Roberto Carlo: Es tiempo para que la gente viva su vida en libertad
El actor Roberto Carlo es el conductor de la cuarta temporada de "La más draga". Foto: Instagram

Hace una semana las luces se encendieron en el foro de La Más Draga, producción que en su cuarta temporada trae de nuevo el arte, las actuaciones y performance de las drag queen del momento, pero también le da al conductor Roberto Carlo una oportunidad que hace tiempo no tenía.

El actor con el que crecimos en Atrévete a Soñar acaba de cumplir el 10 de septiembre sus 35 años. Y aunque es una edad que a algunos puede asustar, a la estrella le sienta bien al encontrarlo en un momento de plenitud y realización laboral y personal.

Pese a la pandemia de Covid-19, de la que él fue una de los primeros contagios célebres, el intérprete le sonríe a la vida y agradece las oportunidades que se construyen en su camino, incluso tras dejar el matutino Sale el Sol, del que formó parte durante muchos años.

Sin quitar el dedo del renglón, buscando oportunidades de trabajo e incluso construyéndolas, Roberto Carlo habla en entrevista para La-Lista acerca de sus proyectos del pasado, cómo tuvo que afrontar la fama que le trajo interpretar a Renzo, su relación amorosa con Rubén Kuri y las puertas que le abre La Más Draga.

La-Lista (L-L): Estuviste durante mucho tiempo en Sale el Sol, ¿cómo te sentiste al salir del programa?

Roberto Carlo (RC): Aunque parezca raro, la respuesta es feliz porque ya necesitaba ese cambio, llevaba un año con distintas necesidades. Sentía que mi tiempo ahí había cambiado y que ya no encajaba, y me sentí muy contento y nervioso y con miedo e incertidumbre por lo que venía, pero a la vez estaba muy emocionado porque se venían muchas oportunidades porque tenía muchas ganas de nuevos retos, cosas que me alimentaran e hicieran sentir feliz, un poquito de todo.

L-L: Hace unas semanas fue tu cumpleaños…

RC: Ya estoy más viejo, ya 35 afortunados años e salud, de tener a mi familia completa, de sentirme estable en todos los sentidos de mi vida. Llegaron los 35 y tenía miedo de ver cómo me agarraban, pero llegaron en un buen momento. Me siento bendecido en una carrera de tener mucha paciencia, entrega, participación y de saber cómo ir construyendo, pero también cosechando todos los éxitos.

Nos la pasamos toda la vida trabajando y pensando en lo que viene que no nos detenemos a disfrutar lo que tenemos y creo es lo que me sucede hoy, estoy saboreándolo todo, teniendo proyectos que me han permitido hacer, parar y luego disfrutarlos. Es un año y tiempo en que me reconozco, me aplaudo, apapacho.

L-L: ¿Cómo fue este año de la pandemia?

RC: Solamente puedo decir que me siento afortunado. Me dio covid a principios de 2020, cuando apenas empezaba a suceder todo esto, y estuve delicado los primeros tres días. Salí adelante y me pude recuperar, además que también así han sido mis casos más cercanos con el tema de este virus.

Siendo siempre empático con lo que sucede, pero también tengo que agradecer lo que me toca. He tenido siempre trabajo, salud y una familia, entonces afortunadamente me ha tratado bien. He trabajado mucho en terapia el tema por todo lo que estamos viviendo nos lleva a sentirnos encerrados, como en un cuartito cerrado todos, sobre todo mentalmente.

L-L: ¿Tus grabaciones resultaron afectadas o los estrenos tuvieron retraso?

RC: Los proyectos que he hecho este año corrieron en tiempo. Sí con muchas pruebas todo el tiempo y con todos los cuidados. Hoy se vuelve un poco más difícil el ejecutar todo, pero hemos podido continuar. Las cosas se detuvieron un tiempo, pero deben de seguir, tenemos que adaptarnos a lo que estamos viviendo porque muchas familias viven del entretenimiento, al igual que nosotros, y debemos seguirlo haciendo.

L-L: ¿Cómo recuerdas a ese joven Roberto Carlo que interpretó a Renzo en Atrévete a soñar?

RC: Con mucho cariño, le tengo mucho agradecimiento a mi yo de aquel entonces porque tenía mucha ilusión. Arrancaba en ese mundo de la actuación con un personaje importante en una producción que me dio la oportunidad de hacer muchos de los proyectos que vinieron.

