‘Lento camino hacia la justicia’: comienza el juicio de los tres expolicías implicados en el asesinato de George Floyd
Simpatizantes del movimiento Black Lives Matter y otras personas marchan por el puente de Brooklyn en honor a George Floyd. Foto: Spencer Platt/Getty Images

La amarga ráfaga ártica, que provocó temperaturas en Minnesota por debajo de los 0ºF la semana pasada, no impidió que los manifestantes organizaran una manifestación mientras los tres policías menos conocidos implicados en el asesinato de George Floyd se enfrentaban a su turno en la sala del tribunal.

La semana pasada, una caravana de dos decenas de carros ocupó la longitud de la cuadra fuera del juzgado en la capital del estado, St Paul, cuando comenzó la selección del jurado para el juicio federal de derechos civiles de Tou Thao, J Alexander Kueng y Thomas Lane.

Se prevé que el lunes se realicen los alegatos de apertura, en el segundo juicio del proceso de responsabilidad legal minuciosamente observado después de que el expolicía blanco de Minneapolis, Derek Chauvin, fuera condenado por el asesinato de Floyd, un hombre negro de 46 años, y admitiera haber violado sus derechos civiles en mayo de 2020, desencadenando el proceso de ajuste de cuentas racial más grande de la historia reciente de Estados Unidos.

“El día en que George Floyd fue asesinado, además de Derek Chauvin, como el policía que acabó con la vida de George Floyd, hubo otros tres seres humanos que estuvieron ahí. También llevaban placas y armas. También eran policías”, dijo la activista local Toshira Garraway a los manifestantes arropados que se encontraban en un estrecho círculo afuera de sus autos.

Y añadió: “Ninguno de los cuatro policías que estaban ahí tuvo la compasión y la empatía suficientes como para intervenir“.

Ahora, las ciudades gemelas de Minneapolis y St Paul se preparan para el último juicio.

“Hoy constituye otro hito en el largo y lento camino hacia la justicia para George Floyd“, señaló en un comunicado Ben Crump, el abogado de derechos civiles que representó a sus familiares: “Este juicio será otra experiencia dolorosa para la familia Floyd, que deberá revivir una vez más su penosa muerte con detalles insoportables”.

Solo se necesitó un día para que 12 miembros del jurado y seis suplentes se sentaran en el juicio federal de los tres expolicías dentro del juzgado fuertemente protegido con barricadas. A 15 minutos de distancia, el juicio por asesinato de Chauvin de la primavera pasada fue uno de los casos de justicia social más trascendentales del siglo.

Ni siquiera lo considero justicia“, dijo Steve Floyd, un líder comunitario de Minneapolis y sin parentesco con George. “Lo concibo como responsabilidad porque considero la justicia de otra manera: ellos (no deberían) haber hecho eso”.

En el exterior del juzgado federal existe un amplio radio de vallas de seguridad, fuertes labores de patrullaje policial y cierres de carreteras, ante la preocupación de que se produzcan protestas masivas.

El asesinato de Floyd desencadenó multitudinarias manifestaciones en todo Estados Unidos y en muchos otros países, al tiempo que resurgía y se extendía el movimiento estadounidense Black Lives Matter, aunque la policía muchas veces reprimió con dureza algunas de las protestas contra la brutalidad policial y el arraigado racismo.

Chauvin, de 45 años, y principal protagonista de la muerte de Floyd, negó el asesinato en su juicio que se llevó a cabo la primavera pasada, y posteriormente, tras ser condenado y sentenciado, se declaró culpable en el caso federal adicional de diciembre. Anteriormente, se separó su caso del de sus tres compañeros después de que los cuatro fueron rápidamente detenidos y despedidos en 2020 cuando se conocieron los terribles hechos del asesinato.

Thao, de 35 años, Kueng, de 27, y Lane, de 38, se declararon no culpables tanto en su caso de derechos civiles como en el caso estatal en el que se les acusó de instigación y complicidad en el asesinato y, a diferencia de Chauvin, su caso federal es el primero.

El Departamento de Justicia acusó a los tres expolicías de privar intencionadamente a George Floyd de su derecho “a estar libre de la indiferencia deliberada de un agente de policía respecto a sus graves necesidades médicas”, según indican los cargos.

