Ni ‘nenis’ ni mamás luchonas, mejor luciérnagas
Lazos

Periodista egresada de la FES Acatlán, UNAM. Siempre aprendiz. Reportera, mamá de Natalia y columnista de Lazos, una publicación semanal que aborda temas sobre liderazgo femenino, maternidad feminista y crianza responsable. Twitter: @betty_corree

Ni ‘nenis’ ni mamás luchonas, mejor luciérnagas
Foto: Jackson David/Pexels

Entre memes y burlas comenzaron a circular mensajes que hacían menos a las mujeres que trabajan por cuenta propia o son emprendedoras bajo el mal término denominado ‘neni’, una burla sobre cómo algunas se comunican con su clientela.

Pero también surgieron otros mensajes que las defendieron y asumieron el adjetivo para dignificar su labor para pagar estudios, mantener hogares y proveer a sus familias. Para entender, dignificar y cambiar la narrativa sobre este tema platiqué con Saraí Noemi Hernández, psicóloga y terapeuta narrativa con perspectiva feminista.

“Ellas son mujeres que dentro del sistema de opresión en el que vivimos buscan grietas para comenzar a mirar luz fuera de él, con lo que buscan ser libres. Son luciérnagas que iluminan a otras”, explica.

Si juntáramos lo que cada mujer luciérnaga de nuestro país hace por darle a su familia una mejor educación, alimentación y salud, su luz sería tan fuerte para alumbrar a todos aquellos que se niegan a ver la capacidad, el talento, el esfuerzo y la valentía que cada una tiene por no quedarse con las manos cruzadas en un país que abre una brecha cada vez más profunda.

“Ellas nos muestran luz en el camino oscuro y que generan redes que acompañan. Esta historia de libertad, de lucha y de resistencia impacta en otras mujeres. Cada una es una gota que genera ondas en los estanques como la familia, las amigas o en espacios más grandes”, comenta Saraí.

Cada una de estas mujeres no solo hacen el trabajo que les remunera, también el otro por el que no reciben nada: los cuidados, los quehaceres del hogar, la educación de los hijos, entre otros, y que al igual que el primero es muy cansado y al que dedican varias horas del día.

Las mujeres luciérnagas no solo alumbran el camino, sino que también sirven de inspiración a otras para saber que los estigmas no son más que ignorancia de aquellos que se aferran a ser ciegos. Y que, seguramente, trazarán el camino para las más pequeñas. ¿Cómo las llamarás ahora? ¿’Nenis’ o mujer luciérnaga?