Trump una vez intentó pagarle a un abogado con un caballo, dice nuevo libro
Donald Trump, un caballo y Andy Warhol, 1983. Foto: Mario Suriani/AP

Donald Trump una vez intentó pagarle a un abogado al que le debía 2 millones de dólares con la escritura de un caballo.

La extraña escena está descrita en Servants of the Damned: Giant Law Firms, Donald Trump and the Corruption of Justice, un libro escrito por David Enrich, del periódico New York Times, que será publicado la próxima semana. The Guardian obtuvo una copia.

Enrich informa que “una vez que recuperó la capacidad de hablar”, el abogado al que Trump le ofreció un semental supuestamente valorado en 5 millones de dólares “tartamudeó… ‘Esto no es el siglo XIX. No me puedes pagar con un caballo'”.

Los relatos de Trump negándose a pagar gastos legales y de otro tipo son innumerables. En Nueva York, sus negocios y asuntos fiscales son objeto de investigaciones civiles y penales.

La renuencia de Trump a pagar los gastos legales también figuró en su intento de anular su derrota en las elecciones de 2020, algo que lo ha puesto en un mayor riesgo legal.

En otro libro que próximamente será publicado, Giuliani: The Rise and Tragic Fall of America’s Mayor, Andrew Kirtzman relata que en enero de 2021 la novia de Rudy Giuliani le pidió a Trump 2.5 millones de dólares, por el trabajo legal del exalcalde de Nueva York en relación con el intento de bloquear la victoria de Joe Biden y por “defenderlo durante la investigación relativa al engaño de Rusia y posteriormente el juicio político”.

Maria Ryan, escribe Kirtzman, formuló la petición en la misma carta en la que solicitaba que Giuliani recibiera un “indulto general” y la Medalla Presidencial de la Libertad.

Ryan no tuvo éxito. El periódico New York Times informó que Trump les dijo a sus asesores que Giuliani “solo recibiría ‘el pago según el resultado’, una referencia a una apuesta en el juego de casino craps que básicamente consiste en el pago por un lanzamiento exitoso de los dados”.

El libro de Enrich dedica especial atención a la relación de Trump con Jones Day, un gigantesco despacho de abogados estadounidense, y al papel que desempeñó Donald McGahn, uno de sus socios, en la campaña de Trump de 2016 y después en la Casa Blanca.

No todo fue viento en popa. Enrich cita a un asociado no identificado de Jones Day diciendo que en los primeros días de la campaña, después de una reunión celebrada en la Torre Trump con Corey Lewandowski y Alan Garten, ayudantes cercanos de Trump, McGahn comentó: “Estos tipos son unos idiotas”.

McGahn, escribe Enrich, “disputó las citas que le atribuyeron, particularmente la palabra ‘idiota'”. Sin embargo, anteriormente se había informado que había llamado a Trump “King Kong” a sus espaldas.
McGahn fue el primer consejero de Trump en la Casa Blanca. Miembro del grupo derechista Federalist Society, trabajó con el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, en la creación de un grupo sin precedentes de jueces federales de línea dura conservadora, que al final incluyó tres candidatos para la Corte Suprema.

McGahn renunció en 2018, después de que se reveló que cooperó ampliamente con Robert Mueller, el abogado especial que investiga la interferencia electoral de Rusia y los vínculos entre Trump y Moscú.
Enrich describe la “reputación de Trump de engañar a sus abogados (y bancos y contratistas y clientes)”, aunque comenta que en el caso de Jones Day, “contra todo pronóstico, Trump pagó y volvió a pagar”.

Contrariamente a la descripción del supuesto comentario de los “idiotas”, la historia de Enrich sobre el intento de Trump de pagar una deuda con un caballo no identifica al abogado implicado.

Al describir a “un abogado de un prestigioso despacho de abogados” que trabajó para Trump en los años 90, Enrich escribe: “La cuenta ascendió a cerca de 2 millones de dólares y Trump se negó a pagar“.

“Después de un tiempo, el abogado perdió la paciencia y acudió, sin previo aviso, a la Torre Trump. Alguien lo remitió al despacho de Trump. En un principio, Trump se alegró de verlo –no traicionó ninguna impresión de docilidad–, pero el abogado estaba enfurecido.

“‘Estoy increíblemente decepcionado’, regañó a Trump. ‘No existe ninguna razón para que no nos hayas pagado'”.

“Trump emitió algunos sonidos de disculpa. Después dijo: ‘No pagaré tu cuenta. Te voy a dar algo más valioso’. ¿De qué diablos está hablando? se preguntó el abogado. ‘Tengo un semental’, continuó Trump. ‘Vale 5 millones de dólares’. Trump hurgó en un archivador y sacó lo que dijo que era la escritura de un caballo. Se la entregó al abogado”.

Enrich describe la respuesta atónita y airada del abogado, durante la cual amenazó con presentar una demanda.

Trump, escribe Enrich, “finalmente pagó al menos una parte de lo que debía”.