Guerra entre Rusia y Ucrania: lo que sabemos al día 121 de la invasión
Rescatistas ucranianos sacan una bomba aérea rusa sin explotar de un edificio residencial en Kharkiv, Ucrania. Foto: State Emergency Service press office/EPA
  • La batalla por dos ciudades clave situadas en el este de Ucrania se aproxima a un “aterrador clímax”, a medida que las fuerzas rusas intentan cercar a las tropas ucranianas que defienden Lisichansk, señalaron las autoridades. Los esfuerzos de Rusia para tomar Sievierodonetsk y Lysychansk –las dos ciudades que siguen bajo control ucraniano en Luhansk– se han convertido en una sangrienta guerra de desgaste, en la que ambos bandos han infligido grandes bajas. Moscú, en las últimas dos semanas, ha logrado avances constantes.
  • Las tropas ucranianas que defienden la ciudad de Sievierodonetsk “tendrán que ser retiradas”, confirmó esta mañana el gobernador de la región. “Permanecer en posiciones destruidas durante muchos meses solo por permanecer ahí no tiene sentido“, comentó Serguéi Haidai a la televisión ucraniana. Sin embargo, las tropas ucranianas repelieron un ataque en las afueras del sur de Lisychansk, según indicó Haidai.
  • Ninguna ciudad es segura para los residentes que se encuentran en la región oriental ucraniana de Donetsk a medida que se intensifican los combates, aseguran las autoridades locales. “No hay ningún lugar, ninguna ciudad en la región de Donetsk que sea segura”, comentó Pavlo Kyrylenko a la agencia de noticias Agence France-Presse, citando los últimos datos de los servicios de inteligencia. “Es extremadamente peligroso para los residentes permanecer en cualquier lugar de la región”.
  • Un funcionario del gobierno instalado por Rusia en la región ucraniana ocupada de Kherson murió en un aparente asesinato cuando su automóvil explotó en el momento en que se subió a él. Dmitry Savluchenko era jefe del departamento de familia, juventud y deportes de la Administración Militar-Civil de Kherson. El Kremlin calificó el ataque como “nada más que un acto de terrorismo”.
  • Los líderes europeos le concedieron a Ucrania el estatus de candidato a última hora del jueves, en lo que constituye una decisión histórica que abre la posibilidad de que este país devastado por la guerra se incorpore a la Unión Europea y asesta un golpe a Vladimir Putin. Los líderes de la Unión Europea, reunidos en Bruselas, aprobaron el estatus de candidato de Ucrania casi cuatro meses después de que el presidente del país, Volodímir Zelenski, presentara la candidatura de su país para ingresar al bloque en los primeros días de la invasión rusa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que era “un buen día para Europa“. El presidente francés, Emmanuel Macron, comentó que era una decisión histórica que enviaba “un fuerte mensaje hacia Rusia en el actual contexto geopolítico”.
  • El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, inmediatamente celebró la decisión, señalando: “El futuro de Ucrania está en la Unión Europea”. “Es una victoria (…) que hemos estado esperando durante 120 días y 30 años”, añadió, en referencia a la duración de la guerra y a las décadas transcurridas desde que Ucrania se independizó tras la desintegración de la Unión Soviética. “Y ahora derrotaremos al enemigo”.
  • El Ministerio de Relaciones Exteriores de Moscú culpó a Estados Unidos de la prohibición de Lituania de que las mercancías sancionadas crucen desde el territorio continental ruso hasta el exclave ruso de Kaliningrado. Lituania ha prohibido que las mercancías prohibidas por las sanciones de la Unión Europea transiten por su territorio por tren. Rusia amenazó con provocar consecuencias.
  • El Canciller alemán Olaf Scholz señaló que Europa debe aumentar sus esfuerzos para reducir su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles rusos.
  • Estados Unidos enviará otros 450 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania, que incluyen algunos sistemas de cohetes de alcance medio adicionales. El último paquete de ayuda incluye cuatro sistemas de cohetes de artillería de gran movilidad (HIMARS) y decenas de miles de cartuchos de artillería, así como buques patrulleros, anunciaron los funcionarios del Pentágono el jueves. Tras los últimos envíos, la contribución de Estados Unidos al ejército ucraniano ascenderá hasta el momento a 6 mil 100 millones de dólares, añadió el vocero de la Casa Blanca, John Kirby.
  • Más de 150 sitios culturales de Ucrania han quedado parcial o completamente destruidos, según indica un informe de la Unesco. Entre los daños figuran 70 edificios religiosos, 30 edificios históricos, 18 centros culturales, 15 monumentos, 12 museos y siete bibliotecas.
  • Ucrania registra entre 200 y 300 crímenes de guerra cometidos por las fuerzas rusas en su territorio cada día, afirmó la fiscal general. “Los crímenes de guerra son nuestro problema. Todos los días tenemos entre 200 y 300 de ellos… Tenemos un deber: cuando hay un crimen, tenemos que iniciar una investigación”, comentó Iryna Venediktova a la televisión ucraniana.
  • Ucrania llevó a cabo una audiencia preliminar en su primer juicio contra un soldado ruso acusado de violar a una mujer ucraniana durante la invasión de Moscú, el primero de lo que podrían convertirse en docenas de casos de este tipo. El sospechoso, Mikhail Romanov, de 32 años, quien será juzgado en ausencia, está acusado de allanar una casa en marzo en un pueblo situado en la región de Brovarsky, a las afueras de Kiev, asesinar a un hombre y después violar repetidamente a su esposa mientras la amenazaba a ella y a su hijo.
  • La armada rusa recibió órdenes de colocar minas en los puertos de Odesa y Ochakiv, además de ya haber colocado minas en el río Dniéper, como parte del bloqueo de las exportaciones de cereales ucranianos, según datos de los servicios de inteligencia estadounidenses recientemente desclasificados.
  • La embajada de Estados Unidos en Rusia presionó esta semana al Kremlin para que revelara el paradero de dos hombres de Alabama capturados en Ucrania, según informó la madre de uno de los estadounidenses retenidos. Lois “Bunny” Drueke también señaló que su hijo, Alexander Drueke, y el otro veterano militar estadounidense capturado, Andy Tai Ngoc Huynh, no eran mercenarios, sino voluntarios, desmintiendo las declaraciones de un vocero del Kremlin que indicó que los dos estadounidenses se enfrentaban a la ejecución.