Más de 70 legisladores de EU y Brasil condenan la alianza Trump-Bolsonaro
Simpatizantes de Jair Bolsonaro se enfrentan a la policía frente al Palacio de Planalto en Brasilia el domingo. Foto: Evaristo Sa/AFP/Getty Images

Más de 70 legisladores progresistas estadounidenses y brasileños condenaron la colaboración entre la familia Bolsonaro y los trumpistas en Estados Unidos cuyo objetivo era anular las elecciones en ambos países, y pidieron que las personas implicadas rindan cuentas.

“Como legisladores de Brasil y Estados Unidos, nos mantenemos unidos contra los intentos de actores de extrema derecha autoritarios y antidemocráticos de anular resultados electorales legítimos y derrocar nuestras democracias”, indicó la declaración conjunta, encabezada por la diputada demócrata Ilhan Omar.

La declaración, publicada en la noche del miércoles, citó tanto el ataque del domingo perpetrado por partidarios del expresidente Jair Bolsonaro contra instituciones gubernamentales en Brasilia, como la insurrección muy similar del 6 de enero de 2021 en Washington perpetrada por partidarios de Donald Trump.

“No es ningún secreto que los agitadores de ultraderecha en Brasil y Estados Unidos están coordinando sus esfuerzos”, indicaron los legisladores, entre ellos 36 demócratas estadounidenses y 35 progresistas brasileños.

Señalaron que después de las elecciones brasileñas que se llevaron a cabo el 30 de octubre, ganadas por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el hijo del presidente derrotado y diputado brasileño, Eduardo Bolsonaro, voló a Florida y se reunió con Trump y sus exasesores, Jason Miller y Steve Bannon, quienes “alentaron a Bolsonaro a impugnar los resultados electorales en Brasil”.

“Poco después de las reuniones, el partido de Bolsonaro intentó invalidar miles de votos”, señaló el comunicado. “Todos los implicados deben rendir cuentas”.

Los legisladores también dirigieron la atención al hecho de que Bannon fue condenado por no acatar una citación para comparecer ante las audiencias del Congreso o proporcionar documentos relevantes sobre su papel en la insurrección del 6 de enero ocurrida hace dos años.

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Jair Bolsonaro voló a Florida el 30 de diciembre, un día antes de que su presidencia llegara a su fin. El gobierno de Biden no ha realizado comentarios directos sobre su estatus migratorio, no obstante, señaló que una visa A-1, reservada para líderes extranjeros, expiraría 30 días después de que el titular dejara de ocupar el alto cargo, lo que implica que si Bolsonaro entró al país con una visa de este tipo, tendría que salir del país a finales de este mes. La administración también indicó que trataría “con seriedad” cualquier solicitud de extradición presentada por el gobierno brasileño.

El exministro de Justicia de Bolsonaro, Anderson Torres, que era el funcionario responsable de la seguridad en Brasilia, viajó a Orlando, Florida, ciudad en la que se aloja el expresidente brasileño, el fin de semana en que se produjo la insurrección, en lugar de hacer preparativos para defender los edificios gubernamentales de las protestas. Torres fue despedido, se registró su vivienda y se emitió una orden de detención en su contra. Señaló que estaba dispuesto a regresar a Brasil para presentarse ante las autoridades.

En Brasil se está llevando a cabo una investigación para determinar el alcance y la complejidad de la planeación de los disturbios del domingo, y si formaron parte de un intento de golpe de Estado coordinado.

“Las democracias dependen de la transferencia pacífica del poder”, afirmó la declaración de los legisladores. “Así como los extremistas de extrema derecha están coordinando sus esfuerzos para socavar la democracia, debemos permanecer unidos en nuestros esfuerzos para protegerla”.