El riesgo de recesión mundial aumenta, dice el FMI
La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, señala que la guerra en Ucrania ha agravado la crisis del costo de la vida y ha aumentado el riesgo de recesión mundial. Foto: Fabrice Coffrini/AFP/Getty Images

El panorama de la economía mundial se ha “oscurecido significativamente” en los últimos meses, advirtió la directora del FMI, y el mundo se enfrenta a un riesgo cada vez mayor de recesión en los próximos 12 meses.

La crisis de los precios de las materias primas provocada por la guerra en Ucrania ha agravado la crisis del costo de la vida para cientos de millones de personas, señaló el miércoles Kristalina Georgieva, y esta situación “no hace más que empeorar”.

La inflación también era más alta de lo que se preveía, indicó en una entrada de blog que fue publicada el mismo día en que las últimas cifras mostraban que los precios en Estados Unidos subieron en junio a un máximo histórico en 40 años, el 9.1%.

Los economistas y los inversionistas ahora creen que la Reserva Federal de Estados Unidos podría aumentar las tasas de interés en un histórico 1% cuando su junta directiva se reúna dentro de dos semanas.

El Banco de Canadá sorprendió a los mercados el miércoles al aumentar su tasa de interés básica en todo un punto porcentual, mientras que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda aumentó su tasa de referencia en un 0.5% esta semana, al igual que el Banco de Corea. El banco central de Singapur también reforzó su política monetaria el jueves.

Junto con el esperado aumento de la Reserva Federal de Estados Unidos, esto sigue ejerciendo presión sobre otros bancos centrales para que sigan su ejemplo y puedan controlar la inflación.

Ante los cuellos de botella en la cadena de suministro y los repetitivos confinamientos por el Covid-19 en China, que también están dificultando la irregular recuperación mundial a causa de la pandemia, Georgieva señaló que los ministros de Finanzas y los banqueros centrales del G20 reunidos en Bali “se enfrentan a un panorama económico mundial que se ha oscurecido significativamente”.

“El panorama sigue siendo sumamente incierto. Pensemos en cómo una nueva interrupción del suministro de gas natural a Europa podría sumir a muchas economías en la recesión y desencadenar una crisis energética mundial”, escribió. “Este solo es uno de los factores que podrían empeorar una situación que ya de por sí es difícil”.

“Será un 2022 difícil, y posiblemente un 2023 aún más difícil, con un mayor riesgo de recesión”.
El FMI reduciría sus pronósticos de crecimiento mundial tanto para 2022 como para 2023 a finales de este mes, indicó, tras haber advertido en abril que su proyección del 3.6% probablemente sería modificada a la baja.

Se esperaba que la Comisión Europea reduzca su pronóstico del PIB de la eurozona para el año 2023 al 1.4% desde el 2.3% el jueves, según el medio Bloomberg, citando un borrador filtrado del ejecutivo de la Unión Europea en Bruselas. Se prevé que la inflación en la zona del euro se sitúe en un promedio del 7.6% este año, antes de caer al 4% el próximo año, indicó el documento.

El Banco Central Europeo se encuentra bajo presión para que aumente las tasas de interés con el objetivo de combatir la inflación y proteger el euro, el cual esta semana cayó hasta alcanzar la paridad con el dólar estadounidense por primera vez en dos décadas.

Georgieva comentó que el aumento de las tasas para combatir la inflación era una de las tres políticas clave necesarias para combatir la amenaza que se cierne sobre la economía mundial, junto con la reducción de la deuda pública y una mayor cooperación mundial.

Sin embargo, subir las tasas constituye una estrategia de alto riesgo para muchos países, en medio de la creciente alarma en el Reino Unido, por ejemplo, de que los agresivos aumentos de las tasas de interés del Banco de Inglaterra sumerjan al país en la recesión.

Los países de la Unión Europea también se enfrentan al mismo dilema en un momento en el que se enfrenta a una crisis energética potencialmente paralizante este próximo invierno en caso de que, como se espera, Rusia interrumpa el suministro de gas natural debido a la oposición del bloque a la guerra del Kremlin contra Ucrania.