La reina Isabel II retira al príncipe Andrés de sus funciones militares y patrocinios reales
El príncipe Andrés realizando una inspección durante un desfile de la Guardia de Granaderos en el Castillo de Windsor en marzo de 2019. Foto: WPA/Getty Images

La reina Isabel II retiró una serie de afiliaciones militares y patrocinios reales que tenía el príncipe Andrés, informó el Palacio de Buckingham. La medida, que incluye que el príncipe pierda la denominación de “Su Alteza Real”, ocurre después de que un juez estadounidense dio luz verde para que su segundo hijo se enfrente a una demanda civil por abuso sexual.

El Palacio de Buckingham informó el jueves en un comunicado: “Con la aprobación y el acuerdo de la reina, las afiliaciones militares y los patrocinios reales del duque de York fueron devueltos a la reina. El duque de York no seguirá desempeñando ninguna función pública y estará defendiendo este caso como ciudadano privado”.

Una fuente real señaló que el príncipe ya no utilizará el tratamiento de “Su Alteza Real” en ningún cargo oficial.

La drástica medida surge horas después de que más de 150 veteranos militares escribieron a la reina para solicitarle que retirara a Andrés de sus funciones militares honoríficas en medio de lo que describieron como su “disgusto y enojo”. El palacio informó previamente el jueves que no tenía ningún comentario sobre la carta abierta.

Escribiendo a la reina en su calidad de jefa de Estado y comandante en jefe del ejército, la marina y la fuerza aérea, a través de una carta abierta de exmiembros de cada uno de los servicios expresaron que es “insostenible” que el duque de York conserve su cargo.

“Si se tratara de cualquier otro oficial militar de alto rango es inconcebible que siguiera en su puesto”, señalan en la carta, enviada el día siguiente de que un juez de Manhattan rechazó los intentos del príncipe Andrés de desestimar la demanda presentada por Virginia Giuffre en su contra por abuso sexual. El duque niega las acusaciones realizadas en su contra.

El palacio anunció anteriormente que los nombramientos militares del duque quedaban suspendidos después de que dejó sus funciones públicas en 2019.

Sin embargo, todavía conservaba los cargos, lo que suponía que ocho regimientos británicos, entre ellos la Guardia de Granaderos, donde ostentaba el título de coronel, quedaran en el limbo durante más de dos años.

Sus otros títulos militares honoríficos británicos eran: comodoro aéreo honorífico de la RAF de Lossiemouth; coronel en jefe del Regimiento Real Irlandés; coronel en jefe del Cuerpo Escolar de Armas Pequeñas; comodoro en jefe del Brazo Aéreo de la Flota; coronel real de los Fusileros de las Tierras Altas Reales; subcoronel en jefe de los Lanceros Reales (bajo la reina Isabel) y coronel real del Regimiento Real Escocés.

Los veteranos comentan en su carta, parcialmente coordinada por el grupo de campaña Republic: “Los oficiales de las fuerzas armadas británicas deben cumplir con los más altos estándares de honradez, honestidad y conducta honorable“.

Estos son los estándares que el príncipe Andrés no ha logrado cumplir. Resulta difícil no ver, cuando se informa que los oficiales superiores lo describen como ‘tóxico’, que ha desprestigiado a los servicios con los que está asociado”.

“Por lo tanto, le solicitamos que tome medidas inmediatas para retirar al príncipe Andrés de todos sus rangos y títulos militares y, en caso de ser necesario, que sea dado de baja con deshonor”.

La carta concluye con una petición concreta y personal a la reina, de quien se ha dicho que considera a Andrés como su hijo “favorito”. El texto indica lo siguiente: “Entendemos que es su hijo, pero le escribimos en su calidad de jefa de Estado y de comandante en jefe del ejército, la marina y la fuerza aérea. Estas medidas se pudieron haber tomado en cualquier momento en los últimos 11 años. Por favor, no deje pasar más tiempo”.

La decisión del juez Lewis Kaplan significa que Andrés seguirá involucrado en un largo -y vergonzoso- proceso judicial en el futuro inmediato.