Cuentas de Twitter antivacunas impulsan desinformación sobre la crisis alimentaria
Un campo de trigo en Kharkiv. Zelenski advirtió que millones de personas podrían morir de hambre debido al bloqueo ruso de los puertos ucranianos en el Mar Negro. Foto: Sergey Bobok/AFP/Getty Images

Las cuentas de Twitter que han promovido las teorías conspirativas de QAnon y contra las vacunas están cambiando de enfoque y cada vez difunden más desinformación sobre la crisis alimentaria mundial provocada por la invasión de Rusia en Ucrania, según revela un nuevo estudio.

La investigación, realizada por el Network Contagion Research Institute (NCRI), reveló que las cuentas de las redes sociales dedicadas a las teorías conspirativas comenzaron a promover la idea de que los países occidentales son responsables de la interrupción de las exportaciones de trigo, cebada y maíz procedentes de Ucrania.

El gobierno ruso ha hecho las mismas afirmaciones en las últimas semanas, culpando a las sanciones impuestas por Occidente de la disminución de las exportaciones de cereales. Rusia bloqueó los puertos de embarque de Ucrania, situación que ha impedido la exportación de decenas de millones de toneladas de cereales. La ONU ha sugerido que 49 millones de personas se podrían ver arrastradas a la hambruna o a condiciones similares a la hambruna a causa de las acciones de Rusia.

El NCRI, que realiza un seguimiento de la desinformación y la manipulación en las redes sociales, descubrió que las comunidades conspirativas y los influencers vinculados a QAnon, el movimiento conspirativo extremista cuyos seguidores creen que Donald Trump está librando una guerra contra el “Estado profundo”, están dejando de lado las teorías conspirativas relacionadas con el Covid-19 para dedicarse a la desinformación sobre la crisis alimentaria.

Según el NCRI, las cuentas suelen vincular el aumento de la inseguridad alimentaria a una “conspiración de élites sombrías, y con frecuencia judías, para lograr el ‘Nuevo Orden Mundial'”, en lugar de relacionarlo con la invasión de Rusia contra Ucrania.

En un ejemplo, GhostEzra, un influencer antisemita de QAnon en las redes sociales que ha declarado que el Covid-19 es “falso“, escribió en Telegram: “Nunca creas ni por un momento que hay escasez de algo. Comida. Agua. Petróleo. Ellos crean y producen estas escaseces. Estas no ocurren naturalmente de ninguna manera”.

La palabra “ellos”, según indicó el NCRI, hacía referencia al pueblo judío.

“Existe una importante superposición entre QAnon y otras comunidades antivacunas y conspirativas en línea”, comentó Alex Goldenberg, analista principal de inteligencia del NCRI e investigador en el Centro Miller para la Protección y Resiliencia Comunitaria de la Universidad de Rutgers.

“Algunas de las conspiraciones más llamativas del mandato alimentario se entremezclan con las teorías conspirativas antivacunas”.

El NCRI, en colaboración con el Centro Miller para la Protección y Resiliencia Comunitaria de la Universidad de Rutgers, llevó a cabo un análisis de fuentes abiertas de páginas web y voceros de desinformación rusos conocidos, y analizó el uso de términos relacionados con la seguridad alimentaria, los mandatos y las conspiraciones rusas amplificadas en Twitter y Telegram.

Las organizaciones descubrieron que los medios de comunicación estatales de Rusia y los medios de comunicación delegados también promovieron el argumento del Kremlin de que la culpa recaía en Occidente. Esta semana, Sergei Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ha estado de gira por África, intentando recabar apoyo.

“Si la inseguridad alimentaria sigue aumentando, prevemos que los agentes de desinformación, que van desde los medios de comunicación estatales rusos hasta las comunidades conspirativas en línea en Telegram, aprovecharán la situación para sembrar narrativas destinadas a propagar la desconfianza en los sistemas políticos y las instituciones de las audiencias objetivo”, señaló Goldenberg.

“Observamos que los mismos agentes de desinformación se dedicaron a esta actividad al inicio de la pandemia, lo cual avivó las movilizaciones en el mundo real y, en ocasiones, la actividad extremista”.
El 23 de julio, Rusia firmó un acuerdo con Ucrania para permitir las exportaciones de cereales, solo para bombardear el vital puerto de Odesa horas después.

A pesar del ataque, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, comentó el viernes que el país estaba preparado para que partieran los barcos cargados de cereales.

Rusia y Ucrania son dos de los principales exportadores de cereales del mundo, y Zelenski ha advertido anteriormente que millones de personas podrían morir de hambre debido al bloqueo ruso de los puertos ucranianos en el Mar Negro. Se espera que la escasez de alimentos afecte en particular a África.

La agencia de noticias Reuters, citando datos de la ONU, informó que Eritrea, Armenia, Mongolia, Azerbaiyán, Georgia, Somalia, Bielorrusia, Turquía, Madagascar, Líbano, Egipto y Pakistán dependieron de Rusia o Ucrania para más del 70% de sus importaciones de trigo en 2021.