El gobierno federal y legisladores deben poner mucha atención en lo que sucede en Estados Unidos, para seguir el ejemplo de cómo puede regularse esta industria.
Tomemos conciencia de los patrones de nuestras relaciones para poder llevar un amor en libertad, donde podemos asumir la gestión de nuestra propia vida.
La recuperación económica costará más a países en desarrollo, y la tecnología será fundamental para alcanzarla, pero habrá que humanizar la producción.
El feminismo tiene que ser con la otredad, pero los otros andan resistentes al cambio, porque la voluntad también significa la renuncia de sus privilegios y aprender a mirar con otros ojos.
Si te digo que llevas burkas, me responderías que no. Aunque pienses que no se notan, sí te las veo, porque yo también las luzco de vez en cuando. Son invisibles, pero sólidas.
Estamos obligados a rehacer nuestra vida diaria en un nuevo contexto, esquivando un virus. Pero también tenemos el derecho de que se nos den las herramientas suficientes para hacerlo.