indica que se calcula que 5.4 millones de niños a nivel mundial viven en instituciones que no pueden cubrir sus necesidades, descuidan sus derechos y quedan expuestos a múltiples formas de explotación y daño.

El informe es el primero en identificar los patrones globales de la trata de personas relacionada con las instituciones, tomando en cuenta la evidencia de 84 organizaciones en 45 países de todo el mundo. Se destacan casos de explotación sexual, así como de niños obligados a trabajar y forzados a actuar para los donadores extranjeros con el fin de obtener más financiamiento. En algunos casos, los niños estaban desnutridos y permanecían en condiciones de hacinamiento y falta de higiene para atraer dinero de donadores y voluntarios.

Lumos también descubrió casos en los que la institución actuaba como una base desde la que se ponía a los niños a disposición de los agresores durante varias horas o días antes de que los regresaran.

La organización benéfica señala que muchos niños vulnerables entran a las instituciones con documentos de identidad falsos, incluyendo falsos certificados de defunción de los padres o papeles que acreditan su abandono, además de ser “entrenados para fingir que son huérfanos en presencia de voluntarios y otros visitantes”. Después, son sacados de las mismas instituciones para ser sometidos a otras formas de explotación, como el trabajo sexual y la mendicidad forzada.

En Ghana, los niños traficados fueron víctimas de algunas de las peores formas de abuso, puesto que las instituciones los vendían para trabajar en explotaciones de cacao y en minas de oro. En Camboya, se descubrió que algunos titulares de orfanatos compraron niños vulnerables de familias desfavorecidas y los comercializaron entre los donadores para obtener ganancias.

El informe muestra que el tráfico es más frecuente en países que tienen una importante industria turística. En Uganda, el número de niños en residencias aumentó de aproximadamente mil a finales de la década de 1990 a 55 mil en la actualidad, y en Camboya, el número de instituciones de cuidado residencial aumentó en un 75% en la última década, a pesar de la drástica disminución del número de huérfanos en ambos países. La mayoría de las instituciones funcionan en zonas turísticas.

En 2017, más de 100 niños intentaron huir de un orfanato en Guatemala después de sufrir abusos, pero las fuerzas policiales los regresaron y los confinaron. Cincuenta y seis de las niñas, que fueron colocadas juntas en una habitación estrecha, provocaron un incendio para llamar la atención de los oficiales que se encontraban afuera. Los oficiales no respondieron a la situación, lo que provocó la muerte de 41 niñas.

En 2019, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el vínculo entre las instituciones infantiles y la trata de personas, sin embargo, la organización benéfica señala que existen pocos ejemplos de que se esté combatiendo la situación de forma efectiva.

Lina Gyllensten, directora en funciones de evidencia, defensa y campañas de Lumos, señaló: “El informe de Lumos muestra que las instituciones están desempeñando un papel importante en muchos casos de explotación y abuso infantil en todo el mundo. Los niños vulnerables se encuentran atrapados en una compleja red de tráfico de personas relacionada con las instituciones y repetidamente quedan expuestos a múltiples formas de daños. Es el momento de romper estos ciclos de explotación”.

Parosha Chandran, abogada de One Pump Court, dijo: “Imagino que muchas personas se sentirán conmocionadas por este informe. Es posible que se reconozcan como voluntarios de orfanatos bien intencionados, o como donadores generosos que apoyan a niños vulnerables después de un desastre humanitario. Leer lo siguiente puede suponer la primera vez que se den cuenta de que, sin saberlo, participaron en el mantenimiento de un ecosistema dañino en el que los niños, que en su mayoría tienen al menos un padre vivo, se convierten en mercancías en una industria de orfanatos con fines lucrativos”.

El informe formula recomendaciones para romper los ciclos de explotación, entre ellas la reinversión de fondos de las instituciones en servicios basados en la familia y la comunidad, una mejor recopilación de datos y una nueva ley modelo, en la que se describan las medidas que los gobiernos nacionales deben adoptar para combatir el problema.

Lumos exhorta a los gobiernos nacionales a impulsar el apoyo especializado para los niños en situación de cuidado residencial y a garantizar que los niños reciban apoyo de expertos e información para conocer sus derechos.