Usar la lupa de género para sortear el 2023
Con lupa de género

Es maestra en Administración Pública por la Universidad de Columbia y licenciada en Economía por el ITAM. Actualmente es directora de Sociedad Incluyente en el IMCO donde investiga y coordina proyectos sobre género, educación, competitividad, salud pública y desarrollo urbano. Previo a su ingreso, trabajó como consultora independiente para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto Nacional de Ecología.

Usar la lupa de género para sortear el 2023
Foto: Agence Olloweb/Unsplash.com

Estamos en ese momento del año en el que pronosticamos el futuro de los próximos 12 meses. El 2023 pinta para ser un año complejo en lo económico, lo político y lo social, cuyas implicaciones serán diferentes para mujeres y hombres. No obstante, también abre una nueva oportunidad para analizar con lupa de género cada desafío y delinear respuestas más inclusivas. 

A pesar de que el año pasado superó los pronósticos pesimistas, el entorno económico es complicado. De acuerdo con Valeria Moy, directora general del IMCO, el crecimiento de México podría estar limitado por varias razones. Entre ellas, el incremento en las tasas de interés que reducen el acceso a financiamiento barato, la recesión que se avecina en Estados Unidos y la escasa inversión pública y privada. Estas señales preocupan en un país donde a las autoridades les falta capacidad de planear con visión de largo plazo. Una tendencia que podría empeorar conforme se acerquen las elecciones estatales y la presidencial en 2024.

Este contexto pareciera lejano, pero tendrá repercusiones directas sobre las personas. Por ejemplo, ante la incertidumbre, Amazon anunció que vendrán recortes de 18 mil colaboradores corporativos en diferentes países, aún no se sabe cómo se repartirán. Este anuncio es noticia por la magnitud y por ser la segunda compañía más grande de Estados Unidos, pero con el encarecimiento de los créditos en México muchos negocios podrían dejar de operar y los emprendedores tendrán mayor dificultad para financiar sus ideas. 

Entonces, ¿cómo crear empleos o garantizar una fuente de ingreso propia? Además, se habla mucho sobre la tendencia de flexibilizar las condiciones laborales y enfocarse en el bienestar de las y los colaboradores. No obstante, es probable que en nuestro país estas tendencias solo las aprovechen quienes estén mejor preparados, lo que podría profundizar las brechas de desigualdad. 

¿Esta nueva crisis que se espera en 2023 golpeará a las trabajadoras con menores ingresos como lo hizo la pandemia? ¿Qué hacer para que los programas prioritarios lleguen a las poblaciones más vulnerables y cierren brechas? ¿Cómo lograr que más mujeres tengan mejores empleos? Estas y muchas otras preguntas, se podrían contestar con base en datos interpretados con perspectiva de género.

Si bien las proyecciones son preocupantes, en un nuevo año siempre se abren oportunidades. Una de ellas, y aquí mi deseo para México, es lograr que más personas usen la lupa de género para sus decisiones diarias. Esto implica reconocer que mujeres y hombres vivirán de una forma diferenciada los desafíos del 2023 no solo por sus diferencias biológicas, sino también por las experiencias que cada sexo vive. Experiencias que están influenciadas por imposiciones sociales, edad, etnia, estado civil, presencia de hijos, orientación sexual, discapacidades y el estrato social, entre otras.

Sí queremos que México sea un país más competitivo, capaz de incluir al talento de mujeres diversas, necesitamos sacar la lupa para entender mejor las problemáticas y actuar en consecuencia. En el IMCO, lo haremos en este espacio –que esta semana cumple su primer aniversario– con análisis variados que incluyan una perspectiva de género que inviten a la reflexión y nos impulsen a construir un mejor país.