Issey Miyake, famoso diseñador de moda japonés, murió a los 84 años
Issey Miyake, diseñador de moda japonés, muere a los 84 años de edad.

El diseñador de moda japonés Issey Miyake, famoso por sus innovadoras prendas plisadas y por haber confeccionado 100 suéteres de cuello alto para el cofundador de Apple, Steve Jobs, falleció de cáncer de hígado en un hospital de Tokio. Tenía 84 años.

El Issey Miyake Group emitió un breve comunicado sobre su trabajo expresando: “El espíritu dinámico de Miyake estaba impulsado por una incesante curiosidad y el deseo de transmitir alegría por medio del diseño”. En el mismo se afirmaba que “según los deseos del Sr. Miyake, no se realizará ningún funeral ni servicio conmemorativo”.

Al igual que Andy Warhol, Miyake se interesaba por la superposición entre el arte y el diseño, y la moda. A lo largo de sus 52 años de carrera, el diseñador mantuvo una postura “antitendencia”, y siempre se refirió a sus diseños como “ropa” en lugar de “moda”.

“Lo que más me interesa son las personas y la forma humana”, comentó Miyake al periódico New York Times en 2014. “La ropa es lo más parecido a los humanos”.

Quizás mejor conocido por diseñar los suéteres de cuello alto de poliéster y algodón indeleblemente ligados a Steve Jobs, se cree que produjo 100 con un precio inferior a 200 dólares cada uno. Diseñados para aliviar la “fatiga de decisión”, junto con los pantalones Levi’s 501 y los tenis New Balance 991 de Jobs, los suéteres se convirtieron en sinónimo del uniforme de Silicon Valley de finales de los 90, basándose en la idea de que la mente de las personas ocupadas está en asuntos más importantes que en elegir corbatas.

Nacido en Hiroshima en 1938, Miyake estudió diseño gráfico en la Tama Art University (Universidad de Arte Tama) de Tokio. No obstante, atraído por la interrelación entre disciplinas, se decantó por la moda y se mudó a París para convertirse en aprendiz de Guy Laroche y, finalmente, trabajar para Hubert de Givenchy en la época en que Audrey Hepburn lucía sus vestidos.

Tras presenciar las protestas estudiantiles de 1968, Miyake se sintió desilusionado por una industria diseñada para vestir únicamente a los ricos. Fue este interés por la moda como un arte y una función, democrática pero estéticamente agradable, lo que lo llevó a fundar el Miyake Design Studio en 1970, y a mostrar su primera colección muy fácil de vestir en Nueva York en 1971.

Una de sus primeras piezas fue un body tipo jersey, pintado a mano con técnicas de tatuaje tradicionales japonesas.

Como deportista entusiasta, la funcionalidad se convirtió en el eje de la obra de Miyake. Su ropa más famosa y asequible, la línea Pleats Please, fue lanzada en 1993 como una respuesta al precio y a la poca funcionalidad de la moda de alta gama.

Presentando capas y pantalones, y ligeros tabardos sin mangas confeccionados con poliéster tratado térmicamente para crear pliegues permanentes, las prendas nunca se arrugaban, y podían ser lavadas en la lavadora y enrolladas en lugar de dobladas. La línea sigue representando uno de los primeros y mejores ejemplos de vestimenta sin género, y todavía llega a costar cientos de libras en los sitios de reventa.

El cinismo de Miyake respecto a la industria de la moda, en particular la velocidad a la que esta se producía, fue lo que les otorgó a sus diseños tal longevidad en cuanto a reputación y diseño. En una entrevista concedida al periódico Village Voice en 1983, Miyake expuso su oposición al ciclo de la moda: “Quiero que mi cliente se pueda poner un suéter que diseñé hace 10 años con los pantalones de este año”.

Mikyake consideró que la tecnología era una solución para el problema de la sobreproducción, y una de esas soluciones fue la idea de “One Piece of Cloth” (posteriormente conocida como A-POC) de finales de los años 90, la cual fue precursora de la noción de confeccionar prendas a partir de un solo tubo de tela, reduciendo así el desperdicio y mostrando exactamente lo que se podía hacer con una máquina de tejer, una computadora y los conocimientos adecuados.

Muchos de sus diseños se encuentran en museos, entre ellos la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En 2010 recibió la Orden de la Cultura en Japón y en 2016 fue condecorado como Commandeur de l’Ordre National de la Légion d’honneur (Caballero de la Legión de Honor) en Francia.

Renuente a conceder entrevistas, Miyake padecía una pronunciada cojera, resultado de haber sobrevivido a la bomba atómica lanzada en 1945 sobre su ciudad natal, Hiroshima, cuando tenía siete años. Tres años después, su madre murió a causa de la exposición a la radiación.

En un inusual artículo de opinión de 2009 para el periódico New York Times, Miyake relató hasta qué grado ese día, y la posterior muerte de su madre, influyeron en su creatividad. “He intentado, aunque sin éxito, dejarlos atrás, prefiriendo pensar en cosas que se pueden crear, no destruir, y que aportan belleza y alegría. Me incliné por el diseño de ropa, en parte porque es un formato creativo moderno y optimista”.

“No quería que me etiquetaran como ‘el diseñador que sobrevivió a la bomba atómica'”.