La rama de Warner Music busca acuerdos en Rusia a pesar de la suspensión comercial
ADA Russia, de Warner Music, trabaja con artistas y sellos locales independientes, como Zemfira. Foto: handout

Ejecutivos de las ramas rusas de Warner Music, que albergan a artistas tales como Ed Sheeran y Dua Lipa, y de la empresa francesa Believe, siguen tratando de cerrar acuerdos a pesar de la suspensión del negocio tras la invasión de Ucrania, según supo The Guardian.

Warner Music, que cotiza en bolsa con un valor de 15 mil millones de dólares –que es propiedad de Sir Leonard Blavatnik, multimillonario de origen ucraniano con nacionalidad estadounidense y británica–, es propietaria de ADA Rusia, la cual trabaja con sellos locales independientes y artistas como Zemfira y Gorky Park. La actividad más amplia de ADA incluye como clientes a artistas como el YouTuber y rapero KSI.

Un correo electrónico de mercadotecnia enviado por un alto ejecutivo de ADA Rusia, que se encuentra dentro de las oficinas de Warner Music y cuyo personal posee direcciones de correo electrónico de Warner Music, intentó fomentar la actividad comercial con los sellos locales casi un mes después de que su empresa matriz anunciara la suspensión de todas sus operaciones en Rusia en marzo.

El correo electrónico, enviado en abril y visto por The Guardian, pretendía discutir una “potencial cooperación”, ofreciendo tarifas premium para una serie de servicios musicales y citando varios artistas rusos que la empresa ya representa.

“Me gustaría señalar que nuestras tarifas de streaming son mucho más altas, también podemos hacer lanzamientos en vinilo y ofrecemos análisis avanzados”, señaló el ejecutivo en el correo electrónico. “Todo está listo y nos gustaría demostrarlo con ejemplos. Nos gustaría reunirnos con ustedes y discutir en persona todas las oportunidades y nuestra potencial colaboración”.

La división, que se autodenomina departamento de distribución de Warner Music Russia, no trabaja con artistas internacionales de renombre pertenecientes al tercer sello discográfico más grande del mundo.

El correo electrónico contradice directamente el anuncio de Warner Music Group del 10 de marzo de “suspender las operaciones en Rusia, incluidas las inversiones y el desarrollo de proyectos, las actividades de promoción y mercadotecnia, así como la fabricación de todos los productos físicos” tras la invasión de Ucrania en febrero.

Un vocero de Warner Music Group confirmó que el ejecutivo no debería haber desarrollado actividades comerciales en Rusia y señaló que la empresa ha iniciado una investigación.

“Suspendimos nuestras operaciones en Rusia en marzo”, indicó. “Este correo electrónico data de hace más de cinco meses, pero no debería haber sido enviado. Estamos investigando lo que ocurrió y también le hemos reiterado las normas de nuestra suspensión a nuestro equipo local”.

A pesar de la infracción del ejecutivo musical, no se cree que la empresa rusa esté operando en contra de las normas de Warner Music cotidianamente.

No obstante, el grupo musical francés Believe, que ha trabajado con artistas como Slayer y La Roux, sigue operando en Rusia a una escala mucho mayor, incluido el pago a un servicio local de streaming que hasta hace poco era propiedad del principal prestamista del país, Sberbank, que figura en las listas de sanciones del Reino Unido, la Unión Europea y Estados Unidos.

Tras la invasión de Ucrania, Believe, una de las empresas tecnológicas más importantes de Francia, valorada en más de 800 millones de euros en la Bolsa de París, asesoró a sus socios rusos sobre la manera en que podían seguir sorteando las sanciones, al tiempo que afirmaba que seguía cumpliendo plenamente las sanciones internacionales.

Tras una investigación de The Guardian, la empresa indicó que había suspendido las contrataciones de personal y las nuevas inversiones en Rusia y que suspendió sus actividades, entre ellas el lanzamiento de música de artistas independientes que utilizan sus servicios, además de rescindir sus relaciones con los sellos locales y los artistas con los que trabaja de forma directa en virtud de las sanciones internacionales.

Sin embargo, se ha dado a conocer que Denis Gorshkov, director general de las operaciones de Believe en Rusia, sigue intentando cerrar acuerdos con artistas y para la creación de nuevos catálogos.

Un correo electrónico, visto por The Guardian, incluye el seguimiento de una “nueva oferta” de 3 millones de euros con un sello discográfico ruso para “monetizar los nuevos lanzamientos y el antiguo catálogo”.

La empresa señaló que esta oferta no incumple la promesa que hizo en marzo, ya que se trata de un nuevo acuerdo con un socio existente, no de una nueva inversión en Rusia.

“Believe se ha comprometido con la paz y tomó la decisión de seguir operando con sus clientes, artistas y socios locales en el mercado ruso en cumplimiento de todas las leyes y reglamentos aplicables”, dijo un vocero de Believe. “Believe conserva todas sus operaciones en Rusia con el objetivo de apoyar a sus artistas, sellos discográficos y proteger la seguridad de su gente, así como para garantizar el acceso a la producción y distribución de música. La misión de Believe siempre es proteger la creación, los artistas, la música y su gente en todo el mundo, y apoyar tanto a los equipos como a las personas”.

Believe –que fue fundada en 2005, lanzada en el Reino Unido en 2010 y que salió a la bolsa europea, Euronext, el año pasado– también sigue contratando personal para puestos como el de director de marca y productor creativo.

Un vocero de Believe comentó que las nuevas contrataciones son para reemplazar la rotación natural de personal y que no representan una ampliación de sus operaciones en Rusia.

Un informe financiero de la actividad de un artista ruso que trabaja con Believe, visto por The Guardian, también indica que la empresa mantiene relaciones comerciales con el servicio local de streaming SberZvuk, que hasta hace poco era propiedad del banco estatal Sberbank.

En mayo, Sberbank, que adquirió el servicio de streaming en 2020 para crear un competidor frente a Apple Music, Spotify y su rival local Yandex, vendió su participación como parte de un proceso más amplio de venta de activos en empresas tecnológicas rusas tras la invasión.

Un mes después, el Reino Unido también añadió al nuevo propietario del servicio de streaming, JSC New Opportunities, a su lista de empresas sancionadas, indicando que el acuerdo con Sberbank significaba que “está involucrado en la obtención de un beneficio del gobierno de Rusia o en brindar apoyo al mismo mediante la realización de negocios en un sector de importancia estratégica, a saber, el sector de información, comunicaciones y tecnologías digitales de Rusia”.

JSC New Opportunities, el nuevo propietario de Zvuk, no ha sido sancionado por la Unión Europea.
“Believe confirma que su valoración concluyó que Zvuk nunca ha estado sujeto a sanciones de la Unión Europea ni de Estados Unidos en relación con las actividades de Believe”, señaló la empresa. “En caso de que Zvuk esté sujeto a sanciones impuestas por la Unión Europea y/o Estados Unidos en algún momento, Believe retirará inmediatamente todo su catálogo de esta plataforma y terminará cualquier tipo de asociación”.

La empresa es propietaria de marcas como la plataforma de distribución de música TuneCore, con sede en Nueva York, y en 2018 compró una participación mayoritaria en la empresa alemana Nuclear Blast, uno de los mayores sellos discográficos de música rock y metal que alberga a artistas como Slayer, Sepultura y Machinehead.

Entre otros sellos musicales que figuran en la página de marcas de Believe se encuentran: Allpoints France, que ha trabajado con Björk; AFM records, que incluye a Anvil y Lordi; y Naive, que acoge a los artistas franceses M83 y Youssou N’Dour.