También se acusa a Thao y a Kueng de abstenerse voluntariamente de “intervenir para detener el uso de la fuerza irrazonable del acusado Chauvin” cuando Floyd se quedó inconsciente en el suelo.

En el video viral de una transeúnte, de más de nueve minutos de duración, que captó los últimos momentos de Floyd, Chauvin se arrodilló fatalmente sobre el cuello de Floyd mientras este estaba esposado e inmovilizado en la calle. Lane y Keung sujetaron la parte inferior del cuerpo tendido boca abajo de Floyd mientras Thao retenía a los miembros de la ciudadanía que suplicaban a los policías que perdonaran al hombre mientras este pedía clemencia.

El video, captado por la adolescente Darnella Frazier, que se dirigía a una tienda en la esquina donde Floyd fue acusado de intentar usar un billete falso, fue decisivo para la condena de Chauvin. Sin duda, lo utilizarán como evidencia contra los tres policías en el caso federal.

“La defensa tendrá que pedir (al jurado) que no crea lo que ven sus ojos. Ese es el problema de este caso, porque se muestran los elementos”, señaló Robert Bennett, un destacado abogado de derechos civiles de Minneapolis especialista en casos de brutalidad policial.

Es posible que el resultado del juicio federal influya en el juicio estatal de los tres hombres, previsto para junio.

“Si los condenan por delitos federales, es posible que se evite la necesidad del juicio estatal, aunque se pueden llevar a cabo ambos. O si son condenados (en el caso de derechos civiles), podría suscitar una declaración (de culpabilidad) en el caso estatal”, añadió Bennett.

A fecha de 25 de mayo de 2020, Keung y Lane llevaban menos de seis meses ejerciendo como policías, y Thao, más de ocho años.

Al igual que la semana pasada se planteó la preocupación por la percepción de que el jurado era de mayoría blanca, se plantean cuestiones más amplias en torno a la raza de los tres acusados.

Aunque Lane es blanco, Kueng es negro y Thao es de ascendencia asiática.

“El hecho de que dos tercios de los policías sean agentes de color refleja que la diversidad por sí sola no puede resolver el problema de la violencia policial”, señaló Michelle Phelps, profesora asociada de sociología en la Universidad de Minnesota.

Steve Floyd comentó que cree que la raza de un agente supone una menor diferencia cuando todos ellos “se vuelven azules” y se unen a lo que se conoce como el muro azul del silencio, cuando los cuerpos policiales cierran filas ante la mala conducta de los suyos.

El anodino comunicado de prensa inicial de la policía tras la muerte de George Floyd se tituló “Un hombre muere tras un incidente médico durante una interacción policial”.

Sin embargo, una vez que salió a la luz el video del celular de Frazier, se convirtió en el centro de lo que la familia de Floyd calificó la primavera pasada como un caso “contundente” contra Chauvin, y una serie de policías, desde el entonces jefe de policía Medaria Arradondo hasta los rangos inferiores, testificaron contra el expolicía en un notorio y raro giro de los acontecimientos a favor de una víctima negra de la violencia policial.

No obstante, aunque algunos pueden pensar que los juicios penales y de derechos civiles de estos cuatro expolicías son un primer paso para exigir responsabilidades a los policías, otros se muestran menos optimistas.

“Si mostraras el video –que nunca he visto– de George Floyd siendo asfixiado durante más de nueve minutos a una persona negra que viviera en Estados Unidos bajo la esclavitud, probablemente se arriesgaría a pensar que nada ha cambiado”, dijo Toussaint Morrison, un activista de Minneapolis. “Así que encerrar a esos tipos no significa justicia para mí”.

A diferencia del juicio por asesinato de Chauvin, que se transmitió y vio en todo el mundo, no se permite la presencia de cámaras en las salas de los tribunales federales.

Pero esta circunstancia no resta importancia al juicio por derechos civiles de Thao, Kueng y Lane.

Y aunque los votantes rechazaron en última instancia las propuestas de sustituir el departamento de policía de Minneapolis por una unidad de seguridad pública tras el asesinato de Floyd, todavía persisten las demandas de equidad y de reformar los cuerpos policiales.

“Es imposible desconocer o no ver los extremos de la violencia pública y los intentos modernos de linchamiento de la gente de color en Minnesota, y esto es válido para los negros, los nativos y la gente de color”, dijo Morrison.