Elon Musk no se unirá a la junta directiva de Twitter después de todo, dice el jefe de la empresa
Elon Musk, el hombre más rico del mundo, se iba a convertir en miembro de la junta directiva de Twitter el sábado. Foto: Mike Blake/Reuters

Elon Musk dio marcha atrás en su intención de formar parte de la junta directiva de Twitter, una semana después de que se dio a conocer que adquirió una sorpresiva participación del 9.2% en la empresa de redes sociales.

El hombre más rico del mundo se iba a convertir en miembro de la junta directiva el sábado, sin embargo, el director ejecutivo de Twitter, Parag Agrawal, informó en la mañana del lunes que Musk rechazó la oferta. Musk, cuyo valor asciende a 260 mil millones de dólares, figuró la semana pasada como uno de los principales inversionistas de Twitter y fue invitado a formar parte de su junta directiva.

Al anunciar en Twitter que Musk no se uniría a la junta, Agrawal comentó: “Creo que esto es lo mejor. Siempre hemos valorado y valoraremos las aportaciones de nuestros accionistas, independientemente de que estén o no en nuestra junta. Elon es nuestro mayor accionista y seguiremos abiertos a sus aportaciones”.

Tras la publicación de la noticia del cambio de decisión, Musk tuiteó y después eliminó un emoji de una mano sobre la boca.

El lunes también se supo que Musk modificó su declaración sobre su inversión ante el organismo de control financiero estadounidense. El formato Schedule 13D presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores notificó más tuits sobre la empresa, afirmando que Musk podría “expresar sus opiniones a la junta y/o a los miembros del equipo de gestión del emisor y/o al público a través de las redes sociales u otros canales con respecto a los negocios, productos y ofertas de servicios del emisor”.

Cuando se hizo pública la participación del 9.2% de Musk el pasado lunes, se convirtió en el mayor accionista de Twitter. Sin embargo, un documento posterior de Vanguard, uno de los principales gestores de activos de Estados Unidos, muestra que la empresa financiera ahora es el mayor accionista, con un 10.3% de Twitter, después de haber tenido un 8.8% anteriormente.

Musk, un activo tuitero que cuenta con 81.3 millones de seguidores en la plataforma, acompañó su adquisición de acciones con una serie de publicaciones en las que propuso cambios radicales en la empresa.

Varias de las publicaciones del multimillonario fueron posteriormente eliminadas. Las propuestas incluían hacer que el servicio premium de Twitter estuviera libre de anuncios, a pesar de que la empresa depende de la publicidad para obtener el 90% de sus ingresos. “El poder de las corporaciones para dictar la política se ve muy reforzado si Twitter depende del dinero de la publicidad para sobrevivir”, tuiteó Musk.

Entre otras propuestas, preguntó a los usuarios si querían un botón de edición –la cual rápidamente estuvo seguida de la confirmación por parte de Twitter de que estaba trabajando en una función de edición– y, más en consonancia con el estilo juguetón de Musk al tuitear, si Twitter debería convertir su sede en San Francisco en un refugio para personas sin hogar “ya que nadie va de todos modos”.

En su comunicado dirigido a sus colegas, que compartió en Twitter, Agrawal indicó que la junta directiva fue “clara respecto a los riesgos” de la incorporación de Musk. Señaló que la junta creía que nombrar a Musk como fiduciario de la empresa que “tiene que actuar en el mejor interés de la compañía y de todos nuestros accionistas” era el mejor camino a seguir.

Sin embargo, Agrawal dijo que Musk informó a la empresa el sábado, el día en que su nombramiento debía volverse efectivo, que ya no se uniría.

Agrawal añadió: “Habrá distracciones en el futuro, pero nuestros objetivos y prioridades permanecen intactos. Las decisiones que tomemos y cómo las llevemos a cabo están en nuestras manos, en las de nadie más. Dejemos de lado el bullicio y concentrémonos en el trabajo y en lo que estamos construyendo”.

Musk se ha opuesto con frecuencia a las políticas de moderación de Twitter, y el año pasado dijo que “mucha gente estará muy disgustada con la alta tecnología de la Costa Oeste como el árbitro de facto de la libertad de expresión”.

En marzo, después de adquirir su gran participación en la empresa pero antes de que se conociera públicamente, publicó: “Puesto que Twitter funciona como la plaza pública de facto, el hecho de no adherirse a los principios de la libertad de expresión socava fundamentalmente la democracia. ¿Qué se debería hacer?”

El uso de Musk de Twitter también le ha causado varios problemas legales, incluso con la Comisión de Bolsa y Valores. En 2018 Musk y Tesla acordaron pagar un total de 40 millones de dólares en multas civiles y que Musk contara con la aprobación de sus tuits relacionados con Tesla por parte de un abogado corporativo, después de que tuiteara que tenía el dinero necesario para convertir a Tesla en una empresa privada con un precio de 420 dólares por acción.

Las acciones de Twitter subieron un 27% el pasado lunes, después de que se anunció por primera vez la participación de Musk. Al final de la semana, las acciones subieron un 17% y subieron otro 2% en las primeras operaciones del lunes, valorando la empresa en más de 37 mil millones de dólares.