Biden reprende a Trump por decir que se debería ‘acabar’ con la Constitución
Donald Trump habla en Dayton, Ohio, en noviembre. Foto: Gaelen Morse/Reuters

La Casa Blanca de Biden reprendió a Donald Trump después de que el expresidente dijera que se debería “terminar” con la Constitución de Estados Unidos por su mentira de que las elecciones de 2020 fueron robadas.


Andrew Bates, un vocero de la Casa Blanca, comentó: “Atacar la constitución y todo lo que representa es un anatema para el alma de nuestra nación y debería ser condenado universalmente”. Bates calificó la Constitución como un “documento sacrosanto”, señalando: “No se puede amar a Estados Unidos solo cuando se gana”.


Trump perdió frente a Joe Biden en 2020, por más de 7 millones de votos y por 306-232 en el colegio electoral, un resultado que él mismo calificó como arrollador cuando estuvo a su favor en 2016, frente a Hillary Clinton.


Trump sigue afirmando que Biden ganó estados clave mediante un fraude electoral, una mentira que impulsó el mortífero ataque al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021. Se han vinculado nueve muertes a la revuelta, entre ellas suicidios de agentes de policía. Más de 950 personas han sido acusadas. Esta semana, dos miembros de la milicia de extrema derecha Oath Keepers fueron condenados por conspiración sediciosa. Otros miembros de grupos de extrema derecha pro-Trump se enfrentan a cargos similares.


Trump fue vetado de Facebook y Twitter tras el ataque contra el Capitolio. Todavía no ha regresado a esta última, a pesar de que su nuevo propietario, Elon Musk, ha comentado que es libre de hacerlo. El sábado, Trump utilizó su propia plataforma de redes sociales, Truth Social, para hablar de las elecciones de 2020: “Un fraude masivo de este tipo y magnitud permite acabar con todas las normas, reglamentos y artículos, incluso los que se encuentran en la Constitución”. También dijo que un “fraude sin precedentes requiere una cura sin precedentes”.


Trump escribió después de que Musk afirmara que demostraría que Twitter era culpable de la “supresión de la libertad de expresión” mediante la publicación de pruebas de la forma en que la plataforma respondió a las solicitudes de las campañas en las elecciones de 2020.


Trump es el único candidato declarado a la nominación republicana para 2024, sin embargo, se ha enfrentado a mayores críticas por parte de los republicanos y de los medios de comunicación que los apoyan desde las elecciones intermedias, en las que muchos de sus candidatos respaldados fueron derrotados, incluidos los negacionistas de las elecciones en los estados disputados.

Los republicanos ganaron la Cámara de Representantes, pero solo por una estrecha mayoría, y no lograron recuperar el Senado.
El sábado, Trump también criticó al líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, y a “todos los republicanos débiles que no pudieron aprobar y sacar del camino la elección presidencial de 2020 lo suficientemente rápido”. Incluso después del motín ocurrido en el Capitolio, 147 republicanos se opusieron a los resultados registrados en estados clave.


Altos cargos republicanos también han criticado a Trump por su decisión de cenar en su casa en Florida con Nick Fuentes, un conocido supremacista blanco y antisemita. No obstante, aunque el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha subido en las encuestas respecto a los posibles aspirantes a la candidatura para 2024, pocos miembros del partido se han alejado decididamente de Trump y aquellos que lo han hecho se han visto en gran medida forzados a abandonar el partido.


El sábado, Brian Schatz, senador demócrata estadounidense por Hawái, señaló esa dura realidad política, diciendo: “Trump acaba de pedir la suspensión de la Constitución y es la gota que derramó el vaso para cero republicanos, especialmente los que se autodenominan ‘conservadores constitucionales'”.


Uno de esos conservadores es Kevin McCarthy, el líder republicano que lucha para convertirse en el presidente de la Cámara de Representantes. Poco antes de que Trump dijera que se debería acabar con la Constitución, McCarthy comentó que cuando su partido tomara el control en enero, demostraría su buena fe constitucional leyendo “cada una de las palabras” del sagrado documento en el pleno de la Cámara.


El domingo, Hakeem Jeffries, el recién elegido líder demócrata en la Cámara de Representantes, dijo en el programa This Week de la cadena ABC que Trump hizo “un comentario extraño, pero los republicanos van a tener que resolver sus problemas con el expresidente y decidir si van a separarse de él y volver a una cierta apariencia de razonabilidad o seguir inclinándose hacia el extremismo, no solo de Trump, sino del trumpismo”.


En el mismo programa, Dave Joyce, de Ohio, presidente del moderado Grupo de Gobierno Republicano, rechazó cinco oportunidades para decir que no votaría por Trump si fuera el candidato en 2024.


Trump, explicó Joyce, “dice muchas cosas, pero eso no significa que vaya a ocurrir nunca… Estamos avanzando y vamos a seguir avanzando como mayoría republicana y como conferencia republicana”.


Su anfitrión, George Stephanopoulos, señaló: “No veo cómo pueden avanzar si su candidato está a favor de suspender la Constitución”.


El sábado, Mehdi Hasan, que presenta un programa en la cadena MSNBC, comentó que todos los republicanos del Congreso deberían enfrentarse a ese interrogatorio exhaustivo, escribiendo: “¿Apoya usted la exigencia de Donald Trump de ‘acabar’ con la Constitución? ¿Acaso su petición no lo inhabilita para ser candidato a la presidencia? Dos preguntas que se deben hacer a todos y cada uno de los miembros republicanos de la Cámara y el Senado, una y otra vez, en los próximos días”.


Hasan también destacó la cena de Trump en su complejo de Florida, Mar-a-Lago, con Nick Fuentes, diciendo que en solo dos semanas el expresidente había “dicho o hecho cosas que serían escándalos de por vida para otros políticos… realmente sabe cómo abarrotar por completo”. Los críticos de Trump en la derecha política sí condenaron el comentario.


John Bolton, embajador de George W. Bush en la ONU y que se convirtió en el tercer asesor de seguridad nacional de Trump, dijo: “Ningún conservador estadounidense puede estar de acuerdo con la petición de Donald Trump de suspender la Constitución por los resultados de las elecciones de 2020. Y todos los verdaderos conservadores deben oponerse a su campaña para presidente en 2024”.