Biden denuncia las amenazas nucleares de Putin como ‘imprudentes’ en su discurso ante la ONU
Joe Biden habla en la sede de la ONU en Nueva York el 21 de septiembre. Foto: Anna Moneymaker/Getty Images

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los líderes aliados han reaccionado de forma airada a las amenazas de Vladimir Putin de utilizar armas nucleares y se comprometieron a seguir apoyando a Ucrania ante la movilización parcial de Rusia y la anexión planeada de más regiones ucranianas.

El presidente ucraniano, Volodímír Zelenski, también restó importancia a las medidas de Putin para intensificar la guerra, indicando que las fuerzas de su país continuarían su contraofensiva, sin darle a Rusia un margen de acción para movilizarse y atrincherarse en suelo ucraniano.

“Podemos devolver la bandera ucraniana a todo nuestro territorio. Podemos hacerlo con la fuerza de las armas, pero necesitamos tiempo”, dijo Zelenski en una transmisión pregrabada ante la Asamblea General de la ONU, que Rusia intentó detener, pero que fue rechazada por una abrumadora mayoría de los Estados miembros.

“Rusia quiere pasar el invierno en el territorio ocupado de Ucrania… Quiere preparar fortificaciones en el territorio ocupado y llevar a cabo una movilización militar en su país. No podemos aceptar una guerra aplazada porque será aún más intensa que la actual”.

Tanto Biden como Zelenski pretendieron profundizar en el aislamiento de Rusia, en un día en el que Corea del Norte indicó que no suministraría munición a las fuerzas rusas. En su discurso pronunciado el miércoles ante la Asamblea General, Biden intentó unificar a la comunidad internacional ante lo que calificó como amenazas “imprudentes” y “una violación extremadamente significativa” de la carta de la ONU.

El presidente de Estados Unidos habló horas después de que Putin anunciara la primera movilización de Rusia desde la segunda guerra mundial y advirtiera que Moscú tenía “muchas armas para responder” a lo que, según afirmó él, eran amenazas occidentales contra su territorio.

Un alto funcionario de la administración estadounidense señaló que Estados Unidos no disminuiría su compromiso de ayudar a Ucrania a defenderse. El funcionario indicó que las últimas acciones de Putin eran un “acto de debilidad” que demostraba su “desesperación”.

“Este es otro episodio en lo que ha sido una serie de episodios en el transcurso de esta guerra donde Putin está intentando hacer sonar sus tambores de guerra tratando de asustarnos”, dijo el alto funcionario. “No lo ha logrado antes, no lo logrará ahora, pero eso no significa que seamos ciegos a las dinámicas que podrían estar relacionadas con la escalada y que no estuviéramos pensando cuidadosamente, mediante una estrecha consulta con nuestros aliados y con los ucranianos, sobre cómo enfrentarnos a ello”.

Biden describió al líder ruso y sus “ambiciones imperiales” como una amenaza para los valores fundacionales de la ONU, intentando consolidar el apoyo mundial para Ucrania y apartar a algunos países en vías de desarrollo de su postura neutral, mientras Putin aumentaba las apuestas.

“Esta guerra pretende extinguir el derecho de Ucrania a existir como Estado, así de simple, y el derecho de Ucrania a existir como pueblo. Dondequiera que estés, dondequiera que vivas, cualquiera que sea tu creencia, eso debería helarte la sangre”, dijo Biden.

“Porque si las naciones pueden perseguir sus ambiciones imperiales sin consecuencias, entonces ponemos en riesgo todo lo que esta misma institución representa”.

En su discurso, Zelenski les recordó a los líderes mundiales las fosas comunes que estaban en proceso de exhumación en la ciudad de Izium, recientemente liberada, mientras se reunía la Asamblea General, diciendo que entre los cuerpos había un hombre estrangulado con una cuerda y otro al que habían castrado antes del asesinato. El presidente ucraniano señaló que esa no era la primera de dichas atrocidades.

Zelenski dijo a la asamblea mundial: “Pregunten, por favor, a los representantes de Rusia por qué los militares rusos están tan obsesionados con la castración. ¿Qué les hicieron para que quieran hacerle esto a otros?”.

Mientras Zelenski hablaba, surgió una excepcional buena noticia del conflicto: un intercambio de prisioneros en el que Rusia liberó a 215 soldados ucranianos –muchos de ellos habían librado una última batalla en la planta siderúrgica de Azovstal, en la ciudad de Mariúpol, en mayo– a cambio de 55 rusos y de Viktor Medvedchuk, un político y oligarca ucraniano prorruso que estaba del lado de los invasores rusos.

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, agradeció al gobierno ucraniano la inclusión de dos ciudadanos estadounidenses entre los 10 combatientes extranjeros que pidió que fueran liberados como parte del intercambio, y también agradeció a Arabia Saudita y a su príncipe heredero, Mohammed bin Salman, por facilitar el acuerdo.

La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, desestimó las amenazas de Putin, diciendo a la asamblea de la ONU a última hora del miércoles: “Hemos visto a Putin intentar justificar sus catastróficos fracasos”.

“Está redoblando la apuesta enviando a más reservistas a un destino terrible. Está intentando desesperadamente reclamar el manto de la democracia para un régimen que carece de derechos humanos y libertades. Y está realizando más afirmaciones falsas y amenazas de guerra. Esto no funcionará”.

