Elon Musk ‘sigue comprometido’ con la compra de Twitter tras dejarla en suspenso
El perfil de Twitter de Elon Musk en un teléfono inteligente. Foto: Dado Ruvić/Reuters

Elon Musk anunció durante la madrugada de este viernes que su adquisición de Twitter, valorada en 44 mil millones de dólares, está “temporalmente suspendida” después de que la plataforma de redes sociales afirmara que menos del 5% de sus usuarios eran spam o cuentas falsas.

El jefe de Tesla publicó en Twitter que el acuerdo quedaba congelado mientras esperaba los detalles de la aseveración de Twitter.

Musk anunció la medida junto con un enlace que remitía a un artículo de Reuters publicado el 2 de mayo en el que se hacía referencia a un documento presentado ante el regulador financiero estadounidense, en el que Twitter afirmaba que las cuentas falsas o de spam representaban menos del 5% de su promedio diario de usuarios.

Musk criticó las cuentas automatizadas de Twitter –que no son administradas manualmente– e indicó, tras anunciar la adquisición, que quería mejorar la plataforma “autenticando a todos los humanos”. El empresario aceptó pagar una comisión de rescisión de mil millones de dólares a Twitter en caso de que se retire del acuerdo.

La noticia hizo que las acciones de Twitter cayeran cerca de un 23% en las operaciones previas a la apertura del mercado, debido a la preocupación de que el acuerdo pudiera fracasar.

Posteriormente, Musk tuiteó que “todavía está comprometido” con la adquisición.

Musk sembró un nuevo caos en el mercado, explica Bloomberg. Sin embargo, señala, las dudas sobre el acuerdo ya habían aparecido:

“En los últimos días han aumentado las dudas sobre si Musk sería capaz de llevar a cabo su adquisición de Twitter, y que el empresario podría considerar rebajar el precio de su oferta por el sitio de microblogging. Toda la transacción ha constituido un asunto frenético y poco tradicional, que se ha desarrollado en gran medida en Twitter”.

“Musk pasó de ser “solo” un usuario prolífico a revelar una participación de más del 9% en la empresa y a lanzar una oferta de compra no solicitada –sin planes de financiamiento detallados– en cuestión de semanas. Todo se produjo a una velocidad vertiginosa, en parte porque Musk renunció a la posibilidad de examinar las finanzas de Twitter más allá de lo que estaba disponible públicamente”.

Y en cuanto a las preocupaciones de Musk sobre las cuentas de spam… el cálculo de que menos del 5% de las cuentas son falsas ha sido utilizado por Twitter durante casi una década.

Bloomberg añade:

“La propuesta de adquisición incluye una comisión de rescisión de mil millones de dólares para cada una de las partes, que Musk tendrá que pagar si termina el acuerdo o no entrega los fondos para la adquisición como prometió. Se desconoce si una actualización de Twitter sobre el número de cuentas falsas –si es materialmente mayor al 5%– desencadenaría la llamada cláusula de efecto material adverso, que liberaría a Musk de la cuota de rescisión”.

Toda la situación es ‘absurda’, y la junta directiva de Twitter debe asumir parte de la culpa. Así lo explica Neil Campling, director de investigación de TMT en Mirabaud Equity Research:

“La tragicomedia continúa y la situación de Twitter es poco menos que risible. Siempre dijimos que Musk podría interrumpir o huir o cambiar de opinión a la hora 11 y 59 minutos y 59 segundos del reloj. Ni siquiera estamos cerca de la hora 11 todavía. Absurdo.

“Musk nunca tuvo todo el financiamiento –lo sabemos por sus constantes intentos de conseguir apoyo financiero– pero también tenía todas las cartas. La junta directiva de Twitter ha sido un rehén y solo se puede culpar a sí misma de este desastre. No surgirá ningún otro comprador, si Musk decide que todavía le interesa puede “poner su precio”… ¡y no será más alto!

