Irrelevante (¿?)

Viernes 16 de enero de 2026

Adriana Sarur Torre
Adriana Sarur Torre

Es política y líder de opinión. Se ha desempeñado como diputada Federal en las Legislaturas LXI y LXIII. Cuenta con más de 20 años de experiencia en análisis político mexicano e internacional. Actualmente se desempeña como empresaria, líder de opinión y columnista en diversos medios de prensa y televisión. X: @asarur IG: @adrianasarur

Irrelevante (¿?)

Canadá, Estados Unidos y México decidieron abrir sus fronteras a través del acuerdo comercial T-MEC desde 1994.

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Las declaraciones del presidente Trump en Detroit no deberían tomarnos por sorpresa.

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EFE/EPA/Samuel Corum / POOL

Las declaraciones del presidente Trump en Detroit no deberían tomarnos por sorpresa. “Es irrelevante”, “no necesitamos sus productos”, “podríamos tenerlo o no”. Y sí, para un hombre que vive fuera de la ley -porque la ley es él mismo-, continuar con el T-MEC o no, para Trump es menos que irrelevante.

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Canadá, Estados Unidos y México decidieron abrir sus fronteras a través de este acuerdo comercial desde 1994 y ha catapultado a los países miembros a consolidarse como una potencia regional y mundial. Sin embargo, como es muy evidente por las capacidades de cada una de estas naciones, las ganancias han sido para todos, pero asimétricas, siendo Estados Unidos el mayor beneficiario del tratado.

Pero es muy claro que a Trump no le interesa. Al final de cuentas, el neoyorquino ha tratado a sus aliados como subordinados y las imposiciones arancelarias son a diestra y siniestra. No le importa si existe un tratado de comercio, no conoce las leyes de su país y mucho menos el derecho internacional, también, obvio, desconoce a la Organización Mundial de Comercio.

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A quienes sí les interesa la revisión del T-MEC es a las y los funcionarios del Ejecutivo, al Congreso y a los empresarios estadounidenses que, saben que sin este tratado comercial, todos sus costos se elevarían, sus gastos operativos serían mayores y sus ganancias se verían mermadas. Es claro que a Canadá y a México también les interesa una revisión y su aprobación, siempre y cuando sea adecuada y justa para las tres naciones.

Así, los dimes y diretes de Trump seguirán en el mismo sentido, ningunear al tratado y a sus miembros. Tenemos que recordar que él es un negociador y siempre querrá tener las mejores cartas para hacerlo. Debemos estar preparados para contrarrestar sus dichos y sus actos.

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