De los forecasts a los nowcasts, ¿una solución para el sector turístico?
En mi radar
De los forecasts a los nowcasts, ¿una solución para el sector turístico?
Turistas recibiendo el Año Nuevo en Cancún.
Si no puedes leer mi columna, la puedo leer por tí

El turismo recibió un golpe brutal en el 2020. El sector que representa el 10% del PIB y genera 320 millones de empleos de un día para el otro se quedó en pausa. 

Las 1500 millones de personas que habían viajado por placer en 2019, en 2020 estaban en confinamiento y con él se perdieron al menos 100 millones de puestos de trabajo. 

México, como uno de los países que estaba en el top 10 de los destinos globales de turismo, vivió el mismo panorama: el año pasado 20 millones menos de turistas llegaron al país, es decir 25.1 millones versus 45 millones de un año antes.

“En un país en donde no se le da importancia suficiente a la industria sin chimeneas no puede resultar en una verdadera generación de ingresos real y una más eficiente distribución del ingreso tal y como como sucede normalmente en la industria de la hospitalidad en el mundo”, escribió Rafael Micha, managing partner de Grupo Habita en esta nota de inicio de año en La-Lista.

La consultora McKinsey publicó un análisis sobre cómo se podía re-pensar, re-diseñar y re-imaginar el turismo a partir de la pandemia, un sector que mueve (o más bien, movía) 9 trillones de dólares por año, casi tres veces lo que genera la agricultura. 

Y precisamente toca el tema del poco involucramiento que han tenido en general los gobiernos en esta industria. Hasta ahora, excepto en países donde es la principal fuente de ingresos, las administraciones dan poca atención o apoyo a un negocio que se mueve por sí mismo desde la iniciativa privada. 

Entre las recomendaciones -muchas relacionadas con apoyos fiscales y rescates económicos- hubo una que me llamó la atención, “aprovechar la coyuntura para ofrecer una mayor infraestructura y capacidad de generar datos e información inmediata y útil para el sector”. Hace referencia de un término que me gustó: pasar de los forecast a los nowcasts, es decir de los pronósticos de mediano y largo plazo a la información en tiempo real. 

Como ejemplo ponen a Singapur que desde hace una década realiza una fuerte inversión en su Singapore Tourism Analytics Network (STAN). Este centro ofrece información a todos los actores dedicados al turismo -desde grandes cadenas hoteleras a pequeñas pymes de servicios- como estadísticas de arribos de viajeros, datos de consumo turístico por día, perfiles de turistas por destino y encuestas de entrada y salida de cada lugar donde hubo visitantes. 

“Estadísticas en tiempo real permiten tomar decisiones inteligentes, tanto desde el lado gubernamental como desde el privado”, reza el reporte. 

Eso nos falta en México. Mientras los últimos datos disponibles en la página de SECTUR son una tabla con el número de turistas que llegaron vía avión hasta noviembre del 2020 (donde se ve una caída de 59,2% en ese flujo de visitantes) y uno podría pensar que la tendencia seguirá ese rumbo, en realidad todo cambió. En la última quincena de diciembre hubo 460 vuelos diarios a Quintana Roo (cuando antes de la pandemia eran 500). Tulum parecía ser un destino ‘de otro mundo’ con multitudinarias fiestas en la playa. El estado de Quintana Roo (donde 8 de cada 10 dólares que recibe en su PIB son de turismo) llegaron en las fiestas decembrinas 961 mil turistas, apenas 25% menos que en la misma temporada de 2019. 

¿Por qué es importante tener datos en tiempo real? Porque si bien es una bocanada de aire fresco este ingreso de dinero, no lo es desde el punto de vista epidemiológico. En la Riviera Maya el nivel de positividad a Covid-19 es de 50% y el número de defunciones se multiplicó por cuatro entre la semana previa a Navidad y el Año Nuevo. 

Con datos hasta noviembre por parte del gobierno federal no era posible detectar este aumento en el número de turistas que en su mayoría llegaron desde Estados Unidos. 

La información en tiempo real no solo podría ayudar a salvar vidas, como será el caso de Quintana Roo y otros destinos de playa en Guerrero, Oaxaca o Baja California sino también para que el sector y los empresarios y emprendedores del sector turismo puedan ‘navegar’ el regreso a la nueva normalidad con información útil y al momento.