La junta directiva debió haber visto esto venir. Había una cláusula de cumplimiento específica en el acuerdo de fusión (sección 9.9), que le otorgaba a Twitter el derecho a “consumar el cierre (del acuerdo)” pero solo si Musk tenía los fondos, algo que, por supuesto, no tiene”.

John Colley, decano asociado de Warwick Business School, dice: “Las ‘cuentas falsas’ siempre fueron un posible problema, pero no lo disuadieron de lanzar su oferta. Sacar el tema en este momento puede ser solo una excusa para retirarse con elegancia”.

“Tal vez Elon Musk se dio cuenta del verdadero costo y la magnitud del riesgo que implica cambiar el ‘equilibrio’ de Twitter. Después de todo, 43 mil millones de dólares por lo que puede ser poco más que un negocio secundario parece excesivo. La caída de las acciones de Tesla tras el anuncio de la oferta original evidencia lo que piensan los mercados”.

La decisión de Musk será ‘sumamente frustrante’ para muchos en Twitter, indica Susannah Streeter, analista senior de inversiones y mercados de Hargreaves Lansdown.

“La adquisición de Twitter por parte de Musk siempre estuvo destinada a ser un viaje lleno de baches, y ahora corre el riesgo de patinar debido al número de cuentas falsas en la plataforma. El precio de las acciones de Twitter se desplomó en torno a un 18% en las operaciones previas a la apertura del mercado tras su mensaje en Twitter, en el que indicó que el acuerdo quedaba temporalmente suspendido.

“Su intención evidentemente es poner en duda el cálculo de la empresa de que las cuentas de spam representan menos del 5% de los usuarios activos diarios, una métrica clave puesto que determinar un número exacto de usuarios reales de Twitter está considerado como la clave de los futuros flujos de ingresos a través de la publicidad o las suscripciones de pago en el sitio.

“Es probable que esto resulte sumamente frustrante para muchos en la empresa, dado que ya se ha despedido a varios altos ejecutivos ante la expectativa de la adquisición y el cambio de rumbo que se esperaba que Musk tomara”.

El jefe de productos de consumo de Twitter, Kayvon Beykpour, y el jefe de ingresos, Bruce Falck, se encuentran entre las personas que han dejado la empresa.

Beykpour, que se incorporó cuando Twitter compró su servicio de video en vivo Periscope, se enteró de su salida mientras estaba de licencia por paternidad.

Además, cuál es el verdadero motivo de Musk, añade Streeter:

“También habrá preguntas sobre si las cuentas falsas son la verdadera razón detrás de esta táctica de retraso, ya que la promoción de la libertad de expresión en lugar de centrarse en la creación de riqueza parecía ser su principal motivación para la adquisición.

“El precio de 44 mil millones de dólares es enorme, y quizás se trate de una estrategia para remontar la cantidad que está dispuesto a pagar para adquirir la plataforma”.

El analista de Wedbush Securities, Dan Ives, dice que se trata de “un auténtico espectáculo de circo de viernes 13”.

Hablando en el programa SquawkBox de la cadena CNBC cuando se dio a conocer la noticia de que el acuerdo estaba en suspenso, Ives calificó la decisión de Musk como ‘una sorpresa’.

Explicó que no está bien suspender un acuerdo simplemente con un tuit. Lo que se esperaría es un registro regulatorio con un acuerdo de este tipo, o algo más formal.

Ives explica:

“Publicarlo en un tuit, hace que todo esto se convierta en un espectáculo de circo. Porque ahora, la reacción inicial de Street será, ‘él está buscando una manera de salir de este acuerdo”.

Ives señala la gran caída del precio de las acciones de Tesla (una cuarta parte en el último mes). Las finanzas del acuerdo incluían un préstamo de margen garantizado con algunas de las acciones de Tesla de Musk.

También destaca que el archivo de Twitter, en el que se afirma que las cuentas falsas o de spam representaban menos del 5% de los usuarios diarios, salió a la luz el 2 de mayo, por lo que no es un acontecimiento repentino.