China realiza nuevos ejercicios militares tras la visita de legisladores estadounidenses a Taipéi
Se preveía que los legisladores estadounidenses se reunieran con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Foto: Oficina Presidencial de Taiwán/Reuters

China organizó una nueva serie de ejercicios militares en los alrededores de Taiwán como respuesta a la breve visita a la isla de una delegación de legisladores estadounidenses bipartidistas. La llegada de los legisladores ocurrió después de la polémica visita de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a la isla.

El lunes, Beijing informó que había llevado a cabo una nueva ronda de “patrullas de preparación para el combate y ejercicios de combate en el mar y el espacio aéreo que rodea la isla de Taiwán”. Los oficiales militares y los medios de comunicación estatales también renovaron su retórica de “preparación para la guerra” con respecto a Taiwán, cuya soberanía ha reclamado Beijing desde hace mucho tiempo.

Wu Qian, vocero del Ministerio de Defensa de China, señaló: “El Ejército Popular de Liberación de China (EPL) sigue entrenando y preparándose para la guerra, defendiendo con determinación la soberanía nacional y la integridad territorial, y reprimiendo con decisión cualquier forma de separatismo ‘independentista de Taiwán’ y los intentos de interferencia extranjera”.

“Advertimos a Estados Unidos y a las autoridades del PPD: el utilizar a Taiwán para contener a China está condenado al fracaso”, añadió, en referencia al gobernante Partido Progresista Democrático de Taiwán.

El gobierno de Taipéi condenó la actitud belicosa de Beijing. En la noche del lunes, el Ministerio de Defensa de la isla informó que 30 aviones y cinco buques del Ejército Popular de Liberación de China habían llevado a cabo actividades militares en los alrededores de Taiwán. El ministerio también indicó que de los 30 aviones, 15 cruzaron la línea media, una frontera marítima no oficial que atraviesa el centro del estrecho de Taiwán.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, comentó a la delegación estadounidense que la isla autónoma estaba “comprometida a mantener la estabilidad del statu quo en el estrecho de Taiwán”.

La delegación bipartidista estadounidense, encabezada por el senador Ed Markey de Massachusetts, llegó a Taipéi en la noche del domingo. La breve visita, no anunciada, ocurrió después de que Beijing enviara buques de guerra, misiles y jets a las aguas y cielos que rodean a Taiwán, provocando el temor de que haya una operación militar entre los dos ejércitos más grandes del mundo.

Su visita se centrará en el comercio, la seguridad regional y el cambio climático, indicó la embajada de facto de Washington en Taipéi, el Instituto Americano en Taiwán.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán elogió la visita como una muestra más de la amistad entre Taipéi y Washington “que no teme a las amenazas e intimidaciones de China”.

No obstante, este viaje bipartidista provocó otra respuesta mordaz por parte de Beijing. La agencia estatal de noticias Xinhua publicó un comentario tras la llegada de los legisladores el domingo con el siguiente título: “Los políticos estadounidenses deberían dejar de jugar con fuego respecto a la cuestión de Taiwán”.

Calificó a los legisladores estadounidenses visitantes como oportunistas, pensando en sus propios intereses políticos ante la cercanía de las elecciones de medio mandato que se llevarán a cabo en noviembre.

“Aquellos políticos estadounidenses que están jugando con fuego respecto a la cuestión de Taiwán deberían dejar de lado sus ilusiones”, comentó la agencia. “No existe espacio para el compromiso o las concesiones cuando se trata de los intereses fundamentales de China”.

El gobierno de Taiwán acusó a Beijing de utilizar la visita de Pelosi como una excusa para dar inicio a ejercicios que le permitirían ensayar una invasión.

Esa amenaza existente desde hace décadas quedó reiterada en un documento oficial publicado la semana pasada, cuando la Oficina de Asuntos de Taiwán de China indicó que “no renunciaría al uso de la fuerza” contra su vecino y se reservó “la posibilidad de tomar todas las medidas necesarias”.

Sin embargo, añadió: “Solo nos veremos obligados a tomar medidas drásticas para responder a la provocación de elementos separatistas o fuerzas externas si llegan a cruzar nuestros límites”.

Pelosi ha defendido su visita, sin embargo, el presidente estadounidense, Joe Biden, comentó que el ejército se opuso al viaje de su compañera demócrata, que es la segunda en la línea de sucesión a la presidencia después de la vicepresidenta.

Constitucionalmente, el Congreso es una rama del gobierno igualitaria y los legisladores son libres de viajar a los lugares que deseen, mientras que Taiwán goza de un respaldo bipartidista en el dividido Washington.

Estados Unidos cambió sus relaciones diplomáticas con Taipéi por las de Beijing en 1979. No obstante, sigue siendo un aliado clave de Taiwán y mantiene relaciones diplomáticas de facto con Taipéi. La política oficial de Washington se opone a que Taiwán declare su independencia o a que China cambie por la fuerza el estatus de la isla. Sigue manteniendo una deliberada actitud ambigua sobre si ayudaría militarmente a Taiwán en caso de que China lo invadiera.

Las visitas de altos funcionarios estadounidenses a Taiwán han ocurrido desde hace varias décadas, e incluso el viaje de Pelosi no carece de precedentes, el anterior presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, visitó el país en 1997.

Sin embargo, la frecuencia y el perfil de las visitas de Estados Unidos aumentaron con el expresidente Donald Trump y ahora con Biden. Taiwán también ha adquirido una mayor cantidad de armamento estadounidense en los últimos años mientras China seguía presionando a la isla en medio del deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China.

En Reino Unido, el comité de relaciones exteriores de la Cámara de los Comunes está planeando visitar a Taiwán a finales de este año, también para mostrar su apoyo a la democracia de la isla.