Los científicos simulan un agujero de gusano ‘bebé’ sin romper el espacio y el tiempo
Una simulación del comportamiento de un agujero de gusano observado en el procesador cuántico Sycamore de Google. Foto: CALTECH/Reuters

Es un pilar de la ciencia ficción, es pequeño y no existe en el espacio físico, sin embargo, los investigadores dicen haber creado lo que es, en teoría, un agujero de gusano.

Los investigadores anunciaron que simularon dos minúsculos agujeros negros en una computadora cuántica y que transmitieron un mensaje entre ellos a través de lo que equivalió a un túnel en el espacio-tiempo.

Señalaron que, basándose en la información cuántica teletransportada, parecía haber surgido un agujero de gusano que se podía atravesar, pero que durante el experimento no se creó físicamente ninguna ruptura del espacio y el tiempo, según indica el estudio publicado en la revista Nature el miércoles.

Un agujero de gusano –una ruptura del espacio y el tiempo– está considerado como un puente entre dos regiones remotas del universo. Los científicos se refieren a ellos como puentes de Einstein-Rosen en honor a los dos físicos que los describieron: Albert Einstein y Nathan Rosen.

“Tiene el aspecto de un pato, camina como un pato, grazna como un pato. Así que eso es lo que podemos decir en este momento, que tenemos algo que, en términos de las propiedades que observamos, tiene el aspecto de un agujero de gusano”, comentó el físico y coautor del estudio Joseph Lykken, del Fermilab, el laboratorio estadounidense de física y aceleración de partículas.

La física del instituto Caltech Maria Spiropulu, coautora de la investigación, lo describió como si tuviera las características de un “agujero de gusano bebé”, y ahora espera hacer “agujeros de gusano adultos y agujeros de gusano pequeños por etapas”. La dinámica de los agujeros de gusano fue observada en un dispositivo cuántico de Google llamado procesador cuántico Sycamore.

Los expertos que no participaron en el experimento advirtieron que era importante señalar que en realidad no se había creado un agujero de gusano físico, no obstante, destacaron las posibilidades futuras.

Daniel Harlow, físico del Instituto de Tecnología de Massachusetts, comentó al periódico New York Times que el experimento estaba basado en un modelo tan sencillo que bien podría haber sido estudiado con un lápiz y un papel.

“Yo diría que esto no nos enseña nada sobre la gravedad cuántica que no supiéramos ya”, escribió Harlow. “Por otra parte, creo que es emocionante como logro técnico, porque si ni siquiera podemos hacer esto (y hasta ahora no podíamos), entonces la simulación de teorías de gravedad cuántica más interesantes estaría sin duda fuera de la mesa”.

Los propios autores del estudio dejaron en claro que a los científicos les queda un largo camino por recorrer para poder enviar personas u otros seres vivos a través de un portal de este tipo.

“Experimentalmente, para mí, te diré que falta mucho, mucho tiempo. Las personas acuden a mí y me preguntan: ‘¿Puedes meter a tu perro en el agujero de gusano? Pues no”, comentó Spiropulu a los periodistas durante una sesión informativa por video. “… Es un salto enorme”.

Lykken añadió: “Existe una diferencia entre que algo sea posible en principio y que sea posible en la realidad”.

“Así que no hay que contener la respiración para enviar a tu perro a través del agujero de gusano. Pero hay que empezar por algún sitio. Y creo que para mí es simplemente emocionante que seamos capaces de llegar a esto”.

Estos agujeros de gusano concuerdan con la teoría general de la relatividad de Einstein, que se centra en la gravedad, una de las fuerzas fundamentales del universo. El término “agujero de gusano” fue acuñado por el físico John Wheeler en la década de 1950.

“Estas ideas han existido durante mucho tiempo y son ideas muy poderosas”, señaló Lykken. “Pero al final, nos dedicamos a la ciencia experimental y llevamos mucho tiempo esforzándonos por encontrar una forma de explorar estas ideas en el laboratorio. Y eso es lo que resulta realmente emocionante sobre esto. No es simplemente, ‘Bueno, los agujeros de gusano son geniales’. Se trata de una forma de examinar realmente estos problemas tan fundamentales de nuestro universo en un entorno de laboratorio”.

Con información de Reuters.