Balanza y diplomacia comercial AMLO-Biden
Ángel Guardián
Balanza y diplomacia comercial AMLO-Biden
Foto: Steve Johnson/Unsplash.com
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Todo parece indicar que Joe Biden entrará a la presidencia de Estados Unidos con un déficit histórico con México en cuestiones comerciales.

Si los promedios en la balanza comercial entre los dos países se mantienen en diciembre, el superávit para México sería de unos 112 mil a 115 mil millones de dólares (mdd); es decir, entre 11 mil y 14 mil mdd más que en 2019.

En un año miserable por la pandemia, eso podría ser una magnífica noticia para la economía mexicana, que decreció, se supone 9.6% el año pasado. 

Los datos disponibles hasta noviembre de 2020 señalan que México exportó a EU 295 mil 805 millones de dólares e importó del país del norte 193 mil 044 mdd. Así, hasta ese mes, el superávit para México era de 102 mil 761 mdd (redondeado).

Con ello confirmamos un par de cosas: una de datos duros y otra de cuestiones políticas que tienen implicaciones inciertas para lo que viene con la nueva relación con Biden.

En primer lugar, en menos de 10 años se duplicó el superávit en la balanza comercial para México. En 2012 era de 67 mil 718 mdd. Asimismo, a pesar de la pandemia, la “pérdida” de México en exportaciones de 2019 a 2020 no sería tan brutal. 

De mantenerse el promedio de los últimos años (y es un cálculo mío), EU hubo importado unos 19 mil mdd desde México en diciembre de 2020, último mes que falta de computarse. Y nosotros habremos vendido unos 28 mil millones. Con ello, nuestras exportaciones sumarían entre 323 mil y 324 mil mdd.

En 2019, vendimos a los “primos” casi 358 mil mdd. Es decir, a pesar de los paros industriales en ambos países y con menos de seis meses de que entró en vigor el T-MEC, en 2020 estaríamos exportando, en el escenario ideal, 34 mil millones de dólares menos.

Sólo como comparación, Holanda, el socio comercial número 13 de EU, estaría exportando a ese país unos 27 mil 500 mdd (mi cálculo).

Hasta ahí los datos. Esta semana entra Joe Biden a la Casa Blanca. En un mundo normal, la 4T estaría más cómoda con la llegada de un presidente demócrata a EU. Pero, como nada ha sido normal desde la asunción de Andrés Manuel López Obrador a la grande en México, el sector exportador va a depender mucho de cómo venga Biden: con la espada desenvainada o con una mano tendida.

Por lo que se ha visto y dicho, Biden es un pragmático que apoyará el libre comercio, como lo hizo su partido con la aprobación del T-MEC. Sin embargo, y en relación con las políticas comerciales en México (sobre todo energéticas), estará por verse si Biden apoya la demanda de grandes firmas de EU en el sector que han dicho que nada les gusta de lo que ha mandado AMLO en energía,

Ya lo anticipa Earl Anthony Wayne, exembajador de EU en México, quien dice que con los nombramientos que Biden ha realizado en su equipo económico, se delinea una agenda de “diplomacia comercial”.

Ello, dice Wayne, se debería “integrar al trabajo de las embajadas de EU para crear y apoyar oportunidades para las empresas estadounidenses y trabajar para desmantelar barreras de políticas públicas y regulatorias que pudieran operar en su contra”.

Es decir, las energéticas que protestaron contra la política del rubro de la 4T siguen esta noción que profiere Wayne. La pregunta es si acá les harán caso o se mantendrá la política actual, para más presión en ambos lados.