El juez Cogan concedió a la defensa de García Luna eliminar ‘rumores’ del segundo testigo

El juez Brian M. Cogan concedió a la defensa de Genaro García Luna una moción para impedir que el segundo testigo llamado a declarar, Tirso Martínez Sánchez, alias “El futbolista”, haga declaraciones sobre presuntos rumores.

“Y, francamente, si quisiera hacerlo solo con el propósito de obtener estas declaraciones, la Corte lo prohibiría como un espectáculo secundario y una pérdida de tiempo. Teniendo en cuenta que no sabemos los nombres completos de Jorge o Anselmo, o incluso si estos son sus nombres reales, la Corte no va a permitir que el jurado escuche lo que equivale a un rumor de culpabilidad del acusado”, ordenó el juez Cogan.

El segundo testigo en el juicio de quien fue secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón es un hombre de 56 años que traficaba droga de México a varias ciudades de Estados Unidos en los años 90 a través de tractocamiones que tenían un compartimento secreto.

Martínez Sánchez habló de sus actividades en los años 90, mucho antes de 2001, cuando supuestamente inició el delito de conspiración para traficar cocaína a Estados Unidos del cual se acusa a García Luna.

Comenzó relatando que trabajó para el Cártel de Juárez, cuando estaba al frente Amado Carrillo, “El Señor de los Cielos”, Vicente Carrillo, “El Viceroy”, y Eduardo González “El Flaco” Quirarte.

Después dijo que dos hombres llamados “Jorge” y “Anselmo” le ayudaron a contactar autoridades para el trasiego de droga, pero no dijo ni los apellidos ni los alias de los supuestos contactos.

El testigo, un hombre bajo de estatura en comparación con Sergio Villarreal, alias “El Grande“, que mide 2 metros, es el segundo en ser llamado a declarar por parte los fiscales.

El equipo de abogados de García Luna presentó una moción para eliminar su testimonio porque sólo habló de una conspiración para traficar cocaína a Estados Unidos en un tiempo anterior al de las acusaciones.

En la orden que el juez Cogan emitió la noche del martes determinó que el gobierno “no ha satisfecho los elementos de la exclusión de los rumores“.

Dijo que para que el testimonio sea admisible, “el Gobierno tendría que probar, mediante una ‘preponderancia de la evidencia [,] que existió una conspiración, que el acusado y el declarante eran miembros, y que las declaraciones se hicieron durante el curso y en apoyo de la conspiración”.

“Las declaraciones en cuestión son de 1993 o 1994 y de 2000 o posiblemente de 2001. La conspiración acusada en la acusación de reemplazo comienza en 2001”, señaló el juez.

La defensa de García Luna, acusado de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, señaló en sus palabras de apertura que los fiscales no tienen un solo video, audio o grabación del exfuncionario mexicano recibiendo dinero de la organización criminal.