Sienna Miller afirmó que el periódico The Sun la obligó a tomar decisiones “sobre mi propio cuerpo con las que tengo que vivir todos los días” después de que el periódico descubrió que se encontraba en las primeras etapas del embarazo.

La actriz dijo que la entonces editora de The Sun, Rebekah Brooks, ahora directora ejecutiva de la empresa News UK de Rupert Murdoch, le llamó por teléfono a su agente en 2005 para hablar sobre el embarazo antes de que la actriz hubiera tenido la oportunidad de platicarlo con sus amigos y familiares.

Miller, que al final no tuvo al bebé, cree que un reportero de The Sun obtuvo de forma ilegal su información médica privada a través de una persona ventajista y dijo que Brooks “se enteró de mi embarazo en el momento más vulnerable de mi vida”.

Hablando afuera del tribunal superior, Miller agregó: “Es parte de mi caso que [Brooks] les aseguró a aquellos que me representan que ella no publicaría esa información. Y es parte de mi caso que ella, The Sun, publicó esa información”.

La actriz habló después de aceptar un cuantioso acuerdo de la empresa de Murdoch News Group Newspapers. Esto significa que sus denuncias de actividades ilegales en The Sun no llegarán a un juicio completo, en el que se podría haber dictaminado su veracidad. El acuerdo se realizó sobre la base de que no se admitió ninguna actividad ilegal o hackeo telefónico por parte de The Sun. Brooks fue declarada no culpable de hackeo telefónico en un juicio penal realizado por separado en 2014.

Miller explicó que estaba desesperada por llevar a The Sun a juicio, pero que, debido a que News Group le presentó una cuantiosa oferta económica para llegar a un acuerdo, podría haberse enfrentado a una cuenta legal multimillonaria si hubiera elegido hacerlo. “No fue mi elección estar aquí; yo quería ir a juicio. Quería exponer la criminalidad que recorre el centro de esta corporación. Una criminalidad demostrada de forma clara e irrevocable por las pruebas que he visto. Quería compartir los secretos de News Group de la misma manera que ellos compartieron los míos“.

“Lamentablemente, ese recurso legal no está a mi alcance ni al de nadie que no disponga de incontables millones de libras para gastar en la búsqueda de justicia. Así es nuestro mundo. Hasta que aparezca alguien que pueda enfrentarse a los infinitos medios de los Murdoch, todo lo que me queda son estas palabras. Y son la verdad”.

La declaración de cierre de Miller ante el tribunal presentó una serie de afirmaciones sobre la conducta de Nick Parker, que sigue siendo un periodista senior de The Sun, basándose en los documentos obtenidos durante el proceso de descubrimiento probatorio.

Miller cree que Parker obtuvo su historial médico privado a través de una ventajista llamada Christine Hart, que emitió una factura en nombre de Parker por “Sienns [sic] Miller Pregnant research”. En los gastos personales de Parker también se utilizaron referencias como “ENIGMA DEL EMBARAZO DE SIENNA MILLER” y “CENA CON TRACER (QUE CONFIRMA QUE SIENNA ESTABA EMBARAZADA)”.

Miller también repitió su creencia de que sus amigos y familiares fueron objeto de “la prolongada, sustancial y selectiva interceptación del buzón de voz y las actividades ilegales de recopilación de información realizadas por los periodistas de The Sun”.

News Group siempre ha mantenido que, si bien el hackeo telefónico fue habitual en el News of the World durante la década de 2000, no se llevó a cabo ninguna actividad ilegal en su periódico hermano, The Sun, durante la época en que Brooks fue directora del periódico sensacionalista.

Al mismo tiempo, han pagado en repetidas ocasiones grandes sumas de dinero para resolver casos que afirman lo contrario.

Miller dijo afuera del tribunal: “En estos procedimientos aprendí personalmente los extremos a los que este periódico y esta corporación llegarán para proteger a aquellos en la cima de ser expuestos y enfrentar las consecuencias de sus acciones”.

“Casi arruinaron mi vida. Sin duda he visto cómo arruinaron la vida de otros. Su conducta me destrozó, dañó mi reputación en ocasiones de forma irreparable y me llevó a acusar a mi familia y amigos de vender información que me catapultó a un estado de intensa paranoia y miedo”.
“Estoy aquí en solidaridad con las incontables vidas que fueron destruidas por The Sun y News International”.