Tokio 2020. Atletas de salto de altura dicen no al desempate y comparten medalla de oro
Los campeones de olímpicos en salto. Foto: Franck Robichon/ EFE/EPA

El catarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi fueron los primeros atletas que no se colgaron la medalla por sí mismos en el podio, sino que se la colocaron el uno al otro, luego de negarse al desempate en la final de salto de altura en Tokio 2020.

Los dos atletas saltaron 2.37 metros en la final de este domingo sin cometer un solo fallo y una vez que ambos derribaron tres veces en 2.39, en lugar de desempatar mediante nuevos saltos, acordaron no disputar el desempate y recibir una medalla de oro cada uno.

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“¿Podemos tener dos oros?”, preguntaron al juez después de hablarlo entre ellos. El oficial asintió e inmediatamente los dos dieron saltos de alegría.

Un día después, durante la ceremonia de entrega de medallas han multiplicado sus gestos de amistad, abrazándose y elevando al cielo el brazo del otro en señal de reconocimiento mutuo, en presencia del bielorruso Maksim Nedasekau, medallista de bronce.

Barshim cuenta con medallas de plata en Londres 2012 y Río 2016, el mejor saltador de altura desde los tiempos del cubano Javier Sotomayor, con 11 saltos por encima de los 2.40 metros desde 2013, buscaba en Tokio, con 30 años, su primer oro después de haber sido dos veces campeón del mundo.

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Asimismo el atleta catarí es el segundo en la lista de todos los tiempos con 2.43, había superado la rotura de ligamentos en el tobillo que sufrió el 2 de julio de 2018 en el Memorial Gyulai de Szekesfehervar (Hungría), cuando estuvo a punto de batir el récord mundial con el listón, que rozó ligeramente en su primer intento, situado en 2.46.

En su tercera tentativa contra el récord sufrió la lesión que le tuvo casi un año inactivo, pero regresó para proclamarse campeón mundial en su tierra, en Doha, 2019.

Mientras que el italiano Tamberi, este año, sólo había competido cuatro veces pero ha logrado estar a punto en el momento preciso, para compartir los máximos honores con otro “resucitado” después de una grave lesión.