VIDEO: ‘Esta guerra pretende extinguir el derecho de Ucrania a existir como Estado’, dice Biden, video
Anteriormente, el miércoles, Putin pronunció un discurso televisado muy esperado a fin de declarar una “movilización parcial”, que, según afirmó, era una respuesta directa a los peligros que representaba Occidente, el cual, según dijo, quería “destruir nuestro país” e intentaba “convertir al pueblo ucraniano en carne de cañón”.

“El servicio militar únicamente será aplicable a los ciudadanos que actualmente se encuentran en la reserva, especialmente aquellos que han servido en las fuerzas armadas, tienen ciertas profesiones militares y experiencia relevante”, explicó.

Vladimir Putin anuncia la movilización parcial de tropas rusas hacia Ucrania, video

Poco después del anuncio de Putin, el ministro de Defensa del país, Sergei Shoigu, indicó que 300 mil rusos serán llamados a filas en el marco de la movilización que será aplicada para “aquellos con experiencia militar previa”.

El anuncio desencadenó un éxodo de hombres rusos que salían en masa para evitar el reclutamiento. Los precios de los boletos de avión aumentaron y se agotaron rápidamente. Los grupos de la oposición rusa convocaron protestas callejeras contra la guerra en todo el país y, hasta la noche del miércoles, más de mil 300 personas fueron detenidas en las manifestaciones, según informó el grupo independiente de monitoreo de protestas OVD-Info.

“El anuncio de Putin de llevar a cabo una movilización parcial es un acto de desesperación”, comentó en Twitter el canciller alemán, Olaf Scholz. “Rusia no puede ganar esta guerra criminal. Putin ha subestimado la situación desde el principio, incluyendo la voluntad de resistencia de Ucrania y la determinación que han mostrado sus amigos”.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, señaló que no se había percibido ningún cambio en el despliegue de las fuerzas nucleares rusas.

“Lo más importante es evitar que eso ocurra, y esa es la razón por la que hemos sido muy claros en nuestras comunicaciones con Rusia respecto a las consecuencias inauditas, sobre el hecho de que Rusia no puede ganar la guerra nuclear“, dijo Stoltenberg a la agencia de noticias Reuters.

El anuncio de Putin ocurrió un día después de que las regiones controladas por Rusia en el este y el sur de Ucrania anunciaran sus planes de llevar a cabo “referéndums” este fin de semana para incorporarse a Rusia. En su discurso, Putin expresó su apoyo a dichas votaciones que se realizarán en las zonas ucranianas de Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia que se encuentran bajo control ruso.

También pronunció amenazas nucleares apenas disimuladas contra la OTAN, diciendo: “Quiero recordarles que nuestro país también dispone de varios medios de destrucción, y por componentes diferentes y más modernos que los de los países de la OTAN, y cuando la integridad territorial de nuestro país se vea amenazada, para proteger a Rusia y a nuestro pueblo, sin duda utilizaremos todos los medios a nuestro alcance”.

Putin añadió: “No es un engaño”.

El líder ruso y sus altos funcionarios han formulado una serie de amenazas nucleares similares desde el inicio de la invasión en febrero, en un esfuerzo para disuadir a los países de la OTAN de intervenir. No obstante, en su discurso del miércoles ante la ONU, Biden quiso dejar claro que Estados Unidos y sus aliados no se dejarían disuadir de apoyar la lucha de Ucrania para defender su territorio.

Rusia ha violado de forma descarada los principios fundamentales de la carta de las Naciones Unidas, ninguno más importante que la clara prohibición de que los países tomen el territorio de su vecino por la fuerza”, señaló Biden.

“El Kremlin está organizando un falso referéndum para intentar anexionar partes de Ucrania, una violación extremadamente significativa de la carta de la ONU. El mundo debería percibir estos actos indignantes como lo que son”.

“Nuevamente, hoy mismo, el presidente Putin ha lanzado abiertas amenazas nucleares contra Europa y un imprudente desprecio por las responsabilidades del régimen de no proliferación”, indicó, añadiendo que dichas “irresponsables amenazas nucleares” contradecían directamente las responsabilidades internacionales de Rusia y su conformidad con una declaración conjunta de las potencias en materia de armas nucleares a principios de este año, según la cual “no se puede ganar una guerra nuclear y nunca se debe librar”.

Buscando el apoyo de los países en vías de desarrollo en lo que definió como una contienda entre la democracia y la dictadura, Biden ofreció el apoyo de Estados Unidos a la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU para que este sea más inclusivo, así como miles de millones de dólares para la seguridad alimentaria mundial y las iniciativas para combatir las enfermedades.

Los funcionarios estadounidenses han reconocido que su atención a Ucrania ha llevado a algunos países en vías de desarrollo del sur global a sentir que se estaban ignorando sus preocupaciones en el marco de un enfrentamiento entre grandes potencias.

En su discurso del miércoles, Biden procuró abordar esos temores, prometiendo 2 mil 900 millones de dólares para la seguridad alimentaria este año, y 6 mil millones de dólares para el fondo mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

También expresó el apoyo de Estados Unidos a una antigua demanda de establecer un Consejo de Seguridad más inclusivo y representativo, compuesto por más miembros permanentes y no permanentes, incluyendo puestos permanentes para los países de África, Latinoamérica y el Caribe.