El recuerdo del público con ese personaje también era muy bonito porque creció una generación con nosotros, marcó a toda una generación como a nosotros mismos. Recuerdo un Roberto Carlo con mucha fantasía; estaba en el Auditorio Nacional y no podía creer que tuviéramos conciertos ahí o en la República Mexicana; estar en las revistas del momento, los videojuegos, en las libretas, verme en las calles, en los restaurantes… ¡en algunos había el menú de Atrévete a soñar! Llegar a comer y ver tu foto ahí fue hacer realidad un montón de sueños.

A ese proyecto, a toda la gente que estuvo involucrada ahí, siempre les voy a tener un amor infinito y con mucho orgullo decir que salí de ahí, que eso fue lo que me proyectó.

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L-L: Entre tanto alcance que se tuvo, ¿cómo no perder los pies de la tierra?

RC: En aquel entonces sí hubo un momento en que dije “Ay, ¡cómo!, o sea”, porque era salir de casa y no poder ir a un centro comercial sin que todo mundo me pidiera una foto. Cuando digo todo mundo a lo mejor la gente van a decir “qué exagerado”, pero así era. Atrévete a soñar fue una locura de verdad y claro que sí te llega a mover, pero cuando se terminó fue un golpe fuerte de decir “ya fue”, y viene la siguiente telenovela y la gente se engancha con los nuevos actores y personajes.

Al menos de esa telenovela no puedo decir que nos van a olvidar, nos siguen recordando con mucho cariño, pero es momento de construir los nuevos y una carrera. Eso lo tuve claro después de decir “¿qué onda? ¿Por qué todo mundo me conoce?”, en ese entonces que fue muy fuerte.

Aprendí que eso no es lo que yo buscaba, lo que buscaba era actuar, conducir, estar en el escenario, comunicar; eso es lo que de verdad me hacía feliz, no el ser conocido. A partir de ahí tuve la oportunidad de construir una carrera sólida en varios ámbitos y eso me ayudó mucho a no estancarme en la fama.

L-L: Mencionabas que en esos años tenías muchas ilusiones. ¿Qué tanto han cambiado los pensamientos de Roberto Carlo?

RC: No mucho porque desde niño he tenido muy claro lo que quiero. Siempre tuve en mente los proyectos que quería. Decía quiero hacer un matutino, una telenovela musical de niños, dar conciertos, conducir un reality, siempre he tenido muy claras las metas y afortunadamente siempre he buscado cómo llegar y se ha logrado.

Las ilusiones siguen. Soy alguien que se ama y apasiona por los proyectos. Quizá hoy lo que ha cambiado es mi forma de vivir la carrera, vivo una vida muy real, muy tranquila fuera de mi trabajo y antes vivía inmerso en él. Antes todo era trabajar, trabajar, trabajar, qué hago. Hoy sigo haciendo todo eso, pero sé dónde dejarlo y sé vivir mi vida detrás de las cámaras, en pareja, en mi casa, estar en mi familia, disfrutar un viaje, como que he ido encontrando eso, pero la ilusión siempre es la misma.

L-L: ¿Cómo fue que te conociste con Rubén Kuri y cómo es que ocurrió la relación? ¿Para cuándo la boda?

RC: Nos presentó una amiga hace más de tres años y medio y desde el principio comenzó siendo una relación como todas. Había cosas que no nos gustaban y que teníamos que trabajar, inseguridades, las típicas cosas que luego te hacen perder relaciones porque tienen un patrón, pero afortunadamente fueron en los primeros meses y lo superamos.

Hoy ya tenemos una relación muy sólida, privada, que de pronto sí compartimos algunas cosas porque es parte de nuestra vida, pero cuidamos mucho de nosotros, lo que tenemos y que siga siendo siempre de bonito y verdadero.

¿La boda?… Pues primero lo primero. Rubén y yo tenemos la conciencia de dar los pasos como se tienen que dar y tenemos ganas de construir nuestro patrimonio, que ya lo estamos haciendo, y tenemos esta claridad de qué es lo que importa primero.

L-L: ¿Cómo ves la aceptación que se le da a la comunidad y a todas las nuevas formas de relacionarse?

RC: Creo que tenemos muchos canales, cada vez más, aunque siempre faltará la visibilidad que es lo que va construyendo caminos. Sí hemos avanzado, pero no como de pronto creemos. Falta mucho por lograr, que haya más aceptación, que se deje de ver la diversidad como algo que nos resta, pues para mí nos suma.

Al abordar la diversidad hablo de todo. Tenemos distintas ideologías, tonos de piel, lenguaje, países, todos somos tan diversos, no solamente los heterosexuales y los homosexuales, bisexuales o transexuales, somos todos tan diversos; somos seres humanos y tenemos que aprender entre todos.

