Enero, el mes que persigue a ‘El Chapo’ Guzmán
El Chapo Guzmán. Ilustración: Eduardo Séptimo / La-Lista

El 19 de enero es una fecha emblemática para Joaquín “El Chapo” Guzmán, es el día y mes en que se escapó del penal de Alta Seguridad de Puente Grande, Jalisco. La fuga del líder del Cártel de Sinaloa en 2001 fue mostrada mediáticamente como una hazaña, fue tema de corridos y dio origen a una búsqueda estéril de explicaciones en el gobierno de Vicente Fox para justificar cómo había burlado la seguridad.

Desde su primera fuga, la evasión de la justicia del “Chapo” se convirtió en el inicio de una leyenda que fue creciendo. En la televisión se mostraron cientos de veces cómo había logrado escapar escondido en un carrito de lavandería. En lugar de Puente Grande, el penal comenzó a ser llamado “Puerta Grande” porque nadie creyó que había salido sin la complicidad de autoridades.

Sus romances, hijos, alianzas y traiciones fueron material para comercializar corridos, libros, parafernalia y hasta una línea de ropa con su nombre.

Al enaltecimiento de su imagen contribuyó la revista estadounidense Forbes, que en 2009 incluyó al líder del Cártel de Sinaloa en el lugar 701 de su lista multimillonarios. Luego, en 2012, lo sumó a su listado de las personas más poderosas del mundo.

El narcotraficante salió de la lista tras su segunda captura, que ocurrió el 22 de febrero de 2014 en el condominio Miramar, en Mazatlán, Sinaloa. “Está en la cárcel, estoy seguro de que sigue siendo un narcotraficante rico y poderoso, pero el Estado mexicano ha reafirmado su poder sobre él”, respondió el editor ejecutivo de Forbes, Michael Noer, a la periodista Dolia Estévez al explicar por qué había quedado fuera de los hombres más poderosos.

Después de su segunda captura, se hizo visible el apoyo social que tenía, miles de sinaloenses salieron a marchar a las calles de Culiacán exigiendo que no fuera extraditado a Estados Unidos.

El 11 de julio de 2015, tan solo año y medio después de haber sido capturado, El Chapo lo hizo de nuevo y se fugó del penal de alta seguridad del Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México.

Su fuga fue digna de una película de acción difícil de creer. Salió del penal a través de un túnel que empezaba en el baño de su celda y lo conectaba con una vía subterránea con instalación eléctrica y rieles, que recorrió en una motocicleta hasta llegar a una casucha en obra negra a poco más de un kilómetro de distancia del penal.

Las autoridades de seguridad del gobierno de Enrique Peña Nieto quedaron en ridículo. Desde entonces, se han producido al menos siete series y películas en torno a su imagen en los últimos años. Pero él quiso llevar su propia historia a Hollywood, así que contactó a Kate del Castillo. El 9 de enero de 2012, la actriz mexicana publicó un tuit donde expresó: “Hoy creo más en ‘El Chapo’ Guzmán que en los gobiernos que me ocultan verdades”.

El tuit llegó al celular de “El Chapo” y un día, en calidad de prófugo, la contactó a través de sus abogados, mantuvo comunicación con ella y le planteó que quería producir una película sobre su vida pero tal y como él la había vivido, no en la voz de guionistas de Netflix y producciones comerciales.

La protagonista de La Reina del Sur, una serie de Telemundo sobre una narcotraficante, buscó contactos en Hollywood y el actor Sean Penn ofreció ayudarle.

Del Castillo logró convencer a “El Chapo” de recibirla a ella y a Penn en algún lugar de Sinaloa del que ni siquiera los actores sabían la ubicación exacta y al que fueron llevados en algunos tramos con los ojos vendados.

El encuentro ocurrió en octubre de 2015, Penn le preguntó a Del Castillo si podía hacerle una entrevista al “Chapo” para la revista Rolling Stone, pero no le había dicho nada antes a la actriz mexicana, luego le pidió una foto con los tres, lo que –dijo– la hizo sentir incómoda.

El 8 de enero de 2016, “El Chapo” Guzmán fue capturado en Los Mochis, Sinaloa. Tres días más tarde, la entrevista salió publicada en la revista Rolling Stone con el titular en la portada “El Chapo” habla.

La actriz narró después en la serie Cuando conocí al Chapo: La historia de Kate del Castillo que creyó en Penn, pero no imaginó que daría aviso a las autoridades.

“El Chapo” fue llevado a un penal federal en Ciudad Juárez, Chihuahua, y tres años después se definió parte de su destino.

El 19 de enero de 2019, “El Chapo” fue extraditado a Estados Unidos, el último día del gobierno de Barack Obama y un día antes de que el republicano Donald Trump asumiera la presidencia de ese país. Andrés Manuel López Obrador llevaba apenas un mes en el gobierno.

Ese mismo año, de forma expedita, “El Chapo” Guzmán fue sometido a juicio, siempre se declaró inocente y fue condenado a cadena perpetua. Hoy se encuentra en la prisión federal ADX Florence, en Colorado, donde sus abogados dicen que solo ve la luz del sol una hora durante el día, y el resto del tiempo permanece en su celda.

Su hijo Ovidio Guzmán fue la sucesión de esa leyenda, porque logró dar marcha atrás a un operativo para capturarlo en octubre de 2019, inmortalizado como “Culiacanazo” porque dobló a las autoridades con bloqueos en la capital de Sinaloa y logró que lo liberaran.

Siempre enero, el día 5 de este año, Ovidio fue capturado por el Ejército con ayuda de la Guardia Nacional y se encuentra preso en el penal del Altiplano, de donde se fugó su papá en 2015.

Esta semana se dio a conocer que “El Chapo” envió una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador para que pueda volver a México porque en Estados Unidos se encuentra en condiciones infrahumanas. Su carta se hizo pública en el contexto del inicio del juicio de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón y a quien las autoridades de Estados Unidos acusan de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa para proteger a sus integrantes y facilitar sus envíos de toneladas de cocaína a ese país.

Se prevé que el lunes 21 inicien los argumentos de parte de la fiscalía y de la defensa de García Luna, en un proceso por el que podría enfrentar una pena de 20 años a cadena perpetua, como “El Chapo” Guzmán.