No resolvieron nada
Ciudadano Político

Provocador de ciudadanos, creador de espacios de encuentro y conocimiento. Exservidor público con ganas de regresar un día más preparado. Abogado y politólogo con aspiraciones de chef. Crítico de los malos gobiernos y buscador de alternativas democráticas. Twitter: @MaxKaiser75

No resolvieron nada
9 de noviembre, 2021. Foto: Alexa Herrera / La-Lista

Hace más de dos años, el gobierno federal tomó una serie de decisiones, que ya comenté en este espacio, que destruyeron el sistema de abasto de medicinas en México. Durante esos dos años negaron vehementemente que existiera un problema. Tanto el señor López como los diversos miembros del gabinete, encargados de la salud pública del país, negaron mentirosamente que existiera el problema de falta de medicinas en el sector y nos acusaron en repetidas ocasiones a quienes lo denunciábamos de ser parte de un complot para desprestigiar al gobierno. 

Pero la presión nunca disminuyó. Los reportes e investigaciones se multiplicaron, igual que las denuncias y los testimonios directos de niños y mujeres con cáncer y sus familias, y las historias de diferentes pacientes, de todo tipo de enfermedades, en todo el país. El problema se hizo innegable. Incluso para un gobierno que es incapaz de la más mínima autocrítica. Según el último informe de la organización Cero Desabasto, de mayo a agosto de 2021 los reportes por falta de fármacos en hospitales del sector público de México se incrementaron en un 113%, pues de ser 853 en el primer cuatrimestre del año pasaron a mil 823 en el segundo. Encabezan la lista de tratamientos con más escasez los indicados a pacientes con cáncer con 391, le siguen los de diabetes mellitus con 181 y en tercer lugar los prescritos a postrasplantados, con 157.

El 10 de noviembre de este año, finalmente, el señor López le demandó a su secretario de Salud, Jorge Alcocer, y al titular del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Ferrer, resolver, sin ninguna excusa, el problema de desabasto de medicamentos en el país. “Ya tenemos que terminar de resolver el problema del abasto de los medicamentos, esto es para Juan Ferrer, esto es para el doctor Alcocer: yo no quiero escuchar de que faltan medicamentos y no quiero excusas de ningún tipo, no podemos dormir tranquilos si no hay medicamentos para atender enfermos”, recriminó a sus colaboradores en público, y claramente molesto.

Pero como suele suceder en este gobierno, se trató simplemente de un regaño simbólico para atajar la mala imagen que este inhumano drama le ha generado al gobierno.

De acuerdo con organizaciones como Con Causa y Nariz Roja, nada parece haber cambiado en estas dos semanas. Un discurso hueco más, que solo pretendía ganar un poco de tiempo. 

En estas dos semanas, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2022, con mucha discusión y muy pocos ajustes al proyecto enviado por la Secretaría de Hacienda. El debate sobre el desabasto de medicinas estuvo al centro de la discusión, que decidiría el destino de nuestros recursos públicos. La oposición demandó soluciones concretas y el partido en el poder prometió que el problema sería atendido. Presumieron incluso un aumento en el presupuesto para el sector salud. Cuando acabó la discusión, ambos bandos quedaron satisfechos con su intervención en el debate, y parecían tranquilos con haber lavado sus culpas. ¿Llegaron las medicinas a los niños y mujeres con cáncer y los demás enfermos? No, siguen esperando. “No seas injusto, esto no se puede resolver de la noche a la mañana” me podrá decir alguien que lea este texto, y lo único que se me ocurre contestar es “dile eso a un niño con cáncer que puede morir hoy por no tener la medicina que necesita”. 

¿Por qué no es esto el mayor escándalo en la historia del país? ¿Por qué la muerte innecesaria y evitable de miles de personas que no tuvieron su medicina a tiempo no es objeto de investigaciones criminales y la causa del mayor movimiento social en México? No lo entiendo. Supongo que es porque no te afecta de manera directa. Lo único que yo sé, y prometo, es que no dejaré este tema hasta que haya soluciones concretas, integrales y de fondo, y hasta que haya justicia para los responsables. Agradezco de corazón a personas como Elena García, fundadora de Con Causa, y a Alex Barbosa, de Nariz Roja, por su incansable lucha e inspiración.