PAN-VOX: la delgada línea entre la política virtual y la política real
Columnista invitado

Es periodista de formación, licenciado en administración pública y maestrante en Comunicación Integral y Transformación Social. Ha colaborado en medios como Milenio y La Jornada, también como consultor en Artículo 19 México. Actualmente trabaja en Comunicación Social de la Cámara de Diputados. 

PAN-VOX: la delgada línea entre la política virtual y la política real
Los senadores del PAN y Vox firmaron la llamada Carta de Madrid. Foto: @vox_es/Twitter.

Tuits borrados, rechazos públicos desde el mismo partido y cambio de posturas son parte del control de daños que la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado tendrá que analizar después de la polémica reunión con Santiago Abascal, líder del partido VOX –identificado por distintos medios como de extrema derecha… y otros personajes del mismo espectro como Agustín Laje.

El tuit publicado por la cuenta @SenadoresdelPAN que desató la conversación y, sobre todo, los distanciamientos (eliminado horas más tarde) decía: “Por la defensa de la democracia, la libertad y la propiedad privada, hoy firmamos la Carta de Madrid para detener el avance del comunismo. México nunca será comunista, nunca. Muchas gracias a @Santi_ABASCAL por su visita”. Por lo visto, la reunión del PAN con VOX en el Senado no fue una decisión de partido sino de una bancada asesorada por tuiteros. Irónicamente les fue contraproducente.

Legisladores panistas como Xóchitl Gálvez, Elías Lixa, Jorge Triana y Gustavo Madero marcaron públicamente su distanciamiento a dicha reunión. Tanto el mensaje como la acción también han sido rechazados por figuras de las más críticas al gobierno actual: el escritor e historiador Enrique Krauze calificó el encuentro como los orígenes del partido como una “rancia derecha nacionalista y antisemita” y el expresidente Felipe Calderón atribuyó los hechos a una “dirigencia extraviada”. Mientras que el presidente en funciones de Acción Nacional, Héctor Larios, había manifestado su rechazo en un tuit al escribir que “el PAN no comparte con VOX sus propuestas que violentan derechos humanos”, no obstante horas más tarde dicho tuit fue eliminado.

El senador Julen Rementería, firmante e impulsor de la reunión con VOX, es el actual coordinador de los senadores del PAN. Desde principios de 2019 existe un acercamiento público de él con el tuitero Luis Alberto Rosas, conocido por su perfil Tumbaburross.

A partir del 15 julio de este año se visualizaba una intromisión y gestión en la agenda de la bancada por parte de Luis Alberto, al darse a conocer una reunión de tuiteros como @FerBetancourt9, @deniseramosm, @CarlosTorresF_, @LeonEconomista y @MariettoPonce, opositores al actual gobierno. Tras la polémica de la reunión con VOX, incluso voces de oposición al gobierno actual han criticado la comunicación de redes de la bancada del partido. Un ejemplo es Arne Aus den Ruthen, quien dijo: “El CM (community manager) de @SenadoresdelPAN parece apéndice de @tumbaburross. Que poca altura de miras para tan alta responsabilidad, @julenrementeria”.

Tumbaburross forma parte de los denominados influencers más seguidos –384 mil seguidores en Twitter– por quienes está en contra del gobierno actual y el partido Morena. El 4 de noviembre de 2019, en la conferencia matutina del presidente se le acusó de formar parte de una red de bots contra el gobierno federal, aspecto que en vez de perjudicarle le dio tribuna. Asimismo, Felipe Calderón y Marko Cortés han mostrado la gorra con la silueta que es distintiva de su estrategia mediática. Es un hecho que como estratega político ha interactuado con las esferas altas del panismo.

Los sucesos ocurridos obligan a repensar la influencia que deben de tener los consultores políticos, sean tuiteros o tradicionales en la agenda de los partidos. El especialista en comunicación política Rafa Rubio habla de la importancia de que los consultores no se conviertan en quienes tomas las decisiones y de la responsabilidad del político: “cuando el asesor, olvidando un principio básico de la profesión, comete la irresponsabilidad de extralimitarse y acaba por sustituir al líder, el problema no está en el sustituto sino en el sustituido”.

La polémica PAN-VOX da cuenta de la importancia que obliga hoy a los partidos a realizar un mapeo de actores para identificar a aquellas figuras que buscan posicionar su agenda por encima de los consensos, los cuales se tienen que dar desde distintos niveles, y no apurarse a creer que un espacio de la red lo es todo.