Rusia compra millones de cohetes y proyectiles a Corea del Norte, dicen los servicios de inteligencia de EU
Unidades de artillería norcoreanas disparando durante un ejercicio. Pyongyang ha intentado reforzar sus relaciones con Rusia. Foto: KCNA vía KNS/AFP/Getty

Rusia comprará millones de cohetes y proyectiles de artillería a Corea del Norte para respaldar su invasión contra Ucrania, según indicó un hallazgo de los servicios de inteligencia estadounidenses recientemente desclasificado.

Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, indicó el lunes que el hecho de que el Ministerio de Defensa de Rusia haya recurrido a Pyongyang demostraba que “el ejército ruso sigue sufriendo una grave escasez de suministros en Ucrania, debido en parte a los controles de exportación y a las sanciones”.

Los funcionarios de los servicios de inteligencia de Estados Unidos creen que los rusos podrían intentar adquirir más equipo militar norcoreano en el futuro. El periódico New York Times fue el primero en informar sobre el hallazgo de los servicios de inteligencia.

El funcionario estadounidense no reveló exactamente la cantidad de armamento que Rusia pretendía comprar a Corea del Norte.

El hallazgo se da a conocer después de que el gobierno de Biden confirmara que el ejército ruso recibió en agosto drones de fabricación iraní para utilizarlos en el campo de batalla en Ucrania.

La Casa Blanca informó la semana pasada que Rusia se enfrentó a problemas técnicos con los drones de la serie Mohajer-6 y Shahed, adquiridos como parte de lo que, según las palabras del gobierno de Biden, probablemente forme parte de un plan ruso para adquirir cientos de vehículos aéreos no tripulados iraníes para utilizarlos en el conflicto.

El lunes, Yuriy Ignat, vocero de la Fuerza Aérea de Ucrania, señaló que los drones de fabricación iraní podían transportar tres veces más municiones que los Bayaktars de fabricación turca que utilizan las fuerzas ucranianas. El vocero comentó que creía que la defensa aérea ucraniana era capaz de derribarlos.

“Lo único que es necesario (tener en cuenta) es que se trata de un dron de combate moderno. Sin embargo, no conocemos la calidad de su producción, porque Irán (lo fabricó) con piezas de contrabando, ya que el país está sujeto a sanciones”, señaló Ignat en una aparición en el canal ucraniano Espreso TV.

“Esperemos que (los drones) no estén muy bien fabricados y que nuestras armas antiaéreas puedan derribarlos como todos los demás (drones) enemigos”.

Cualquier venta de armas por parte de Corea del Norte a Rusia supondría una violación de las resoluciones de la ONU que prohíben que Pyongyang exporte a otros países o importe armas de ellos.

Corea del Norte ha intentado reforzar sus relaciones con Rusia al tiempo que gran parte de Europa y Occidente se han distanciado.

El régimen culpó a Estados Unidos de la crisis en Ucrania y afirmó que la “política hegemónica” de Occidente justifica la acción militar de Rusia en Ucrania como medida para protegerse.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, intercambiaron hace poco unas cartas en las que pedían la cooperación “integral” y “estratégica y táctica” entre los dos países.

Moscú también se unió a Corea del Norte en la condena de la reanudación, el mes pasado, de los ejercicios militares conjuntos a gran escala en los que participan Estados Unidos y Corea del Sur, los cuales Pyongyang considera como un ensayo para una invasión.

Rusia, junto con China, ha solicitado que se relajen las sanciones que la ONU impuso como respuesta a las pruebas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte.

Como miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, han aprobado 11 series de sanciones contra Corea del Norte desde 2006.

No obstante, en mayo vetaron los intentos liderados por Estados Unidos de imponer nuevas medidas contra el régimen tras una serie de pruebas de misiles de alto perfil.

Corea del Norte también ha expresado que está dispuesta a enviar obreros del sector de la construcción para ayudar a reconstruir los territorios ocupados por Rusia en Ucrania, infringiendo una resolución de la ONU que exigía que los Estados miembros repatriaran a todos los trabajadores norcoreanos de su territorio antes de 2019.

Hace poco, el embajador de Corea del Norte en Moscú se reunió con enviados de dos territorios separatistas respaldados por Rusia en la región ucraniana del Donbás y expresó su optimismo respecto a la cooperación en el “campo de la migración laboral”, citando que su país está flexibilizando los controles fronterizos impuestos por la pandemia.

En julio, Corea del Norte se convirtió en el único país, aparte de Rusia y Siria, en reconocer las repúblicas autoproclamadas de Luhansk y Donetsk, alineándose aún más con Rusia con respecto al conflicto en Ucrania.