El plan de Activision de Microsoft revela que los videojuegos serán el centro del metaverso
Activision Blizzard produce videojuegos como Call of Duty, World of Warcraft y Candy Crush. Foto: Dado Ruvić/Reuters

El proyecto de Microsoft de adquirir Activision Blizzard sitúa a la empresa tecnológica en el centro de dos grandes cuestiones que afronta el sector: el metaverso y la determinación de Washington de controlar las grandes empresas tecnológicas.

El metaverso es el punto de encuentro entre el mundo físico y el digital, aunque todavía se encuentra en fase de concepto. La idea es que el usuario se ponga unos lentes de realidad virtual y una representación digital de sí mismo -un avatar- interactúe con otros en el trabajo y en el ocio en una combinación de realidad virtual y aumentada.

Con la adquisición de Activision Blizzard valorada en 68 mil 700 millones de dólares, Microsoft dejó en claro que espera que los videojuegos sean un elemento clave de este nuevo mundo, ya que Satya Nadella, presidente y director ejecutivo de Microsoft, dijo el martes que los videojuegos “desempeñarán un papel fundamental en el desarrollo de las plataformas del metaverso”. Si el metaverso es un mundo inmersivo, entonces los videojuegos -ejemplificados por títulos como Roblox y Minecraft (propiedad de Microsoft)- ya ofrecen esa experiencia a sus participantes.

Mark Zuckerberg se muestra tan convencido del potencial del concepto del metaverso que cambió el nombre corporativo de su imperio de Facebook Inc a Meta. Si su reciente anuncio de que su empresa invertirá 10 mil millones de dólares al año en el metaverso parecía una apuesta, Microsoft acaba de apostar por él casi 70 mil millones de dólares.

Por supuesto, Microsoft obtendrá beneficios inmediatos, ya que tendrá acceso a los 390 millones de usuarios mensuales de Activision y a enormes franquicias de videojuegos como Call of Duty y Warcraft. Los videojuegos, sean o no un metaverso, representan actualmente un mercado mundial de 180 mil millones de dólares, según la empresa de investigación Newzoo.

Microsoft es propietaria de la plataforma de videojuegos Xbox y los videojuegos y el talento de Activision ayudarán a la empresa en su batalla competitiva con PlayStation, de Sony, así como con las ofertas de videojuegos de la plataforma de realidad virtual de Meta, Oculus.

A pesar de las grandes marcas como Xbox y el videojuego Halo, la mayor ganancia de Microsoft gira en torno a los negocios: la computación en la nube (es decir, la prestación de servicios como el espacio de almacenamiento en internet y el ahorro de tener que invertir en hardware) y el software para los PC. Como señalaron el martes los analistas de Wedbush Securities a propósito del acuerdo, la estrategia de consumo de Microsoft “ha mantenido una fase de rutina”. Eso ya no es así.

No obstante, en este acuerdo importa la opinión de los reguladores y los legisladores. Microsoft es uno de los tres grandes fabricantes de consolas y posee estudios de creación de videojuegos como Mojang, el creador de Minecraft. Si este acuerdo prospera, convertiría a Microsoft en el tercer fabricante más grande de videojuegos del mundo y los reguladores se fijarán en él, explica David Wagner, analista y gestor de fondos de Aptus Capital Advisors. “Esto atraerá muchas miradas desde el punto de vista regulatorio”.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, organismo de control de competencia, ahora se encuentra bajo la dirección de Lina Khan, quien recalcó su interés en hacer frente a las grandes empresas tecnológicas al presentar con éxito una nueva denuncia contra Meta. Khan es una persona nombrada por el presidente estadounidense Joe Biden y las grandes tecnológicas tienen pocos amigos entre los demócratas y los republicanos del Congreso. Microsoft está realizando un gran movimiento en un entorno hostil.