La (nepo) culpa como rito de paso

Jueves 1 de enero de 2026

Carlos Celis
Carlos Celis

Como crítico de cine y música tiene más de 30 años en medios. Ha colaborado en Cine Premiere, Rolling Stone, Rock 101, Chilango, Time Out, Quién, Dónde Ir, El Heraldo de México, Reforma y Televisa. Titular del programa Lo Más por Imagen Radio. X: @carloscelis_

La (nepo) culpa como rito de paso

El debate sobre los nepobabys sigue siendo un tema muy candente pues tocó fibras sensibles para la sociedad. “Un padre cariñoso, desconcertado por su hijo. Me conmovió la delicadeza y franqueza de su interpretación... Ahora me rompe el corazón pensar en la ternura de la actuación de Rob, en esta y otras escenas”. Martin Scorsese (The New York Times)

Rob_Reiner_en_The_Wolf_of_Wallstreet.jpg

Rob Reiner junto a Leonardo DiCaprio en The Wolf of Wall Street.

/

Foto: Paramount Pictures.

El pasado 14 de diciembre fueron encontrados los cuerpos sin vida del director de cine, Rob Reiner, y su esposa, la fotógrafa Michele Singer. El departamento de bomberos de Los Ángeles respondió a una llamada de asistencia médica en el área de Brentwood, una exclusiva zona residencial conocida por sus famosos habitantes y un lujoso estilo de vida.

Al llegar al domicilio descubrieron el brutal asesinato de la pareja y, posteriormente, las autoridades confirmaron que ambos presentaban heridas mortales de arma blanca. Nick Reiner, hijo del director de cine y principal sospechoso, fue detenido por la policía y ya se confirmó que se le acusa de homicidio.

Te recomendamos: Gringo Go Home

Otra vez, un caso de parricidio que mantendrá a Hollywood a la expectativa, así como sucedió en su momento con los hermanos Menéndez y la industria de la música, cuando los entonces adolescentes asesinaron a sus padres a sangre fría, aunque hoy el mundo del espectáculo haya decidido convertirlos en víctimas a través de la revisión de su caso en documentales y series como Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story (2024), del productor Ryan Murphy.

Pero el caso de Nick Reiner tiene un tinte distinto. No solamente se trata de un hijo que asesinó a sus progenitores sino de un nepobaby frustrado. Teniéndolo todo, nunca logró nada por sí mismo y, a pesar de contar con el apoyo de sus famosos padres y gozar de una situación económica desahogada, a los 32 años es un adicto a las drogas que terminó por privar de la vida a aquellos que le dieron la propia.

“Nepoculpa” es como le voy a llamar al fenómeno que se viene en 2026, pues el impacto que esta noticia ha causado y el efecto prolongado que seguramente tendrá, por tratarse de una historia que sucedió justo antes del fin de año y que sirvió para alimentar el ciclo de noticias durante toda la temporada de vacaciones, es un indicador de que este caso va para largo y seguramente tendrá varias ramificaciones.

Caso número dos de “nepoculpa”. Durante la misma temporada navideña, las redes sociales estallaron con la noticia de que David y Victoria Beckham le dieron unfollow en Instagram a su hijo, Brooklyn. Más tarde, su hermano, Cruz Beckham, desmintió la noticia y aclaró que fue el propio Brooklyn quien decidió bloquear a varios miembros de su familia en dicha red social.

El hijo del famoso futbolista y la célebre spice girl es un caso ejemplar de privilegio desperdiciado. Sin lograr encontrar su verdadera vocación, ha usado su influencia para intentar el modelaje, fotografía, fútbol, carreras de autos, negocios y gastronomía. Incluso, apareció en la portada de la prestigiosa revista Variety en 2022, como parte del reportaje anual de “Power of Young Hollywood”, dedicado a los talentos jóvenes de la industria del entretenimiento. ¿Cuál es su talento? Eso aún está por verse.

Esto te interesa: El público no quiere sentirse incómodo

Caso número tres. En México, el empresario Sergio Verduzco Rosán fue encontrado muerto por impacto de bala en su residencia de Quinta del Real en Saltillo, Coahuila, el pasado 15 de diciembre. Aunque las primeras indagatorias señalan que podría tratarse de un suicidio, hace algunos años él mismo acusó a sus hijos de intento de homicidio y los responsabilizó de cualquier cosa que pudiera sucederle a futuro. La investigación sigue en curso.

El debate sobre los nepobabys -los hijos del nepotismo- sigue siendo un tema candente pues tocó fibras muy sensibles sobre la sociedad y la manera en que está organizada. Sin embargo, lo que hemos visto desde 2022, cuando el tema ganó notoriedad tras un reportaje de la revista New York, ha sido una actitud desfachatada -incluso cínica- de todos esos jóvenes que han sido señalados por este tipo de influyentismo.

Tan solo en 2025, vimos a Bu Cuarón -hija del director Alfonso Cuarón- descartar estas acusaciones cuando apareció como telonera de Dua Lipa en su concierto de la Ciudad de México, donde su desempeño como cantante fue desastroso. También hemos visto mucho a Valentina Paloma, hija de Salma Hayek y François-Henri Pinault, en portadas, alfombras rojas y eventos de alto perfil, pero aún no sabemos cuál será su talento. Incluso, Salma nos la recuerda cada que puede, como en los videos de su reciente aparición en “La casita” de Bad Bunny, donde explicaba a los elementos de seguridad de aquel concierto que estaba grabando en un área restringida porque quería enviarle el video a su hija.

También lee: 2025 y el cine del patriarcado

Desde Ana Paula Capetillo, hija de Biby Gaytán y Eduardo Capetillo, hasta Emilio Osorio, hijo de Niurka Marcos y Juan Osorio, pasando por Francesca Scorsese, Sawyer Spielberg y Ronan Day-Lewis, hijos de célebres figuras del cine que recientemente debutaron como directores, no vemos en ellos la más mínima señal de remordimiento.

Hasta hoy

La “nepoculpa” sería el paso lógico para avanzar la narrativa de estos nepobabys, tratando de descubrir si merecen o no ese privilegio que reciben de sus padres. Digamos que es un “paseo de la vergüenza” necesario, para finalmente ser aceptados por la sociedad. Pero en tiempos de redes sociales, cuando todo se ha vuelto tan performativo, solo queda descubrir qué tan sincera será esta “nepoculpa”, por lo que yo prefiero verla más como un rito de paso, simbólico, que una verdadera expiación. Hollywood siempre gana.

Ya escucharemos al abogado Alan Jackson en los próximos días, cuando inicie el juicio en contra de Nick Reiner, servir como abogado del diablo y presentar todo tipo de argumentos alrededor del privilegio, el nepotismo, la culpa y, seguramente, el muy cansado alegato de que ser un nepobaby no les asegura el éxito, ni vuelve las cosas más fáciles para ellos... algunos tienen que matar a sus papás. Pobrecitos.

PUBLICIDAD