Logros, pendientes y controversias: Jana Palacios hace un corte de caja de su gestión en Cofece
Alejandra Palacios. Foto: @Cofece.

Para Jana Palacios, la cuenta regresiva comenzó: el 1 de septiembre de 2021 deja su posición como comisionada presidente de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece). A casi siete meses de salir del organismo, la economista hace un corte de caja de su gestión de ocho años.

¿Sus grandes logros? Enumera cinco: la importancia que las empresas ya dan a la competencia económica, el reconocimiento público como una autoridad técnica y seria, las investigaciones de casos concretos –como la sanción a las Afores–, la incursión en mercados que antes no se analizaban y la consolidación de la institución. “De todo eso estamos muy orgullosos”, dice en entrevista exclusiva con La-Lista.

La respuesta contrasta con la opinión que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene de los órganos reguladores, como la Cofece. En más de una ocasión, el mandatario ha planteado que estas instituciones deben ser revisadas porque, desde su percepción, no cumplen con alguna función social. Incluso, el senador Ricardo Monreal ha planteado la opción de fusionar la comisión con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Me parece que es muy válido que el Ejecutivo y el Congreso de la Unión hagan estos análisis. De hecho tienen todos los elementos para evaluar nuestro desempeño, ya que cada trimestre entregamos informes de labores y una vez al año tenemos que hacer un plan de trabajo”, responde la comisionada presidente. Y prefiere no polemizar. “Cuando ellos acaben su revisión y tengan una propuesta concreta, entonces ya me pronunciaré al respecto”.

¿Cuánto le cuesta al gobierno la Cofece versus el beneficio que puede tener un consumidor final?

El presupuesto de la Cofece es de 580 millones de pesos, eso es lo equivalente al 0.009% del presupuesto de egresos de la Federación. Es decir, nada. Es equivalente a 15 horas de pérdidas de Pemex en un año, menos de un día. Y devolvemos a la sociedad lo equivalente a por lo menos seis veces nuestro presupuesto, en términos de los beneficios que generamos a la comisión y luego, dependiendo todos los años, las multas que impongamos, porque esas multas reingresan a la tesorería de la Federación, no es dinero que se va a la Cofece. Es decir, cada multa que nosotros imponemos y que queda firme en el Poder Judicial y que, por lo tanto, es cobrable regresa a las arcas del gobierno federal. 

¿Cuáles son los temas en los que trabajará los próximos meses?

Hay algunos proyectos interesantes, algunas investigaciones y procedimientos seguidos en forma de juicio interesantes que hay que acelerar. Ha sido complicado, con la pandemia algunos procedimientos de la comisión están frenados, sobre todo los que tienen que ver con mucho contacto con agentes económicos porque hay que cuidar a nuestros personal y también a los agentes económicos que están siendo investigados o que llevan procedimientos en la comisión.

Ese es un reto importante, pero también hay algunos estudios que queremos dar a conocer en estos meses, uno sobre el sector ferrocarril, otro sobre el mercado de certificados de energía limpia, una propuesta sobre cómo México debe avanzar para contener el poder de las grandes empresas digitales desde nuestra perspectiva que es la de competencia y siempre hay áreas de mejora para seguir fortaleciendo la gestión del talento en la comisión y la profesionalización de los servidores públicos. Siempre hay áreas de mejora y en eso estamos. 

¿Qué porcentaje de sus investigaciones iniciaron por denuncias y qué porcentaje por su propia iniciativa?

Más o menos mitad y mitad, y depende el año. Lo que sí nos ha pasado es que cada vez que hacemos una investigación de esas, como producto complementario al estudio en donde hay recomendaciones de política pública para generar competencia, normalmente hay inicios de investigación porque se encuentran conductas. 

¿La Cofece necesita más facultades, más dientes?

Siempre hay áreas de oportunidad en la ley. Ahora, cuando tú abres una ley, también existe el riesgo de echarla a perder. Ante ese riesgo yo por ahora considero que no es necesariamente modificarla. A lo mejor eventualmente sí, para darle nuevas herramientas para poder lidiar con los mercados digitales, que se mueven muy rápido y se necesitan reacciones muy rápidas por parte de la autoridad. Pero que yo diga: ‘urgentemente hace falta modificar la ley hoy’, no, no diría que es una de las prioridades del sistema de competencia. Más me importaría, por ejemplo, que otras autoridades –los reguladores sectoriales– a través de sus reglas y procesos administrativos se dieran cuenta de que lo que hacen o dejan de hacer tiene un impacto en la competencia en los mercados. Eso generaría hoy más competencia que modificar la ley. 

¿Cómo ha evolucionado la relación con los reguladores sectoriales durante estos años?

En general, la relación con los reguladores sectoriales es agridulce: cuando tenemos coincidencia en objetivos es muy buena, cuando nosotros estamos sancionando a una empresa que ellos como reguladores sectoriales por alguna razón quieren proteger, cuidar o consideran que no debe haber más participación en su mercado pues ahí hay roces. Pero son los roces naturales, supongo, en el ejercicio de las funciones de unos reguladores y otros. 

