Irán cortó el acceso a internet en partes de Teherán y Kurdistán, y bloqueó el acceso a plataformas como Instagram y WhatsApp, en un intento para frenar un creciente movimiento de protesta que ha recurrido a las redes sociales para documentar la disidencia.

Las protestas, que se desencadenaron el 16 de septiembre tras la muerte de una mujer kurda de 22 años bajo custodia policial, no muestran indicios de que vayan a ceder. El jueves, los manifestantes incendiaron estaciones de policía y vehículos en varias ciudades.

Esto ocurre en un momento en que las manifestaciones contra el régimen se han extendido por el ciberespacio, con videos de mujeres quemando sus hijabs que se han vuelto virales. Otras mujeres han publicado emotivos videos en los que se cortan el cabello en señal de protesta bajo el hashtag #Mahsa_Amini.

Mahsa Amini fue detenida el 16 de septiembre por presuntamente usar un velo hijab de manera “inapropiada”. Los activistas señalaron que la mujer, cuyo primer nombre en kurdo es Jhina, recibió un golpe fatal en la cabeza, una afirmación que negaron las autoridades, las cuales anunciaron el inicio de una investigación. La policía sigue sosteniendo que murió por causas naturales, sin embargo, su familia sospecha que fue sometida a golpes y torturas.

En respuesta a su muerte, Estados Unidos incluyó a la policía de la moral iraní en su lista negra de sanciones el jueves.

El Tesoro estadounidense indicó que la policía de la moral era “responsable” de la muerte de Amini cuando anunció las sanciones “por el abuso y la violencia contra las mujeres iraníes y la violación de los derechos de los manifestantes pacíficos iraníes”.

Los medios de comunicación estatales de Irán informaron que el miércoles las concentraciones callejeras se habían extendido a 15 ciudades, y que la policía utilizó gases lacrimógenos y realizó detenciones con el objetivo de dispersar a multitudes de hasta mil personas.

En el sur de Irán, imágenes de video supuestamente del miércoles mostraban a los manifestantes prendiendo fuego a una imagen gigantesca situada en el lateral de un edificio del general Qassem Soleimani, el venerado comandante de la Guardia Revolucionaria, que fue asesinado en un ataque estadounidense en 2020 en Irak.

Los manifestantes lanzaron piedras a los cuerpos de policía, incendiaron vehículos policiales al igual que botes de basura y corearon consignas antigubernamentales, informó la agencia oficial de noticias Irna.

El jueves, los medios de comunicación iraníes indicaron que tres paramilitares “movilizados para enfrentarse a los revoltosos” fueron apuñalados o abatidos a tiros en la ciudad noroccidental de Tabriz, en la ciudad central de Qazvin y en Mashhad, en el noreste del país.

Un cuarto miembro de las fuerzas de seguridad murió en la ciudad de Shiraz, en el sur del país, informaron las agencias de noticias iraníes, y añadieron que un manifestante murió apuñalado en Qazvin, sumándose a las seis muertes de manifestantes ya anunciadas por las autoridades.

Las autoridades iraníes han negado cualquier implicación en las muertes de los manifestantes.

Irán bloquea el acceso a internet de la capital mientras aumentan las protestas por Amini - image-12-4
Manifestantes inundan una calle en Teherán. Foto: EPA

Amnistía Internacional informó que había registrado la muerte de ocho personas –seis hombres, una mujer y un niño–, cuatro de ellas abatidas por las fuerzas de seguridad a corta distancia con balines metálicos.

Las protestas se encuentran entre las más serias ocurridas en Irán desde los disturbios de noviembre de 2019 por el aumento del precio de la gasolina.

“Los apagones de internet deben ser entendidos como una extensión de la violencia y la represión que se está produciendo en el espacio físico”, señaló Azadeh Akbari, investigador de cibervigilancia en la Universidad de Twente, en Holanda. “Las redes sociales son existenciales para la movilización de los manifestantes, no solo para coordinar las concentraciones, sino también para amplificar los actos de resistencia”.

“Ves a una mujer de pie sin su hijab delante de la policía antiinsurgente, algo que es muy valiente. Si sale un video de esto, de repente no es solo una persona quien lo hace, las mujeres de todas las diferentes ciudades están haciendo lo mismo”.

