Trump demanda a Hillary Clinton, alegando un ‘complot’ para manipular las elecciones de 2016 en su contra
Donald Trump, casi seis años después de vencer a Hillary Clinton, alega que su oponente de 2016 es culpable de 'asociación delictiva' y una 'conspiración'. Foto: Rick Wilking/Reuters

Donald Trump demandó a Hillary Clinton, al Comité Nacional Demócrata y a otras personas y entidades vinculadas a la investigación sobre la interferencia electoral rusa en 2016, alegando que en un intento de manipular las elecciones orquestaron una conspiración que hizo que el Watergate “palideciera en comparación”.

La demanda se produjo un día después de la publicación de una carta de un fiscal de Nueva York que dijo que consideraba que Trump era “culpable de numerosas violaciones de delitos graves” en sus asuntos empresariales, a pesar de que el fiscal de distrito de Manhattan decidió no imputar.

Trump venció a Clinton en las elecciones presidenciales de 2016. No obstante, seis años después alega que ella es culpable de “asociación delictiva” y una “conspiración para perpetrar falacias injuriosas”, entre otras afirmaciones.

La demanda, de 108 páginas, se suma a las demandas presentadas por Trump y sus aliados después de las elecciones de 2020, alegando que la victoria de Joe Biden fue el resultado de un fraude electoral. De las 62 demandas de este tipo, solo prosperó una de ellas.

Entre las personas que también figuran como acusadas en la nueva demanda se encuentran los exfuncionarios del FBI James Comey, Andrew McCabe, Peter Strzok y Lisa Page; el exespía británico Christopher Steele, autor de un famoso expediente sobre los vínculos de Trump con Moscú; Jake Sullivan, que ahora es asesor de seguridad nacional de Joe Biden; y John Podesta, presidente de la campaña de Clinton.

La demanda fue presentada en el tribunal de distrito de Estados Unidos, en el distrito sureño de Florida, por abogados de ese estado y por Alina Habba, una abogada de Nueva Jersey que representó a Trump en demandas fallidas que pretendían bloquear la investigación de los mortales disturbios en el Capitolio el 6 de enero de 2021, que Trump impulsó con mentiras sobre el fraude electoral.

Esas demandas fueron consideradas en general como tácticas dilatorias, destinadas a ayudar a Trump a hacer esperar al comité del 6 de enero hasta que los republicanos puedan retomar la Cámara de Representantes en noviembre y acabar con la investigación.

Otros abogados de Trump se quejaron del trabajo de Habba, según informó el Daily Beast.

Rusia niega haber interferido en las elecciones estadounidenses de 2016 para impulsar a Trump. La comunidad de inteligencia estadounidense coincide en que sí interfirió.

Robert Mueller, el abogado especial que investigó el asunto, no determinó que existiera una conspiración entre Trump y Rusia, pero sí enumeró 10 casos en los que el entonces presidente pudo haber intentado obstruir la justicia.

Mueller, que dijo explícitamente que no estaba exonerando a Trump, también detalló varias conexiones entre asistentes de Trump y Moscú.

En agosto de 2020, un informe del comité de inteligencia del Senado detalló los vínculos entre Paul Manafort, director de campaña de Trump durante parte de la contienda de 2016, y la inteligencia rusa.

Manafort fue encarcelado por cargos de fraude. Trump lo indultó.

Independientemente de lo anterior, la nueva demanda de Trump afirma que en el período previo a las elecciones de 2016, “Hillary Clinton y sus cómplices orquestaron un complot impensable, uno que escandaliza la conciencia y es un insulto a la democracia de esta nación“.

“Actuando en conjunto, los acusados conspiraron maliciosamente para tejer una narrativa falsa de que su oponente republicano, Donald J Trump, estaba conspirando con una soberanía extranjera hostil”.

La demanda afirma que la conspiración consistió en “falsificar evidencia, engañar a las fuerzas de seguridad y explotar el acceso a fuentes de datos altamente sensibles” en un complot “tan escandaloso, subversivo e incendiario que incluso los eventos de Watergate palidecen en comparación”.

Clinton y sus compañeros acusados, afirma, “buscaron de manera nefasta influir en la confianza de los ciudadanos” y “trabajaron juntos con un único e interesado propósito: denigrar a Donald J Trump”.

De acuerdo con la demanda, “el engaño, la malicia y la traición perpetrados por los acusados causaron un daño significativo al pueblo estadounidense y al demandante, Donald J Trump, y deben rendir cuentas por sus actos atroces”.

La demanda solicita “una indemnización por daños y perjuicios, los costos, y cualquier otra reparación que este tribunal pueda considerar justa y adecuada“.

La demanda indica que Trump “ha sufrido daños y perjuicios significativos, incluyendo, pero sin limitarse a, los gastos en forma de costos de defensa, gastos legales y gastos relacionados incurridos… en una cantidad no inferior a 24 millones de dólares y que siguen acumulándose, así como la pérdida de oportunidades empresariales existentes y futuras”.

Eli Hoenig, exfiscal federal, ahora analista de la cadena CNN, comentó: “Resulta difícil expresar con palabras lo profundamente defectuosa y totalmente imposible que es esta demanda”.

Philippe Reines, un exvocero de Clinton nombrado en la demanda, señaló lo perjudicial que podría llegar a ser un juicio real para Trump cuando tuiteó: “Estoy deseando deponer al demandante“.

Un abogado de Strzok, el agente del FBI que fue despedido por enviar mensajes críticos de Trump, dijo a Politico: “No hemos tenido la oportunidad de leer la demanda, pero conociendo al expresidente, probablemente hay muy pocas cosas en ella que sean ciertas“.

Algunos dirigentes republicanos parecen temer que el control que ejerce Trump sobre el partido y su obsesión con Clinton, el año 2016 y el supuesto fraude electoral puedan costarle caro al Partido Republicano en las elecciones de este año y en las de 2024.

Envuelto en el peligro legal que suponen sus asuntos empresariales y el intento de subversión política, Trump prácticamente declaró que se postulará nuevamente por la Casa Blanca.

Hablando con periodistas en Bruselas el jueves, el presidente estadounidense Biden dijo sobre las elecciones presidenciales de 2024: “Sería muy afortunado si tuviera a ese mismo hombre postulándose contra mí”.