Trump y su abogada son condenados a pagar un millón de dólares por presentar una demanda contra Hillary Clinton
El expresidente de Estados Unidos Donald Trump y su abogada fueron condenados a pagar una sanción de casi un millón de dólares por presentar una demanda frívola contra Hillary Clinton. Foto: Jonathan Ernst/Reuters

Un juez federal ordenó a Donald Trump y a una de sus abogados pagar conjuntamente casi un millón de dólares (unos 17 millones de pesos) en sanciones por presentar una demanda frívola que acusaba a Hillary Clinton, al Comité Nacional Demócrata y a otros supuestos enemigos del expresidente de participar en actividades de asociación ilícita y urdir una vasta conspiración contra él.

La demanda fue desestimada en septiembre y en noviembre se ordenó a Trump que pagara decenas de miles de dólares después de que uno de los demandados solicitara la imposición de sanciones. La orden más reciente fue dictada después de que un grupo de los restantes demandados, incluida Clinton, presentara una solicitud de imposición de sanciones por separado.

El final de la demanda marca el último revés legal de Trump mientras lidia con una serie de investigaciones civiles y penales, incluida la investigación sobre su retención de documentos confidenciales, al tiempo que algunos de sus abogados se encuentran bajo escrutinio por su conducta en dichos casos.

En un mordaz fallo, el juez del tribunal de distrito de Estados Unidos Donald Middlebrooks castigó a Trump y a su abogada principal, Alina Habba, por abusar del sistema legal al promover una demanda que fomentaba sus agravios políticos en relación con la investigación sobre Rusia de 2017 utilizando argumentos repletos de desinformación y errores.

“Nos enfrentamos a una demanda que nunca debería haber sido presentada, que era completamente frívola, tanto de hecho como legalmente, y que fue presentada de mala fe para un propósito inapropiado”, escribió Middlebrooks en la orden de 46 páginas que impone sanciones de 937,989.39 dólares (unos 17 millones de pesos) contra Trump y Habba.

La demanda, presentada originalmente por Trump en marzo de 2022, alegaba que Clinton y el Comité Nacional Demócrata conspiraron con altos funcionarios del FBI y otras personas antes de las elecciones de 2016 para fabricar vínculos entre la campaña de Trump y Rusia con el objetivo de perjudicarlo políticamente.

No obstante, Middlebrooks desestimó el caso después de determinar que Trump incurrió en un alegato disperso que equivalía a una obstrucción de la justicia y que incluía acusaciones que se sabía eran falsas. Se determinó que sus argumentos jurídicos, que incluían la asociación ilícita y la conspiración, carecían de fundamento.

El juez señaló, por ejemplo, que las alegaciones de Trump de que el exdirector del FBI James Comey conspiró con Clinton para procesarlo eran erróneas –ya que Trump nunca fue procesado–, mientras que tal conspiración resultaba inverosímil, ya que Comey probablemente perjudicó la campaña de Clinton en 2016 con la reapertura de la investigación sobre los correos electrónicos de Clinton.

“Encuentro que los alegatos en este caso fueron tácticas de litigio abusivas. La demanda y la demanda enmendada fueron redactadas para promover una narrativa política; no para abordar el daño legal causado por cualquiera de los demandados”, escribió Middlebrooks acerca de la demanda de Trump.

El juez también consideró que la demanda de asociación ilícita y conspiración de Trump parecía formar parte de un patrón del expresidente de hacer un uso indebido de los tribunales mediante la presentación de demandas frívolas destinadas a servir a un propósito político.

“El uso indebido de los tribunales por parte del señor Trump y sus abogados socava el estado de derecho, retrata a los jueces como partidistas y desvía recursos de aquellos que realmente sufrieron daños legales”, escribió.

Middlebrooks analizó otras demandas aparentemente motivadas políticamente que Trump interpuso y escribió que todas seguían un libro de jugadas que incluía una retórica provocadora, un lenguaje político extraído de los mítines, ataques a oponentes políticos y, normalmente, una falta de análisis jurídico”.

“Trump es un litigante prolífico y sofisticado que utiliza de forma reiterada los tribunales para buscar venganza contra adversarios políticos. Es el autor intelectual del abuso estratégico del proceso judicial”, escribió el juez. “Él tenía pleno conocimiento del impacto de sus acciones”.

Las consecuencias inmediatas de la orden de imposición de sanciones no eran claras. Trump quiso retirar la demanda después de que el caso fuera asignado a Middlebrooks, una persona designada por Bill Clinton, no obstante, Habba comentó a Fox News en un segmento mencionado en la sentencia que ella le había aconsejado que siguiera adelante.

Trump y Habba –así como su despacho de abogados Habba, Madaio y Asociados– son responsables solidarios de la sanción de un millón de dólares, aunque el expresidente indicó a sus asociados que, básicamente, creía que debía pagarla su abogada en lugar de él, según indicaron fuentes familiarizadas con el asunto.

No fue posible contactar a un vocero de Trump para obtener sus comentarios. Un vocero de Habba no hizo comentarios.
La sanción impuesta por el juez, diseñada para disuadir la presentación de futuras demandas frívolas, se suma a una multa de 50 mil dólares (unos 946 mil pesos) impuesta en noviembre y a 16 mil dólares (unos 302 mil pesos) en concepto de reembolso de los gastos legales de Charles Dolan, un ejecutivo de relaciones públicas demócrata, que presentó la primera solicitud de sanción.