China recolecta muestras de ADN en todo el Tíbet, dice HRW
Human Rights Watch asegura que hay nuevas pruebas que demuestran la existencia de una campaña sistemática de recolección de muestras de ADN de poblaciones enteras en todo el Tíbet como parte de un programa de 'detección de delitos'. Foto: Future Publishing/Getty Images

Las autoridades chinas han estado recolectando muestras de ADN en todo el Tíbet, incluso de niños en edad preescolar, sin el aparente consentimiento de sus padres, informó Human Rights Watch.

En un nuevo informe publicado el lunes, la organización de derechos humanos afirmó que hay nuevas pruebas que demuestran la existencia de una campaña sistemática de recolección de muestras de ADN de poblaciones enteras en todo el Tíbet como parte de una iniciativa de “detección de delitos”.

“No hay pruebas disponibles públicamente que sugieran que las personas se pueden negar a participar o que la policía tenga pruebas creíbles de conductas delictivas que puedan justificar dicha recolección”, señaló la organización, añadiendo que la recolección masiva para tal propósito constituía una grave violación de los derechos humanos, ya que “no se puede justificar como necesaria o proporcionada”.

Las campañas de recolección de muestras de ADN descritas en el informe del lunes comenzaron en 2019 en el marco de una campaña policial denominada “las tres grandes” (inspección, investigación y mediación), diseñada para reforzar el sistema policial intensivo de base de China. El informe también citó dos licitaciones del gobierno para la creación de bases de datos de ADN locales en 2019.

Citando publicaciones disponibles públicamente de la policía y de los medios de comunicación estatales, Human Rights Watch identificó las campañas en 14 localidades diferentes de todas las prefecturas de la Región Autónoma del Tíbet (RAT), entre ellas la totalidad de una prefectura, dos condados, dos ciudades, dos municipios y siete pueblos. También detectó algunas campañas de recolección en regiones tibetanas situadas fuera de la RAT.

El informe describió la campaña como una “actuación policial invasiva”, en la que se toman muestras de todos los residentes de algunos pueblos, incluso de aquellos de tan solo cinco años, o de todos los residentes hombres. En un informe publicado en enero, la policía describió las actividades realizadas en el condado de Chonggye para llevar a cabo el registro de información y la recolección de muestras de ADN.

“No se debe omitir ninguna aldea de un municipio, ningún hogar de una aldea y ninguna persona de un hogar”, indicó el informe.

El Tíbet se encuentra bajo control chino desde que fue anexionado hace más de 70 años, en lo que los tibetanos describen como una invasión al tiempo que Beijing afirma que se trató de una liberación pacífica del régimen teocrático. El Tíbet forma parte de las regiones fronterizas, como Xinjiang y Mongolia, sujetas a una prolongada represión de las prácticas religiosas y culturales de las minorías étnicas que no son Han.

En abril, la policía del condado de Nyemo, perteneciente al municipio de Lhasa, recolectó muestras de ADN de clases enteras de niños de tres jardines de niños, indicó el informe, sin que los informes disponibles públicamente indicaran que los padres hubieran participado en el proceso de consentimiento.

El informe señaló que el objetivo establecido de “detección de delitos” no parecía ser legítimo ni proporcionado, ni atendía a los mejores intereses de los niños, y que la extracción de muestras de ADN en un entorno escolar sin contar con el consentimiento de los tutores ni con la opción aparente de negarse a la extracción constituía una violación de la intimidad de los niños.

Un informe disponible públicamente relativo a la campaña de recolección de muestras en las escuelas señalaba que la policía “eliminó rápidamente las dudas y preocupaciones de las masas y obtuvo el apoyo y la comprensión de las personas recolectadas” al explicarles “la necesidad y la importancia de las muestras de ADN recolectadas por los órganos de seguridad pública”.

Human Rights Watch indicó que la recolección de muestras de ADN por parte del gobierno en ocasiones estaba justificada como herramienta de investigación, no obstante, debe estar “ampliamente regulada, tener un alcance limitado y ser proporcional al cumplimiento de un objetivo legítimo de seguridad”.

“La información sobre el ADN es sumamente sensible y puede facilitar una amplia variedad de abusos si es recolectada o compartida de manera no consensuada”, señaló.

Los investigadores indicaron que el alcance de la campaña realizada en la RAT era similar al de las campañas de recolección de muestras de ADN llevadas a cabo en Xinjiang, cuyo objetivo eran las comunidades en masa y no grupos individuales de interés, como los presos recién liberados, tal como ocurrió en otros lugares de China.

La recolección de muestras de ADN en China provocó en el pasado la preocupación de los grupos de defensa de derechos. En el año 2000, el gobierno creó una base de datos nacional de ADN, que contiene datos de al menos 40 millones de personas. En 2017, Human Rights Watch indicó que la legislación china parecía limitar la recolección de muestras de ADN a las personas relacionadas con un caso criminal específico, aunque la policía había llevado a cabo campañas para recolectar información biométrica de ADN de ciudadanos comunes para “una necesidad no especificada de ‘resolver crímenes'”.

El grupo de defensa de derechos manifestó que toda recolección obligada o el uso por parte del gobierno constituía una “grave intromisión en el derecho a la intimidad”.

“Obligar a las personas a dar muestras de sangre, o tomar muestras de sangre sin un consentimiento informado, significativo y otorgado de forma libre, o sin justificación, puede violar la intimidad, la dignidad y el derecho a la integridad corporal de una persona”.

El representante de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China para el Tíbet rechazó realizar comentarios.