La ONU acusa a los países más ricos de hacer una ‘apuesta imprudente’ en la lucha contra la inflación
Personas cargan tanques de gas comprados en un centro de distribución en Colombo. El informe de la ONU indicó que países como Sri Lanka, que ya luchan contra el endeudamiento, estaban sufriendo algunos de los mayores impactos de los últimos aumentos bruscos de las tasas de interés. Foto: Rafiq Maqbool/AP

Los aumentos de las tasas de interés y la austeridad que los países más ricos del mundo están aplicando para combatir la muy elevada inflación corren el riesgo de provocar una dolorosa recesión global que perjudicaría sobre todo a los países en vías de desarrollo, advirtió la ONU.

En su informe anual sobre comercio y desarrollo, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) indicó que la iniciativa adoptada por los principales bancos centrales de aumentar las tasas de interés en respuesta al aumento de los precios representaba una “apuesta imprudente” que podría ser peligrosamente contraproducente.

La agencia de la ONU señaló que se necesitaba una “corrección del rumbo” urgente para evitar una sucesión de crisis de deuda, salud y emergencia climática en los países más pobres que luchan por hacer frente al golpe económico que supuso la pandemia de Covid-19 y la guerra de Rusia en Ucrania.

La intervención surge en un momento en el que los bancos centrales mundiales aumentan considerablemente las tasas de interés para combatir la inflación, que se encuentra en sus niveles más altos desde hace cuatro décadas. La Reserva Federal de Estados Unidos está considerando un nuevo aumento brusco de las tasas a partir del próximo mes, sumándose a medidas similares del Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo.

No obstante, la UNCTAD señaló que los líderes políticos y los banqueros centrales de las economías avanzadas estaban cometiendo el error de remitirse a las políticas extremistas utilizadas en los años 70 y 80 para eliminar la inflación del sistema, lo cual, según la UNCTAD, era inadecuado para la actual coyuntura mundial.

Cuestionando la suposición de que era necesario aplicar un fuerte choque monetario administrado por los bancos centrales, el informe señaló que gran parte del actual estallido inflacionario está impulsado por el aumento de los precios de la energía y los alimentos, y por las fricciones en el comercio mundial, y no por un exceso de demanda de bienes y servicios.

El informe indicó que era necesario adoptar medidas como el control estratégico de los precios, los impuestos sobre las ganancias inesperadas, las medidas antimonopolio y una regulación más estricta respecto a la especulación con los productos básicos para combatir las presiones inflacionistas desde su raíz sin llevar a los países más pobres al precipicio.

El organismo de la ONU indicó que se esperaba que los aumentos de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal redujeran los ingresos futuros de los países en vías de desarrollo, excluyendo a China, en aproximadamente 3.6 billones de dólares, lo que indicaría que se avecinan aún más problemas.

El informe señala que los países que ya mostraban signos de endeudamiento antes del Covid-19 están sufriendo algunos de los mayores impactos (Zambia, Surinam, Sri Lanka) y que las perturbaciones climáticas amenazan aún más la estabilidad económica (Pakistán).

“El verdadero problema al que se enfrentan los legisladores no es una crisis de inflación provocada por un exceso de dinero que persigue muy pocos bienes, sino una crisis de distribución en la que hay demasiadas empresas que pagan dividendos demasiado altos, demasiadas personas que pasan apuros de cheque en cheque y demasiados gobiernos que sobreviven de pago en pago de bonos”, comentó Richard Kozul-Wright, jefe del equipo encargado del informe.

El aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal ha contribuido a impulsar un fuerte aumento del valor del dólar frente a otras monedas, presionando a los países más pobres respecto al precio de los bienes importados del extranjero, así como al costo de servicio de sus deudas.

“Todavía estamos a tiempo de alejarnos del borde de la recesión”, señaló Rebeca Grynspan, secretaria general de la UNCTAD.

“Tenemos las herramientas para aplacar la inflación y apoyar a todos los grupos vulnerables. Se trata de una cuestión de decisiones políticas y de voluntad política. Pero el curso de acción actual está perjudicando a los más vulnerables, especialmente en los países en vías de desarrollo, y corre el riesgo de llevar al mundo a una recesión global”.

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