Los despidos del personal del rey Carlos III durante el periodo de luto son ‘crueles’, dice sindicato
Clarence House es la residencia oficial en Londres del príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles. Foto: Michael Dunlea/Alamy

Un sindicato de empleados públicos criticó la decisión de entregar avisos de despido al personal del rey Carlos III durante el periodo de luto y lo calificó como “nada menos que cruel”.

The Guardian informó el lunes que hasta 100 empleados de la antigua residencia oficial del rey, entre ellos algunos que han trabajado ahí durante décadas, recibieron el aviso de que podrían perder sus puestos de trabajo tras su ascenso al trono.

Mark Serwotka, secretario general del Sindicato de Servicios Públicos y Comerciales (PCS), señaló: “Aunque era previsible que se produjeran algunos cambios en las casas, a medida que cambian las funciones de la familia real, la magnitud y la rapidez con la que se anuncia esta medida son extremadamente crueles. Y más porque no sabemos qué personal podría necesitar el nuevo príncipe de Gales y su familia”.

Añadió que el sindicato, que representa a algunos empleados del palacio, estaba trabajando para garantizar que el personal contara con “plena seguridad laboral”, y que seguía apoyando a otros empleados reales preocupados de que su “futuro quede sumido en el caos debido a este anuncio en un momento ya de por sí difícil”.

Se cree que el personal de Clarence House no tiene ningún sindicato reconocido a su disposición.

Clarence House, ubicada junto al Palacio de St. James en el centro de Londres, es la residencia oficial en Londres del príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles. Las oficinas del rey Carlos y Camila se trasladarán al Palacio de Buckingham tras la muerte de la reina, y el personal esperaba ser transferido.

Algunas personas en la multitud que se encontraba fuera del Palacio de Buckingham en la noche del lunes estaban sorprendidas por las revelaciones de The Guardian sobre la gestión de los despidos en Clarence House.

La podóloga Christhell Hobbs, de 57 años, asistente habitual a los eventos reales, comentó: “Creo que es triste. Tienen familias que tienen que mantener”.

Hobbs, quien salió del pueblo Fairlight, cerca de Hastings, en East Sussex, a primera hora de la mañana para ver llegar el ataúd de la reina en la tarde del martes, añadió: “Muchos de ellos han prestado muchos y buenos años de servicio y ahora les dicen: ‘No te queremos’. Tienes que ser humano respecto a esto”.

Korina Massicat, de 22 años, estudiante de política en la Universidad de Durham, procedente del este de Londres, coincidió: “(Son) personas que han trabajado arduamente y son fieles y leales. Nadie merece ser despedido porque alguien muera”.

Lexi, de 26 años, estudiante de moda en la Central Saint Martins en Londres, comentó: “Es bastante impactante. No lo entiendo, ella acaba de fallecer. Es más importante realizar el funeral, no creo que este sea un buen momento para hacerlo ahora”.

Gary Taylor, de 54 años, desarrollador inmobiliario de Gravesend, Kent, expresó: “Es un mal momento. No es lo que uno esperaría porque es demasiado pronto”.

Muchas personas entre la multitud se negaron a creer la noticia, incluso después de que se les hubiera mostrado en internet. Una mujer dijo que era “alarmante”, mientras que otra señaló que las personas no estaban “preparadas para escuchar cosas negativas en este momento”.

Los secretarios privados, la oficina de finanzas, el equipo de comunicaciones y el personal de la casa son algunos de los que recibieron avisos de despido durante el servicio de acción de gracias por la reina en la catedral de Saint Giles en Edimburgo el lunes.

La cadena británica BBC informó que tenía entendido que la Casa Real recibió asesoría legal para que la información fuera compartida con el personal lo más pronto posible, a pesar de los esfuerzos por retrasar el anuncio hasta después del funeral de la reina.

Se espera que al personal que sea despedido se le ofrezca la oportunidad de encontrar un empleo alternativo en todas las casas reales, así como ayuda para tener nuevos trabajos externos y una indemnización por despido “aumentada” que supere el mínimo legal.

Un pequeño número de personal que presta apoyo personal a Carlos y Camila permanecerá en su puesto, aunque se tiene entendido que no se han tomado decisiones definitivas previas al período de consulta, el cual comenzará después del funeral del lunes.