“Mujeres, vida, libertad”, las palabras que se pudieron escuchar en el funeral de Amini, las han repetido manifestantes en todo el país, incluso en un video que muestra a mujeres jóvenes quemando sus hijabs mientras manifestantes hombres luchan contra las fuerzas de seguridad. El video ha alcanzado más de 30 mil reproducciones en Twitter.

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Una mujer se corta su cola de caballo frente a la embajada de Irán en Estambul, Turquía. Alimentado por las redes sociales, el enojo se ha extendido a ciudades de todo el mundo. Foto: Erdem Şahin/EPA

En un video diferente, una mujer iraní canta un himno a la juventud caída mientras se corta el cabello con unas tijeras domésticas, el cual ha acumulado más de 60 mil reproducciones.

“(Los videos) son valiosos en un 100%”, comentó una joven usuaria de Twitter de Irán a The Guardian, añadiendo que, aunque las protestas no habían llegado a su ciudad natal, había podido participar en la actividad de la oposición en internet. “Me entristece que mis compatriotas en otros lugares de Irán hayan salido a la calle y estén luchando contra este régimen por todos nuestros derechos. Y yo no puedo hacer nada, más que compartir información en internet”.

Añadió que los videos que mostraban la brutalidad de la policía contra los manifestantes estaban motivando a las personas en diferentes ciudades a actuar.

“Para el régimen es muy difícil controlar los videos que se están publicando. Muchas personas no los publican en las redes sociales, sino que los hacen circular en grupos de WhatsApp, etc. Las manifestaciones se están produciendo de forma simultánea en el ciberespacio y en el espacio físico“.

Las redes sociales han sido desde hace mucho tiempo una de las herramientas clave para la actividad opositora al régimen, ya que las fuerzas de seguridad vigilan estrictamente los espacios públicos.

“Plataformas como Instagram se convirtieron en la calle virtual, donde nos podemos reunir para protestar, porque no era posible hacerlo en la vida real”, explicó Shaghayegh Norouzi, una activista iraní que lucha contra la violencia de género y que vive exiliada en España.

Norouzi comentó que, aunque pudo mantenerse en contacto con activistas en Teherán, temía los futuros cortes de internet y lo que podrían significar para la seguridad de los activistas.

“Durante las últimas protestas (2017-2019), el gobierno cortó el internet durante días en una ocasión. Durante ese tiempo, los manifestantes fueron asesinados y detenidos”, explicó. “Los manifestantes también utilizan internet para organizarse. Se pueden llamar unos a otros y avisar cuando están en peligro o advertirse mutuamente”.

El poderoso Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán pidió al poder judicial que procesara a “aquellos que difunden noticias falsas y rumores” en un comunicado publicado el jueves.

La muerte de Amini ocurrió en medio de una campaña gubernamental contra los derechos de las mujeres. El 15 de agosto, el presidente iraní de línea dura, Ebrahim Raisi, promulgó un decreto que, entre otras medidas, endurecía las penas contra las mujeres que publicaran en internet contenidos en contra del hiyab.

Hablando en una reunión informativa con algunos periodistas occidentales paralela a la Asamblea General de la ONU, Raisi señaló que se estaban investigando las circunstancias de la muerte de Amini.

Los primeros indicios de la investigación revelaban que no hubo golpes ni violencia que condujeran a su muerte, indicó. “Todos los indicios apuntan a un ataque al corazón o a un derrame cerebral”, explicó, aunque recalcó que “esa no es la resolución final”.

Señaló que las muertes causadas por la violencia policial han ocurrido cientos de veces en Estados Unidos, y también en el Reino Unido.

Akbari comentó que, al mismo tiempo que ataca los derechos de las mujeres, el gobierno iraní estaba reforzando su régimen cibernético. Teme que los continuos apagones de internet puedan ser utilizados para facilitar la expansión del internet nacional iraní, que está aislado del resto del mundo.

“Se trata de un plan muy peligroso, que haría que el régimen aislara por completo a Irán del internet mundial en un futuro próximo”, señaló. “Esto permitiría que el régimen controlara el ciberespacio junto con la vigilancia del espacio físico, y que desarrollara una maquinaria de control omnipresente”.

Información adicional de Patrick Wintour en Nueva York.