Cruz Azul es candidato al título (pese a sí mismo)
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Cruz Azul es candidato al título (pese a sí mismo)
Cruz Azul tiene la segunda nómina más cara del futbol mexicano. Foto: Cruz Azul

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La última vez que Cruz Azul se presentó en un partido oficial de Liga Mx dio pena ajena, fue el hazmerreír, la burla. Pero que nadie quede engañado, esa noche fatídica ante Pumas no quiere decir que La Máquina sea descartada como candidata al título en este Guardianes 2021. Al contrario.

¿Pensar que este año es el bueno para los celestes? Sí, es posible, pese a la tendencia histórica del ‘cruzazuleo’ que le persigue desde hace 23 años y la oscuridad de la ‘nueva dirigencia’ encabezada por Víctor Velázquez.

Primero, su plantel es de los mejores de la Liga MX. Tiene al vigente campeón de goleo en Jonathan Rodríguez, a dos mexicanos de buen calibre como Roberto Alvarado y Orbelín Pineda, además de que en la portería se encuentra el siempre seguro Jesús Corona (o puede venir la consolidación del prometedor Sebastián Jurado). Por ende, no es casualidad que sea la segunda nómina más valiosa (79 mdd), sólo por detrás de Monterrey (88.7 mdd).

La llegada de Juan Reynoso al banquillo es un segundo aspecto benéfico para el Cruz Azul. Si bien, no es un técnico de gran renombre o de fama ganadora, hizo mucho con poco, al llevar al Puebla a la Liguilla del torneo pasado’ y eliminar, ni más ni menos, que al millonario Rayados. Sabe lo que es ser campeón como cementero y el peso histórico de la institución. Por lo menos, sabe a dónde se metió.

Como tercer punto, la crisis económica que viven los clubes de la Liga MX puede beneficiar a La Máquina. Los rivales fueron cautos al momento de invertir en caras nuevas y, quizá, sólo Tigres con Carlos González adquirió mayor potencia a la habitual. Esto quiere decir que la brecha entre el poderío de planteles no es tanta como pudo darse en otro contexto fuera de la pandemia.

Como siempre, antes que contra los otros 17 clubes, Cruz Azul compite contra sí mismo. Debe entrar en terapia psicológica para alejarse de los fantasmas del fracaso, dejar a un lado a su opaca cúpula dirigencial (que nombró a un ‘oxidado’ Álvaro Dávila como presidente ejecutivo) y creerse que este año es el bueno. Argumentos tiene.