El Tribunal Supremo favorece al príncipe Harry en demanda contra periódico
El príncipe Harry y Meghan, duquesa de Sussex, en la misa nacional de acción de gracias celebrada en la catedral de San Pablo, Londres. Foto: Dylan Martínez/Reuters

Un artículo publicado en el periódico Mail on Sunday, en el que se afirmaba que el príncipe Harry intentaba mantener en secreto su demanda legal contra el Ministerio del Interior, contenía algunas palabras que tenían un significado difamatorio, determinó un juez del Tribunal Superior en la primera fase de la demanda.

El duque de Sussex presentó la demanda contra Associated Newspapers Ltd (ANL) días después de que el periódico Mail on Sunday (MoS) publicara un artículo sobre su recurso legal contra la decisión del Ministerio del Interior de no permitirle pagar personalmente el servicio de protección policial para él y su familia durante su estancia en el Reino Unido.

El artículo, publicado en internet y en papel el 19 y 20 de febrero respectivamente, tenía como título: “Cómo Harry intentó mantener en secreto su lucha legal respecto a los guardaespaldas… entonces, minutos después de que MoS publicara la historia, su equipo de relaciones públicas intentó darle un giro positivo a la disputa”.

En una sentencia escrita publicada el viernes, el juez Nicklin rechazó el argumento presentado por el príncipe de que el artículo lo acusaba de mentir, señalando que el artículo claramente alegaba que estaba “hilando” los hechos, algo que el “hipotético lector común razonable” podría distinguir de la mentira.

No obstante, añadió: “Es posible ‘hilar’ los hechos de una manera que no induzca al error, sin embargo, la acusación que se hacía en el artículo apuntaba en gran medida a que el objetivo era engañar al público. Eso proporciona el elemento necesario para que los significados sean difamatorios en el derecho común”.

La sentencia supone un impulso para el príncipe en su demanda por difamación contra ANL y significa que la responsabilidad de justificar la publicación de las palabras difamatorias ahora recaerá en el MoS cuando el caso llegue a un juicio completo.

Nicklin escribió que el “significado natural y ordinario” del artículo era que Harry “era responsable de las declaraciones públicas, realizadas en su nombre, que afirmaban que estaba dispuesto a pagar para recibir protección policial en el Reino Unido, y que su recurso legal se refería a la negativa del gobierno a permitirle hacerlo, mientras que la verdadera situación, tal como se reveló en los documentos presentados en el proceso judicial, era que él únicamente se había ofrecido a pagar una vez iniciado el proceso; y como tal, el demandante era responsable de intentar engañar y confundir al público respecto a la verdadera situación, lo cual resultaba irónico dado que ahora desempeña un papel público en la lucha contra la ‘desinformación'”.

Señaló que estos significados eran difamatorios, al igual que un fragmento en el que se sugería que Harry estaba “buscando amplias e injustificadas restricciones de confidencialidad en los procesos judiciales“.

Nicklin indicó: “Debo reiterar que la decisión tomada en esta sentencia se refiere únicamente al significado objetivo del artículo publicado por el demandado a efectos de la demanda por difamación. Esta es en gran medida la primera fase de una demanda por difamación. El siguiente paso consistirá en que el demandado presente una defensa contra la demanda. Será una cuestión que se determinará posteriormente en el proceso el hecho de que la demanda prospere o no, y en caso afirmativo, sobre qué fundamento”.

Harry, de 37 años, también presentó una demanda contra News Group Newspapers, que publica el periódico Sun, y contra Mirror Group Newspapers, ahora Reach, por un supuesto hackeo telefónico y recopilación ilegal de información.