Firma de seda se une al éxodo de empresas que dejan al Reino Unido por el Brexit
Mike Bennett de Bennett Silks Limited en Stockport. Fotografía: Christopher Thomond/The Observer

Mike Bennett tiene una pequeña empresa llamada Bennett Silks en Stockport, Manchester metropolitano, que ha estado en manos de la familia desde que su bisabuelo la fundó en 1904.

La compañía da trabajo a 15 personas y en tiempos normales los ingresos anuales son como de  3.46 millones de libras. Opera en lo que Bennett describe como “un nicho en el extremo alto de la moda”. La seda se produce en una región de China que tiene el clima perfecto para que los árboles de mora crezcan y los gusanos de seda se alimentan de hojas de mora.

La compañía importa la seda, después la vende a una gran variedad de industrias, desde los que hacen vestidos de novia a los que hacen vestuarios para películas, obras de teatro, boutiques de lujo, compañías que hacen ropa para los uniformes de los jockeys de carreras, y la gente que quiere ropa especial para las fiestas.

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El Covid-19 fue un desastre para las ventas, pero después llegó el Brexit. “Me pasé 25 años desarrollando una operación de ventas exitosa en la UE, que hasta fechas recientes representaba el 50% de nuestras ventas, y ahora nos enfrentamos al prospecto de que nuestros acuerdos con la UE se vengan abajo debido a las complicaciones del Brexit”, dice Bennett.

“La retroalimentación de nuestros clientes en el continente es que no aceptarán los cargos extra de aduana y que cambiarán de proveedores con nuestros competidores que permanezcan en la UE. ¿Quién puede culparlos? Yo haría lo mismo”.

Al igual que muchos otros pequeños negocios, la Cámara Británica de Comercio dijo la semana pasada que la mitad de las pequeñas empresas que exportan a la UE desde Reino Unido están teniendo problemas con las reglas del Brexit, las regulaciones y los costos, Bennett dice que no tiene otra opción que mudar parte de la operación de Stockport a Francia, para de esta manera regresar al mercado unitario de la Unión Europea.

“Nuestra única oportunidad de conservar las empresas de la UE es crear un centro de distribución en Francia”, dijo. Esto, desafortunadamente, conlleva la pérdida de empleos y de actividad económica en el noroeste de Inglaterra.

Afortunadamente, en 2016 Bennett se convirtió en socio mayoritario de una fábrica de tejidos en Francia que se encuentra entre Lyon y Roanne, que todavía tiene espacio libre. Para ayudar a cubrir los gastos Bennett ofrecerá el uso de las instalaciones a otras compañías de Reino Unido con problemas similares.

“Debe haber miles de compañías en exactamente la misma situación. Si todas reducen su personal en cerca de un tercio, las consecuencias para la economía de Reino Unido serán masivas”, dice.

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Por lo pronto, las autoridades de Países Bajos y Austria están llevando a cientos de compañías de Reino Unido a sus territorios y a sus jurisdicciones de impuestos mientras los exportadores de Reino Unido tienen sus problemas que resolver. Y ahora también lo hacen los franceses.

Artus Galiay, el representante en Reino Unido de la región de los Alta Francia que se extiende desde las afueras de París hasta Calais y Dunquerque, dice que el consejo regional de la zona no trata de ser un parásito de la economía postBrexit de Reino Unido sino de ayudarla.

Sin embargo, está dispuesto a vender lo que la región ofrece, y se deleita con las alusiones históricas. Alta Francia ofrece sitios industriales y logísticos, lo  que él llama “un mercado dinámico comercial de bienes raíces a precios competitivos”, así como abogados y contadores. También está buscando una oportunidad de pagar la generosidad del pasado.

Estamos aquí para fortalecer las relaciones que tienen siglos de antigüedad”, dice Galiay. “Los fans de la historia recordarán que hace cerca de 500 años, en 1520, fue Enrique VIII el que dio la bienvenida a su rival francés el rey Francisco I en el Campo de la Tela de Oro cerca de Calais, cuando la ciudad era inglesa. 500 años después, estamos aquí para regresar ese favor”.

Por su parte, Bennett está feliz de que después de un período difícil, su inversión francesa ayudará a Bennett Silks de una forma inesperada. Pero todavía no puede creer los problemas innecesarios en los que los exportadores están metidos. Se burla de la idea de que otros acuerdos con países lejanos reemplazarán el mercado unitario de la UE.

“Haber dado la espalda al bloque comercial más importante del mundo, que está frente a la puerta, para tratar de crear acuerdos comerciales con países que no podrían estar más lejos, y que tienen economías mucho más pequeñas es una estupidez total y fuera de toda comprensión”, dice.

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“El Covid ha dejado los problemas del Brexit fuera de los encabezados, pero para que el mensaje llegue a nuestro gobierno de mente cerrada y con miopía tiene que estar en los encabezados. No puedo pensar en una sola cosa buena del Brexit, sólo en cosas malas, y todos mis clientes y contactos opinan lo mismo

“Gran Bretaña fue grande, pero ya no”, dice, y culpa a los Tories que gobiernan. “Para adaptar una frase de nuestro líder más famoso, ‘Nunca en el campo de los negocios británicos se había destruido tanto con tan pocos.