El camino ahí va, pero de pronto se vuelve cansado tener que lidiar con ello y tener que decir por qué tengo que seguir explicando quién soy, con quién duermo o por qué me enamoro, porque nadie más lo tiene que hacer. Es algo que comprendo, pero con lo que no estoy de acuerdo. Son tiempos para que la gente viva su vida en libertad y que sin hacer daño a nadie pueda hacer lo que le dé la gana.

L-L: Hace meses compartiste imágenes con tus sobrinos donde dijiste que estabas practicando. ¿Cómo ves la parte la parte de la adopción? ¿Qué tan fácil es para las parejas homosexuales?

RC: No tengo ni idea, es un tema que no domino, te mentiría si digo algo. Me gustaría ser padre en algún momento, no en este, pero hay muchas formas, no solo existe la adopción, puede ser un vientre subrogado, pero en el tema de la adopción no tengo ni idea cómo está la situación.

L-L: ¿Pero definitivamente sí te gustaría conformar una familia?

RC: La familia puedo decir que ya la tengo. No sentimos que nos haga falta nada, pero es algo que nos ilusiona. Aunque como todavía no estamos seguros es un paso que no daríamos hasta que esté bien platicado, planteado y que de verdad sea algo que queremos vivir y que estemos preparados para hacerlo porque tenemos que ser muy responsables con eso.

L-L: Hace un momento hablamos de la apertura en la sociedad. ¿Programas como La Más Draga están fomentando esto?

RC: Por supuesto, en este caso para la cultura drag que también es todo un arte y que ha ganado mucho campo. A mí me encanta, yo lo disfruto mucho y creo que todo suma, es un pasito hacia adelante en distintas áreas. No creo que todos tengan una responsabilidad absoluta o que todo mundo tenga que ser activista, es una decisión propia y puede dar esa visibilidad de la forma que quiera para ir labrando un camino.

L-L: ¿Cómo decidiste ser parte de la conducción de La Más Draga?

RC: Me invitaron y me dijeron que buscaban lo que yo podía ofrecerles como comunicador en este proyecto en ámbitos como mi estilo de conducir, trayectoria, lo que represento, el mensaje que a mí me gusta dar como comunicador, que además de entretener siempre tengo un mensaje positivo.

Cuando ellos me platicaron lo que ellos buscan, el objetivo congenió con mis pensamientos, lo que yo quiero y mi forma de construir, además de ser un programa que tiene una proyección enorme y que me construía en lo profesional y como ser humano.

Fue muy fácil aceptar la invitación y decir “Le entro con todo”, porque los productores están dando todo en ese proyecto y cuando viene así, con tanto amor y cariño, uno se siente muy cómodo trabajando ahí.

L-L: ¿Cómo ves la aceptación que tiene la edición norteamericana de RuPaul’s Drag Race?

RC: Me encanta también, creo que construye un gran camino para el mundo del drag, abre muchas posibilidades y da la oportunidad de que nazcan otros formatos en diferentes países e idiomas que siguen construyendo. Lo disfruto mucho, me gusta consumir ese contenido, entonces me encanta y creo que RuPaul hizo un cambio para la comunidad, la cultura drag y para el amor propio. El tener este formato que es tan a nivel mundial, ha creado que la gente ponga el ojo y se cuestione.

L-L: Aparte que ha ganado una gran cantidad de premios Emmy en sus distintas temporadas y es muy querido por el público…

RC: Genera además mucho trabajo. Formato como RuPaul, La Más Draga, Drágula… todos estos formatos les genera a los artistas del drag queen o drag king mucho trabajo, oportunidades de tener impacto en redes sociales, campañas, trabajo en bares, antros u otros países.

L-L: Hace unos días compartiste en Instagram dos cosas: algo relacionado con la música y otro con un casting. ¿Todo esto de qué se trata?

RC: Cada conductor dentro de La Más Draga tiene una canción y en este caso se da de la misma manera y se llama Salvaje. Ya sale esta semana el soundtrack de esta cuarta temporada donde las drag queen van a estar cantando y lo estoy gozando, creo que es parte de esta fantasía que me permite jugar, hacer cosas que antes no hacía como cantar.

Me estoy preparando mucho para regresar a la actuación, he estado en muchos talleres y masterclass porque a mí me gusta hacer las cosas bien y la actuación es algo que quiero retomar. En los últimos cinco años quedé varado en conducir, pero ahora que ya no estoy en el matutino que me absorbía mucho, creo que puedo combinar las dos artes.