Particularmente en el caso de la compra de Cornershop por parte de Uber, ¿qué experiencias les dejó?

La concentración de Uber y Cornershop es interesante porque tiene una previa que es la concentración no autorizada entre Cornershop y Walmart. Entonces, en la primera parte de la transacción el aprendizaje importante es que no vamos a dejar que el más grande del mercado compre a otro si eso genera un problema, la siguiente experiencia es que la comunidad emprendedora entre sus variables de decisión cuando van a vender su negocio tiene que tomar en cuenta que posiblemente hay una revisión de competencia.

En el análisis de Uber y Cornershop fue la experiencia de hacer análisis de datos o de lo que pueden hacer las empresas con esos datos como una variable de competencia. Y la última parte de este asunto fue que hubo una revisión del Poder Judicial respecto a si esos eran mercados de IFT o Cofece. El pronunciamiento fue el hecho de que el no ser concesionario y usar el internet para proveer tu servicio no te hace ser un agente económico que tienes que irte al IFT, depende del mercado. No porque uses internet, el IFT va a revisar tu transacción y eso me parece también relevante. Ha sido relevante de muchas maneras. 

Esos análisis toman tiempo. ¿Qué acciones concretas está considerando la Cofece para hacer más eficientes los procesos de evaluación de competencia?

Este caso en particular fue tardado por la revisión del Poder Judicial. En febrero, el IFT pidió que el Poder Judicial revisara este asunto, de hecho, la concentración cayó en Cofece y el instituto dijo: ‘no, yo creo que es de mi competencia’. Nosotros dijimos: ‘no, nosotros realmente creemos que es de nosotros’. Lo que dice la ley es que cuando no hay coincidencia lo que tienes que hacer es ir al Poder Judicial y nos cayó la pandemia. Entonces por eso tardó tanto tiempo la revisión, pero los tiempos de análisis fueron dentro de lo que marca la ley de competencia. Una vez que nos llegó el asunto, no nos tardamos más de lo que nos tardamos en otros asuntos. 

¿Qué efectos puede traer la política energética diseñada por la actual administración?

A mí lo que me toca es opinar desde la perspectiva de competencia económica. Esa es la visión con la que analizo el contexto nacional y la política pública. Más allá de impactos en el Producto Interno Bruto (PIB), crecimiento y tal lo que vemos es que sí se han cerrado los mercados y la posibilidad de que haya más competencia en el mediano plazo.

En el sector de las gasolinas, para competir con Pemex básicamente lo que necesitas es poder importar gasolinas, porque Pemex es el único que tiene producción nacional. Y si cada vez es más complicado conseguir, actualizar o renovar los permisos de importación, pues el mercado que compite con Pemex trayendo gasolinas a México se va haciendo más estrecho y eso obviamente tiene un impacto en la competencia y se puede ver reflejado en precios.  De alguna manera sí tiene un impacto en temas de soberanía energética, porque depender de una sola empresa el suministro de gasolinas en general es peligroso. Mi visión de soberanía energética es distinta en ese sentido. 

Y en el sector eléctrico igual. Al momento de hacer complicado el despacho de electricidad de las plantas que son distintas a la CFE y no dar permiso para que nuevas plantas puedan operar, el mercado de generación de electricidad se va volviendo más estrecho y se depende cada vez más de una empresa, eso obviamente tiene un impacto de competencia. Para mí, depender de un sólo proveedor no me parece lo mejor en términos de soberanía energética, pero bueno, cada quién sus definiciones. Y cada vez que le mueves a las reglas generas incertidumbre jurídica y eso tiene un impacto en el apetito de inversión de las empresas y, en la medida en que hay menor inversión, hay menos competencia. 

En una economía como la mexicana, que en 2020 tuvo una caída cercana al 9%, ¿cuál es el rol que debe jugar la competencia económica para reactivar la economía?

Pusimos sobre la mesa 12 acciones concretas que consideramos se pueden implementar de manera sencilla para reactivar la economía. Más conceptualmente lo que se necesita es que haya el mayor número posible de empresas para que, una vez que inicie la reactivación económica, más se puedan beneficiar.

En una crisis a las empresas les va mal, pero hay algunas que tienen la posibilidad de aguantar más que otras. Las que aguantan son las grandes empresas, las chiquitas desaparecen. Lo que habría que hacer es tratar de hacer que el mayor número de empresas puedan estar y sobrevivir. Entonces el crecimiento económico sería más sostenible. Esa es la idea de un crecimiento económico sano. 

En su cuenta de Twitter se describe como ‘comisionada presidente que lucha contra del capitalismo de cuates’. ¿Continuará con esta misión desde otra trinchera?

Ahorita estoy concentrada en cerrar, no tengo idea qué voy hacer después del 1 de septiembre. Seguro sí me tomaré un descanso y después veremos qué sigue. El tema de la equidad, las políticas públicas, el interés público y el servicio público me los voy a llevar conmigo a lo que siga, que no sé qué es.

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